Hay mil fallecidos en el último mes
La Unión Africana reclama el fin de la violencia en Kenia
 Seguidores del partido opositor Movimiento Democrático Naranja muestran sus armas, luego de un enfrentamiento en un barrio de Nairobi. Foto: EFE

Los países del continente expresaron su preocupación por la matanza que no cesa. Se calcula que, además de las víctimas fatales, hay más de 300 mil desplazados en el país.

El secretario general de la ONU y los líderes reunidos en la cumbre de la Unión Africana (UA) en Etiopía llamaron a las facciones rivales de Kenia a poner fin a la sangrienta ola de violencia, que este jueves se cobró la vida de otro diputado de la oposición.

"El presidente de Kenia, Mwai Kibaki, y el jefe de la oposición, Raila Odinga (...) tienen una responsabilidad especial de resolver la crisis pacíficamente", afirmó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ante los jefes de Estado y de Gobierno africanos reunidos en Addis Abeba.

En Kenia, "se habla de limpieza étnica, de genocidio, no podemos quedarnos con las manos cruzadas", lanzó por su parte el presidente de la comisión de la Unión Africana, Alfa Umar Konare.

"Le pedimos a todos los protagonistas: paren, paren, paren, si queman Kenia, �qué les quedará para gobernar mañana?", agregó.

Antes del inicio de la cumbre, el presidente senegalés, Abdulaye Wade, consideró que tanto Kibaki como Odinga deberían comparecer ante la cumbre.

"Es cierto que Kibaki estará presente de forma oficial porque hoy es él quien representa a Kenia, pero después de lo ocurrido, me parece que deberíamos escucharlos a los dos", afirmó, precisando que Odinga le expresó su deseo de ir a Addis Abeba "para transmitir un mensaje".

Konare consideró que los líderes africanos tienen el "deber de apoyar la acción de Kofi Annan", ex secretario general de Naciones Unidas designado como mediador de la organización en la crisis keniana.

Mientras el balance de más de un mes de violencia postelectoral asciende ya a mil muertos y casi 300.000 desplazados, representantes de Kibaki y Odinga mantuvieron por primera vez el jueves una reunión conjunta con Annan en Nairobi.

La ola de violencia estalló en Kenia a finales de diciembre tras el anuncio de la reelección de Kibaki, que Raila tildó de fraudulenta. El país, considerado hasta ahora como remanso de estabilidad, se encuentra ahora sumido en su peor crisis política de los últimos 25 años.

"Los líderes africanos deberían pedir a Kibaki que acepte una investigación independiente sobre las acusaciones de fraude electoral que desataron la violencia en Kenia", afirmó la directora en Africa de la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch, Georgette Gagnon.

"La Unión Africana debería insistir asimismo en que se investigue y se castigue a los responsables de incitar y organizar estos horrendos actos de violencia en ambos bandos", agregó.

Mientras tanto, en Nigeria los miembros de la cámara baja del Parlamento, preocupados por la situación en Kenia, aprobaron una resolución pidiendo al presidente Umaru Yar'Adua que evacúe a los nigerianos que viven en ese país.

Además de la crisis en Kenia, los tres días de la cumbre de la UA estarán también dedicados a otros conflictos africanos, como Darfur o Somalia.

Matan a otro diputado

Un policía keniano mató de un disparo a un diputado de la oposición, David Kimutai Too, en los alrededores de Eldoret, en el oeste de Kenia, anunció la policía.

"Lo mató un policía de tráfico", declaró a la AFP en Nairobi una fuente policial que requirió el anonimato.

Kimutai se encontraba en una casa "con una mujer que es oficial de policía cundo lo mató un policía que sería el novio de esta mujer", afirmó la fuente, precisando que "la investigación está en curso".

Kimutai, diputado del Movimiento Democrático Naranja (ODM) -el partido del líder opositor keniano Raila Odinga- es el segundo legislador de la oposición que muere en pocos días en Kenia.

Melitus Mugabe Were, diputado de una circunscripción de Nairobi, había sido asesinado por un disparo frente a su casa en la madrugada del martes.

Odinga afirmó que "sus adversarios" políticos, en referencia a los partidarios del presidente Mwai Kibaki, estaban implicados "en el brutal asesinato" de ese diputado.

Unas 1.000 personas murieron en Kenia en la ola de violencia que se desató tras la reelección de Kibaki el 27 de diciembre, considerada fraudulenta por Odinga.

AFP/EFE