Proyecto de defensas sobre el río San Javier
Una obra para Santa Fe la Vieja y el pueblo de Cayastá
Días antes del cambio de gobierno provincial se encontraba en su fase final la definición del proyecto de las defensas del Parque Arqueológico Santa Fe la Vieja y del borde costero de la localidad de Cayastá. El proyecto ha sido desarrollado por la consultora Incociv de Paraná, para el Ministerio de Asuntos Hídricos de la Provincia de Santa Fe.
El proyecto de defensa sobre el río San Javier abarca dos áreas diferenciadas: la totalidad del borde costero de Santa Fe la Vieja, que tiene una longitud aproximada de 750 metros, en el tramo en que ya existe una defensa, parcialmente deteriorada. También tramos del borde de la localidad de Cayastá, que alcanzan una longitud estimada entre 300 y 400 m. Para la definición del proyecto se realizaron relevamientos topográficos e hidrográficos, medición de caudales, perforaciones para el estudio del subsuelo, proyectos de ingeniería de las obras de defensa y estudios de impacto ambiental. Durante el proceso de trabajo los especialistas de Incociv y funcionarios del Ministerio desarrollaron audiencias públicas de divulgación y consultas a la Secretaría de Cultura de la Provincia, al Departamento de Estudios Etnográficos y Coloniales, responsable del sitio de Santa Fe la Vieja, a la Asociación Amigos de Santa Fe la Vieja, a las autoridades comunales y a los pobladores de Cayastá. Las tareas se desarrollaron en cuatro etapas: diagnóstico, prefactibilidad, anteproyecto y proyecto ejecutivo. Actualmente se está trabajando en la última, que concluirá con la elaboración del proyecto ejecutivo y los pliegos para la licitación de las obras.
Las alternativas de solución
Las alternativas de solución seleccionadas consisten en una serie de obras que regulan el caudal del brazo Cayastá del río San Javier. El objetivo es eliminar la erosión que produce la corriente, pero manteniéndolo activo en todas sus condiciones tanto de niveles de aguas medias o crecientes como en estiajes del río. El proyecto prevé la ejecución de obras similares en tres sitios distintos, que actúan cerrando parcialmente el cauce y restringiendo el flujo por la zona de isla aledaña. Uno de los cierres se ubica al sur del Parque Arqueológico, otro aguas arriba de éste y el tercero cerca del inicio del meandro que forma el río al norte del pueblo. Estas obras se completan con el dragado del arroyo Los Zorros, que actúa como vía alternativa al brazo regulado para el tránsito de crecientes. El proyecto involucra la protección directa del Parque Arqueológico y la zona urbana pública de Cayastá.
En el Parque Arqueológico
La defensa consiste en la ampliación transversal de la protección de 730 m de longitud, prolongando el enrocado existente hacia el fondo del río, para lo cual se restituirá el talud de la costa erosionado, en algunos casos mediante relleno con material refulado.
Zona Urbana de Cayastá
Comprende la protección de unos 350 metros de costa, también aquí se restituye el talud de la costa desde el fondo del río, pero se construye una berma de unos 7 m de ancho a media altura de la barranca. El talud se protege con una cubierta flexible de bloques de hormigón. Dentro de la recuperación del frente costero se plantea la recuperación de dos cuadras de calle pública, la obra se complementa con instalaciones y mobiliario urbano: barandas, veredas, bancos, cestos de residuos, escaleras para bajada desde el nivel superior a la berma, iluminación y forestación. Además se incluye la ejecución de sectores de playa.
Los problemas que se resolverán con la defensa
Los procesos erosivos que afectan la costa del Parque Arqueológico y la localidad de Cayastá están relacionados con la evolución de la morfología fluvial que presenta en ese tramo el río San Javier. El río tiene la tendencia natural a producir meandros. El que se formó frente a Cayastá presenta un ritmo lento de evolución, pero a la vez las características de la costa, donde predominan suelos arenosos de baja resistencia a la erosión, favorecen un avance constante y paulatino del problema. De acuerdo al análisis cartográfico realizado, el extremo norte de la planta de Santa Fe la Vieja ha sufrido un retroceso de unos 330 m, desde el año 1573 en que se fundó y el año 1991 en que se terminó la defensa existente, lo que da una tasa máxima de corrimiento de 0,80 m al año. Por esta causa ha perdido parte una tercera parte de la trama urbana donde se encontraban importantes edificios como las parroquias de españoles y de naturales, la iglesia y colegio de la Compañía de Jesús y la casa del fundador que luego fue de Hernandarias.
Parque Arqueológico
Frente al Parque Arqueológico existe una defensa de aproximadamente 720 m de longitud, construida entre 1987 a 1991, que incluye un tramo realizado en 1982-1983. Al pie de la defensa, se han producido procesos de profundización del cauce que suelen generar algunos deslizamientos de la protección de piedra, por lo que su situación a largo plazo es insegura en relación con el patrimonio arqueológico que defiende.
Zona urbana de Cayastá
A lo largo del meandro, toda la zona urbana de Cayastá sufre los procesos erosivos, especialmente el único frente costero público sobre el río de unos 430 metros.
El Comité Argentino del Patrimonio Mundial recomendó postergar la postulación de Santa Fe la Vieja como Patrimonio de la Humanidad mientras no estuviera resuelto el problema erosivo de la barranca. En su discurso del 15 de noviembre pasado, en el acto celebrado en Cayastá, el gobernador Jorge Obeid anunció que en el presupuesto 2008 está prevista la partida correspondiente para dar inicio a la ejecución de éstas.
Presupuestos preliminares
En la etapa de anteproyecto, se calcularon los presupuestos preliminares de obra, los que para la alternativa seleccionada son los siguientes: Presupuesto total $ 26.610.000 Zona Parque Arqueológico $ 5.470.000 Zona Urbana $ 7.810.000 Cierres y dragado de otros brazos $ 13.330.000
Departamento de Estudios Etnográficos y Coloniales/Incociv/El Litoral
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