Al margen de la crónica
Un secundario con mucha pasta

"Falleció, a los 75 años, el actor Roy Scheider". Para muchos, este nombre probablemente no significa mucho. Pero si inmediatamente se lo asocia con filmes como "Tiburón", "Contacto en Francia" o "Marathon man", las cosas cambian. Si bien este actor nunca alcanzó a emular el éxito y fama de muchos de sus contemporáneos, y en muchas de las películas en las que participó quedó eclipsado frente a otros más carismáticos y reconocidos, en repetidas ocasiones logró ponerse a la altura de las circunstancias y brindó dignas y creíbles interpretaciones.

Tal vez su personaje más recordado sea el jefe policial Martin Brody, quien debió asumir la pesada carga de encontrar y eliminar a un peligroso escualo que hacía estragos entre la población de una pequeña localidad costera de Estados Unidos. La película era la mítica "Tiburón" de Steven Spielberg, y Scheider estuvo acompañado por Robert Shaw y Richard Dreyfuss.

Pero, además, fue un secundario de lujo en numerosas superproducciones que dejaron huella en su época. Por ejemplo, "Contacto en Francia" donde compartió cartel con Gene Hackman y Fernando Rey, y alcanzó una nominación al Oscar; la legendaria "All that jazz" de Bob Fosse, cuyo personaje (que acuñó la frase "el show debe seguir") le significó su segunda nominación, esta vez como actor principal; y su notable papel de un agente la CIA en "Marathon man", junto a Dustin Hoffman y Laurence Olivier.

A lo largo de su carrera, participó de más de 40 filmes, a la orden de grandes directores. Lo más probable es que no permanezca como una leyenda del séptimo arte, pero está claro que Roy Scheider, hasta su muerte el 10 de febrero último, aportó oficio y solidez interpretativa para engrandecer, un poco más, las películas en las que intervino.