Germán de los Santos
"Si el Partido Socialista (PS) hace bien las cosas en Santa Fe, se abrirán posibilidades de crecimiento en la Argentina. En 2011, el socialismo tendrá una figura de peso a nivel nacional. Las perspectivas del PS de transformarse en una fuerza importante en el escenario político empiezan a ser más reales".
Miguel Lifschitz, el actual intendente de Rosario, piensa -durante la entrevista que concedió a El Litoral- con verbos conjugados en futuro, un tiempo que, cuando se trata de política en la Argentina, todavía parece arriesgado utilizar. Sin embargo, aclara que en el presente "el escenario nacional no es el tiempo del socialismo. Ahora estamos en otra instancia, en la que la responsabilidad más importante del PS es gobernar Santa Fe, donde debemos demostrar que tenemos capacidad suficiente para administrar con éxito una de las provincias más grandes del país", asegura.
El intendente también habla del fino equilibrio por el que hay que transitar para mantener una buena relación con el gobierno nacional.
"Tenemos que mantener nuestra identidad y autonomía política como partido, cuidando sostener un buen nivel de diálogo con el gobierno nacional, a pesar de nuestras diferencias", señala. Y advierte que el kirchnerismo "tiene un estilo de construcción política, de absorción de otras fuerzas, que no es nuevo en la historia del peronismo". Sin embargo, recalca que el socialismo "no tiene lugar en ese espacio", al que la semana pasada se sumó el ex ministro de Economía Roberto Lavagna.
En el contexto provincial, Lifschitz advierte que el gobierno provincial actual "le da a Rosario una perspectiva muy importante desde el punto de vista de integración regional, de influencia de la ciudad en el sur provincial, que involucra a unos 60 municipios y comunas. Ahora tenemos la posibilidad de pensar políticas integrales, con estrategias de desarrollo regional en materia de infraestructura y radicación de emprendimientos productivos, como también con respecto al transporte de cargas y de pasajeros. La posibilidad de extender la planificación a escala regional es un paso muy importante que ahora se hace posible. Y también la posibilidad de coordinar algunos aspectos con la provincia, como el sistema de salud pública, que es una de nuestras mayores preocupaciones", apunta.
El intendente rosarino aclara que Rosario "no saldrá favorecida a nivel económico, como algunos piensan, con el gobierno de Binner. Aspiramos a aprovechar mejor los recursos y complementar mejor las responsabilidades y las tareas. Va a tener un impacto en brindar mejores servicios y dar soluciones a problemas que están pendientes en la ciudad".
Lifschitz admite que, "como todos los municipios, el de Rosario atraviesa dificultades a nivel económico. No hay municipios superavitarios, porque los presupuestos son muy ajustados y los aumentos salariales de los empleados y de los servicios concesionados han sido importantes. Tenemos poca capacidad para recomponer nuestros ingresos. En estos últimos meses, muchos municipios han hecho importantes incrementos en las tasas y otros tienen serias dificultades para pagar sueldos. Nosotros no tenemos problemas para cumplir con las obligaciones, pero contamos con un presupuesto ajustado que no nos permite tirar manteca al techo".
El intendente aclaró que todavía "no está definido un aumento de tasas". Sin embargo, señaló: "No lo descarto, porque en algún momento vamos a tener que hacerlo. Produjimos un incremento hace dos años, y es obvio que en este tiempo la inflación ha sido importante, con incrementos salariales al sector público de un 60 por ciento. Es obvio que los valores están desactualizados".
Lifschitz cree que cuando se habla de un ajuste de impuestos entra a jugar "cierta sensibilidad en la gente por falta de costumbre, pero no se tiene en cuenta que estamos en una economía inflacionaria. Tenemos incrementos bimestrales de costos de los servicios e insumos. Y de algún lugar estos recursos tienen que salir", concluyó.
El intendente anunció que ya están comenzando a discutir el segundo plan estratégico para la ciudad, ya que en octubre de 2008 se cumplen 10 años del primero que se puso en práctica.
"El 80 por ciento de las directrices que se trazaron hace diez años se concretaron, y han sido determinantes en la transformación que ha tenido la ciudad en los últimos años -dijo Lifschtiz-. Para este nuevo plan estamos pensando en nuevos proyectos estratégicos que se van a iniciar durante mi gestión y otros que tendrán que continuar los que me sucedan. Uno de los proyectos que cambiará la ciudad va a ser el ingreso a Rosario del tren de alta velocidad. Esto requerirá de una transformación urbanística muy importante, porque está previsto que el tren ingrese por un corredor ferroviario que atraviesa gran parte de Rosario, sobre todo los sectores más humildes de la zona oeste", destacó.
A las iniciativas enunciadas, el dirigente sumó "el emplazamiento de la estación ferroviaria que la pensamos como una estación multimodal, para que albergue también la llegada de los ómnibus de media y larga distancia. Además, pensamos seguir en nuevos proyectos de transformación de la costa y el río, a lo que se va a sumar todo un reordenamiento urbanístico que se puso en marcha el año pasado, destinado a preservar el patrimonio arquitectónico y a promover proyectos en espacios públicos e infraestructuras culturales", destacó.
Candidato
El intendente de Rosario Miguel Lifschitz dijo que piensa ser candidato a convencional constituyente, si la actual gestión provincial concreta la reforma de la Constitución. "Es una oportunidad para repensar la arquitectura institucional de Santa Fe, con la necesidad de que se introduzcan cambios que representen un avance en la Constitución. Por supuesto que uno de nuestros puntos centrales va a ser insistir con la autonomía de las ciudades", afirmó.