Dictarán una "amnistía" general
Conflictos por la interna del Partido Justicialista
Los operadores políticos del gobierno nacional continúan armando la estrategia para normalizar el Partido Justicialista y que Néstor Kirchner gane la interna. Con Duhalde al margen, sólo le plantarán cara Puerta y los Rodríguez Saá.

Aunque insiste con los argumentos de que todavía resta una decisión final del ex presidente, la Casa Rosada volvió a avanzar ayer en la estrategia para que Néstor Kirchner quede al frente del Partido Justicialista en un proceso "transparente" de reivindicación de su liderazgo político.

Las señales a favor de la normalización del PJ partieron de los sectores del justicialismo disidente y de la conducción del peronismo de la provincia de Buenos Aires, dos piezas clave en el plan de reordenamiento que imagina Kirchner.

Desde el entorno del ex gobernador misionero Ramón Puerta y de la dupla puntana de Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, dejaron trascender disposición para participar de una elección interna que tenga "absoluta garantía de transparencia", según indicaron fuentes cercanas a ambos dirigentes.

En caso de consolidarse en contactos con operadores del gobierno previstos para las próximas semanas, esa posición daría sustento al reclamo de Kirchner para llegar a la jefatura del PJ con un firme respaldo de los afiliados al partido.

En el gobierno creen que la expresión interna de oposición a Kirchner quedará limitada a Puerta y a los Rodríguez Saá ya que el ex presidente Eduardo Duhalde parece decidido a mantenerse al margen de un plan diseñado a la medida del ex mandatario.

Aunque los dirigentes que trabajan en el proceso de normalización partidaria -el asesor presidencial Juan Carlos Mazzón, y el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, entre otros- admiten que se trata de una exigencia "complicada", Kirchner parece decidido a sostenerla.

"Es lo que le plantea a cada uno de los gobernadores, intendentes y dirigentes con los que analiza su nuevo y posible rol al frente del PJ", dijeron fuentes oficiales enteradas de los contactos que el ex presidente mantuvo en sus flamantes oficinas de Puerto Madero.

La obsesión de Kirchner deberá sortear algunos escollos administrativos como el mandato vencido de los congresales de distritos como Buenos Aires o Santa Fe, un obstáculo para la convocatoria del plenario normalizador en el que está previsto, al menos en lo formal, que se convoque a la elección interna.

Señales

Ayer, el PJ bonaerense dio una fuerte señal a favor de la lógica del ex mandatario. El titular del Congreso del peronismo de la provincia de Buenos Aires, Osvaldo Mércuri, confirmó que ese cuerpo se reunirá en febrero para elegir a los nuevos congresales nacionales por el distrito.

Esa convocatoria es vital para que el kirchnerismo cumpla con su cometido de llamar al Congreso Nacional partidario hacia marzo próximo, ya que el distrito bonaerense aporta el peso numérico necesario -cerca de 300 delegados- para llevar a cabo el plenario mayor.

Está confirmado, además, que ese Congreso resolverá una "amnistía general" para todos aquellos dirigentes que se apartaron de la estructura del PJ, especialmente los que compitieron "por afuera" del partido en los últimos comicios nacionales y provinciales.

"Es una amnistía para todos aquellos que quieran dar un debate ideológico del peronismo", confirmó ayer el diputado nacional y actual presidente del peronismo bonaerense, José María Díaz Bancalari.

Por su parte, el ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, insistió en respaldar a Kirchner como próximo titular del PJ y negó que ese paso pueda generar algún cortocircuito en la administración del poder con su esposa, la presidenta Cristina Fernández.

"Es muy fácil, el partido va a pasar por (Néstor) Kirchner, y el gobierno por la presidenta (Cristina Fernández). Basta conocer cómo piensa y actúa cada uno de ellos para saber que el respeto se expresa en todo sentido", argumentó.

UCR K

El gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, se sumó a los dirigentes que apoyan la postulación de Kirchner para conducir el PJ, al señalar que "esto fortalece también a la Democracia y a la Concertación Plural". Tras participar de un acto junto a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el vicepresidente Julio Cobos y el gobernador catamarqueño, Eduardo Brizuela del Moral, en la Casa de Gobierno, Zamora reclamó además una "democratización" de la UCR a través de la convocatoria a "elecciones internas" y cuestionó la "legitimidad" del actual presidente, Gerardo Morales, que apoyó la candidatura presidencial del peronista Roberto Lavagna.

Viviana Mariño (CMI)