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Los números revelan que "Son de Fierro" ya se ganó un lugar en el Museo de las Tiras Inolvidables, a pesar de que, semanas antes de su conclusión, se hubiera tomado una medida impopular: la muerte de Mariano Martínez (Juan), a quien nadie se había animado antes a matar. La guionista Marcela Guerty ofreció una explicación confusa cuando dijo que "lo más digno para el personaje de Juan era que muriese, ya que si vivía, muchos otros iban a quedar fuera de la historia". Son palabras que resultan tan repugnantes como una justificación de los sacrificios humanos. Y fue en nombre de un par de mujeres: "La única salida para que Morena (Vanesa González) y Rita (Eleonora Wexler) sigan teniendo vigencia y sentido dentro de la trama era que Juan muriera. Fue el pie para que el conflicto que se generó entre ellas no pierda el rumbo", dijo.
Una de las hazañas de "Son de Fierro" fue el giro violento de una telenovela que comenzó como comedia vecinalista y se convirtió en un drama tenebroso sin que el público enloqueciera en el camino. Al principio, los Fierro habían sido promocionados como "la típica familia argentina" , y acabaron siendo los Borgia en sus peores momentos. De todos modos, la tira siguió siendo anunciada como "la familia que eligieron todos los argentinos" y resultó la ficción más exitosa de la temporada pasada, una trayectoria triunfal que tal vez descansó en la presencia de Osvaldo Laport, cuyo magnetismo permanece inalterable a través del tiempo y los cambios de disfraz, un actor siempre verosímil, hoy carnicero machista y ayer el indio Catriel en "Más allá del horizonte" (*).
El miércoles, el público debió esperar 55 minutos para ver el último capítulo y enterarse de que Fierro (Osvaldo Laport) elegía a Isabel (Andrea Pietra), con la cual acaba de tener una nena, sumando otro bebé a una novela en la que se registraron numerosos nacimientos, algunos de paternidades dudosas, y que en todos los casos llegaban al mundo limpios y bien peinados. "El Barba y la vida misma me están dando una oportunidad de empezar de nuevo, �vamos al sur?", le dice Fierro a Isabel, y parten a Ushuaia.
Lucía ya se había resignado: "Lo que tenga que hacer, no será conmigo", dirá, luego de 25 años de matrimonio con Fierro, del cual se despedirá con lágrimas y deseos mutuos de felicidad. La continuidad de la carnicería, que tanto preocupó a un sector del público quizá ligado al comercio minorista, quedó asegurada. Y veremos cómo Lucía y Juan Cruz (Martín Seefeld) se alejan empujando el cochecito con el bebé, el propio.
Lucho (Felipe Colombo) le confiesa a Morena (Vanesa González) que todavía la quiere, aun cuando sabe que ella seguirá enamorada de su difunto hermano Juan, con el cual Morena, se sabe, trajo al mundo otro de los bebés. Luego, Lucho va a la tumba de su hermano y frente a la cruz pronuncia un largo discurso, sin contestación, ya que si se hubiera instrumentado la voz de ultratumba del personaje, habría que haberle pagado una extra a Mariano Martínez, a quien los guionistas mataron justamente por diferencias en el cachet, según comentarios.
La perversidad de Rita (Eleonora Wexler) recibió su castigo: se quitó la vista con un cuchillo, como un modo de mantener un vínculo con Juan, quien, como ya se ha dicho, está muerto.
En la desesperación provocada por su caída de 2008, Telefé levantó su programación, para recurrir al Hombre Araña, que no pudo luchar contra los insistentes "te quiero mucho" que fueron intercambiando todos los personajes en el último capítulo de "Son de Fierro".
ROBERTO MAURER(*) Al respecto, desconocemos la opinión de los pueblos originarios.