José Luis Pagés
Policías que iban tras una motocicleta robada en la ciudad de Coronda cayeron en una encerrona cuando ingresaron en las calles del barrio Villa Hipódromo, ayer a la tarde.
Los agentes de la URI fueron recibidos a balazos por los ladrones que conducían el vehículo, pero con la llegada de refuerzos el procedimiento seguiría adelante y los delincuentes serían capturados.
Así y todo, la resistencia ofrecida por los malvivientes no terminaría ahí, sus familiares y amigos salieron de las casas vecinas para, armados de palos y piedras, cargar contra los uniformados.
Los agentes de la Seccional 10a. y personal del Cuerpo Guardia de Infantería fueron acorralados y golpeados al punto que cuatro de ellos debieron ser retirados del lugar y llevados al hospital público, adonde ingresaron con lesiones traumáticas en cabeza y otras partes del cuerpo.
Cuando la situación quedó bajo control en las calles de Villa Hipódromo se pudo saber que los heridos y contusos eran dos hombres que forman en la 5a. Zona de Inspección y otros tantos de la Infantería de la URI.
El procedimiento cerró, por otra parte, con la captura de los ladrones que resistieron a balazos y el secuestro de la moto robada, también de dos revólveres de grueso calibre.
Como ellos fueron detenidas también siete personas -mujeres y varones, entre mayores y menores-, las que intentaron entorpecer el procedimiento.
Dos jovencitas de 14 y 15 años de edad, otros tantos individuos de 19 y dos varones adolescentes de 16 y 17 años, fueron puestos a disposición de la Justicia.
Como consecuencia de los incidentes referidos también se encuentra privado de la libertad un hombre de 52 años, padre de uno de los involucrados en la contienda, quien lejos de apaciguar los ánimos se destacó por su ferocidad en el ataque lanzado contra los policías.
Un joven que se domicilia en jurisdicción de la Seccional 6a., posiblemente en el barrio Barranquitas fue señalado como autor del disparo que anoche hirió en la rodilla derecha a Julian Silva, de 19 años de edad.
El atacante, que habría actuado bajo los efectos de las drogas o el alcohol, fue visto y reconocido por sus propios vecinos, cuando confundido y en un estado calamitoso se aproximó a la víctima -que también vive en la zona- para exigirle la entrega de su bicicleta.
Los testigos dicen que en esas circunstancias Silva trató de tranquilizar al asaltante llamándolo por su nombre -ya que también él lo conoce-, pero el otro, totalmente extraviado como estaba disparó igual, lo hirió y se fue con la bicicleta. Ahora lo busca la policía.
El referido incidente ocurrió poco antes de la medianoche en la intersección de las avenidas Perón y Cayetano Rodríguez.