Iribarne frenado en el Vaticano

El ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, calificó hoy como "un hombre ejemplar" al designado embajador ante el Vaticano, Alberto Iribarne, a quien la Santa Sede aún no le otorgó el plácet presuntamente por ser divorciado, y advirtió que nadie debería ser "condenado" por ese motivo.

"No conozco a nadie que circunstancialmente no haya tenido suerte en su matrimonio que tenga que ser condenado por esa razón", afirmó el ministro.

Fernández fue consultado por radio 10 sobre la situación que involucra al ex ministro durante la administración de Néstor Kirchner, cuyo plácet como embajador ante el Vaticano se presentó en diciembre pasado, aunque la Santa Sede se resistiría a concedérselo por su condición de divorciado.

"No soy un ducho en la materia, es un tema para tener mucho cuidado y esperar que se resuelva", señaló el funcionario, aunque se apresuró a juzgar a Iribarne como "una persona ejemplar".

El ministro de Justicia insistió en considerar a su antecesor como todo "un señor desde el punto de vista que quiera verlo". De ser aceptado finalmente su nombramiento por el Vaticano, Iribarne reemplazaría ante la Santa Sede al actual embajador Carlos Custer, que se aleja de sus funciones por cuestiones de salud.