"Mamushkas" este sábado en el Foro
La memoria sometida a juicio
La función es en el marco del Programa Universidad Abierta por Vacaciones. La entrada es libre y gratuita.

Mañana, a las 22, se presentará la obra de teatro "Mamushkas" de Marisa Oroño, Fabián Rodríguez y Daniel Vitale. La función será en el Foro Cultural Universitario, 9 de Julio 2150, como parte de la programación del Programa Universidad Abierta de Vacaciones de la UNL. La entrada es libre y gratuita. La capacidad de la sala es limitada, motivo por el cual las entradas se deben retirar una hora antes de la función en el mismo Foro Cultural Universitario.

La obra, dirigida por Daniel Vitale, es una búsqueda profunda en el proceso de creación del actor desde donde se potencia un abanico de posibilidades en el que los actores se sumergen en una suerte de cajas chinas, en realidades personales y ficcionales difíciles de diferenciar. En este juego de muñecas rusas, se descubren textos propios, de autores como Javier Villafañe y Eduardo Galeano, como así también una fábula universal y una leyenda popular autóctona, demarcando un territorio de pertenencia local, nacional y latinoamericana.

Marisa Oroño y Fabián Rodríguez son dos actores devenidos personajes provenientes de un pasado incierto y proyectados hacia un futuro ignoto crean desde el caos, que en este caso se equipara a la nada, un presente constante de la representación en el que el círculo se abre para dejar ingresar al espectador e invitarlo a completar el juego.

En oportunidad de su estreno, y bajo el título "La memoria sometida a juicio", Roberto Schneider consignaba en El Litoral que en la primera escena, Ella y El cantan "La marcha de San Lorenzo". En la segunda, después de escuchar el silbido de los patos sirirí, imitado por Él, el agua los invade. Ella canta "La mar estaba serena" y dice: "... Yo qué sabía que iba a pasar esto... Mirá, no dejó nada". El agua que llega a los protagonistas de "Mamushkas" -la obra del Grupo Exit- no es el agua de Juanele Ortiz o Ricardo Supisiche. Es el agua del Salado, que todo lo invade, lo corroe y que se lleva la ilusión, los recuerdos y hasta la esperanza.

La intención de los autores es contar la realidad, mostrar cómo ven la vida. La vida en su inalterable belleza, en su más cruel miseria y, por supuesto, en el sexo y en la muerte, en el esplendor de esa dualidad que hay en todo. Expresan su visión del mundo, de algo que se transforma de placer en dolor muy rápidamente y viceversa, continuamente también, y que todo tiene dos caras y todo está presente al mismo tiempo, aunque muchas veces sólo veamos una. El texto resulta ante todo acariciante y poético, excesivo y perturbador, sin miedo a nada, y con una visión muy especial de la existencia.

Los autores conocen bien el inmenso paisaje que regalan en su obra. Una llanura inquietante, donde los protagonistas están muy vivos. O muy muertos. Como en las anteriores propuestas del Grupo Exit, con diez años de labor en la escena santafesina, sus integrantes no defraudan, sino que refirman su lugar. Como ya dijimos, es una obra de una gran belleza y de alto contenido poético. Su totalidad toma prestados los textos "Autoinfidelidad", de Javier Villafañe, e "Historia del lagarto que tenía por costumbre cenar a sus esposas", de Eduardo Galeano.

Las actuaciones -sostenía Schneider- son impecables. Marisa Oroño saborea la textura poética del texto en una composición honda. Se suma al juego del humor y también gana, a partir de un trabajo de indiscutible entrega. Pero es Fabián Rodríguez quien se lleva las palmas. Lo descubrimos en este caso como un actor realmente excelente, que sabe cómo utilizar tanto las palabras y las acciones como herramientas para su finalidad interpretativa. Rodríguez maneja además los muñecos realizados por él mismo y cuando sus manos aparecen sobre la escena la magia se instaura. Ambos actores manejan cuerpo y voz en forma perfecta.