Real Madrid y varias figuras del fútbol mundial rindieron ayer un gran homenaje al mítico Alfredo Di Stéfano, al que el presidente de la Uefa, Michel Platini, calificó como "mago del balón" y "grande entre los grandes".
Di Stéfano, de 81 años, recibió de manos de la ex estrella del fútbol francés el trofeo "Presidente de la Uefa", en una ceremonia que tuvo por escenario el Santiago Bernabéu, el estadio del Real Madrid. Visiblemente emocionado, el jugador hispano-argentino, considerado como uno de los talentos futbolísticos más importantes de todos los tiempos, participó también en la presentación de una estatua con su imagen en el centro de entrenamiento del Real Madrid en Valdebebas, en las afueras de Madrid.
El autor de la obra es el escultor Pedro Montes y está inspirada en una célebre foto en la que la "Saeta Rubia" celebraba un gol durante una victoria del conjunto madrileño ante el Vasas húngaro, en abril de 1958.
"Todo esto me hace temblar de emoción. No merezco tanto. Todo esto que se ha dicho sobre mí se lo dedico a mis compañeros, a los de antes y a los de ahora. El fútbol ha sido mi vida, me ha aportado todo, con momentos buenos y malos", declaró Di Stéfano.
El presidente de la Fifa, Joseph Blatter, y otros nombres destacados en el mundo del fútbol, como el portugués Eusebio o el francés Raymond Kopa, participaron también en la ceremonia de homenaje.
Platini, que habló en español, aseguró que Di Stéfano, que comenzó a despuntar en el River Plate argentino y que llegó al Real Madrid en 1953, fue "un modelo para el fútbol europeo". El dirigente de la Uefa dijo que trajo consigo "una técnica excepcional" que se aliaba con su gran velocidad, en un estilo de juego que caracterizaba al de los delanteros del River Plate de la época.
Di Stéfano, premiado con el Balón de Oro europeo en 1957 y 1959 y presidente de honor del Real Madrid, se nacionalizó español en 1956. En su carrera en España fue en ocho ocasiones campeón de Liga y fue el máximo goleador del torneo español cinco veces. En Copa de Europa marcó 49 goles y levantó el trofeo con sus compañeros en cinco ocasiones, todas con el Real Madrid, de 1956 a 1960.