Del FMI
Ensayo técnico toma a Argentina como modelo
Intenta demostrar que antes que el default de la deuda es preferible demorar un acuerdo. "Puede ser mutuamente beneficioso", sostuvo el economista Ran Bi.

De la redacción de El Litoral

Demorar una reestructuración de deuda ante un default podría resultar beneficioso tanto para el país deudor como para los acreedores, indicó un modelo de análisis elaborado por economistas del Fondo Monetario Internacional, basado en el caso argentino.

El estudio, desarrollado por el economista Ran Bi, consiste en un modelo matemático que no refleja la opinión del organismo sobre la Argentina, pero que, según señala el FMI se publica para procurar opiniones y "mejorar" el debate que existe entre los profesionales sobre la cuestión.

El trabajo recordó que "las demoras en las negociaciones de reestructuración de deudas son ampliamente reconocidas como ineficientes" por la mayoría de los economistas en la actualidad.

Pero la hipótesis sobre la que trabaja el estudio intenta demostrar que esperar un tiempo antes de lograr el acuerdo "puede ser mutuamente benéfico" tanto para el país deudor como para el acreedor.

Bi indicó que los default de los países se asocian a "colapsos" económicos luego de los cuales se supone que "hay pocos recursos para el repago. Si el acuerdo sucede inmediatamente después del default, entonces la `torta' a ser repartida es bastante pequeña", argumentó el estudio.

Por el contrario, sostuvo que "si las partes esperan hasta que la economía recupere algo para acordar la deuda caída, pueden recibir pagos mayores al dividirse una `torta' más grande".

El estudio aclaró que "en este contexto, las demoras pueden ser beneficiosas".

El paper indicó que en la realidad los procesos de caída de una economía después de un default son "claramente inciertos" y que "si bien la gente espera que la economía se recupere después de la crisis, no sabe exactamente cual será la producción" futura.

El modelo propuesto por Ran Bi se basa en un juego de regateos hasta llegar al acuerdo y "muestra que se puede generar un plazo promedio de demora comparable al de la experiencia Argentina".

A corto plazo

Los ministros de Finanzas y los bancos centrales de los siete países más ricos del mundo (G7) estimaron hoy que sus economías iban a sufrir una ralentización a corto plazo, según el comunicado final de una reunión en Tokio.

"En todas nuestras economías, en diferentes grados, se prevé que el crecimiento se ralentice a más o menos corto plazo", advirtieron los representantes de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Canadá y Japón.

El terreno en el que se mueve la economía mundial es "más difícil e incierto" que durante la última reunión del G7 el pasado octubre, según el texto final.

"En Estados Unidos, el crecimiento de la producción y del empleo se ha ralentizado considerablemente y los riesgos aumentaron", agregó la nota, que subrayó que el mercado inmobiliario residencial estadounidense registrará un deterioro "más amplio" que el vivido hasta ahora.

No obstante, el secretario estadounidense del Tesoro, Henry Paulson, se mostró "confiado en la buena salud a largo plazo de la economía de Estados Unidos" y previó que ésta "continuará creciendo en 2008".

En un comunicado aparte al término del encuentro en Tokio, Paulson reconoció además que "la corrección en el mercado inmobiliario, los precios elevados de la energía y la angustia de los mercados financieros pesarán sobre el crecimiento a corto plazo".

Para hacer frente a esta coyuntura nada alentadora, los países del G7 se mostraron dispuestos a "emprender las acciones apropiadas, individual o colectivamente" con el fin de garantizar la estabilidad y el crecimiento de sus economías y de los mercados financieros.

Compromiso italiano

El titular de Telecom Italia, Gabriele Galateri di Genola, ratificó a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el "compromiso de largo plazo" que la firma tiene con la Argentina, tanto en el mercado de las telecomunicaciones como con el desarrollo industrial, señalaron esta tarde a Télam fuentes empresarias.

Cristina, junto con el ministro de Planificación, Julio De Vido, recibió en las primeras horas de la tarde de ayer a Galatieri Di Genola en la Casa de Gobierno, en un encuentro que se extendió por espacio de una hora.

Las mismas fuentes aseguraron que durante la reunión no se tocó el tema de la investigación que lleva adelante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia por el eventual impacto que podría tener en la operación de Telecom Argentina la entrada de Telefónica en el directorio de Telecom Italia.

Galateri di Genola llegó acompañado por el consejero delegado de Telecom Italia, Franco Bernabé, y por el embajador italiano en la Argentina, Stefano Ronca, quien destacó que la inversión en Telecom Argentina es la "más importante de Italia" en el país.

"La Argentina siempre fue vista con interés por Telecom Italia, a tal punto que, cuando otras empresas se fueron, Telecom Italia redobló su apuesta", fueron algunos de los conceptos que transmitió Bernabé a la jefa del Estado.

El consejero delegado habría resaltado también que la empresa se ha caracterizado por ser la primera en incorporar las innovaciones tecnológicas en la Argentina. A manera de ejemplo, señalaron la capacidad de utilizar la telefonía fija para hacer videollamadas y enviar mensajes de texto, lanzadas comercialmente el año pasado.