Tribuna política
Puerto, autovías, área metropolitana, una línea estratégica que debería continuarse

Mario Alfredo Lacava (*)

Los últimos acontecimientos ocurridos en la ciudad de Santa Fe demuestran que la línea estratégica que inspiró las decisiones políticas y acciones consecuentes llevadas adelante por el ex gobernador Jorge Obeid, en relación con nuestra ciudad y el área metropolitana, eran las correctas.

La reactivación del actual Puerto de Santa Fe, a partir de cargas de contenedores por parte de la empresa Loginter SA, y la compra de una draga para que nosotros mismos mantengamos la navegabilidad del canal de acceso; la adjudicación de las obras de los cinco tramos simultáneos de la autovía Santo Tomé-San Francisco sobre la traza de la ruta 19 y la aprobación por parte de la Legislatura de la ley de expropiación de las tierras donde se emplazará el Nuevo Puerto Regional de Santa Fe a la vera del río Paraná, son una clara demostración de ello.

Durante mucho tiempo, el gobierno de Obeid y muchas organizaciones intermedias de la ciudad -mención especial para la Bolsa de Comercio- trabajaron mancomunados, tras el propósito de reubicar a la ciudad de Santa Fe en el lugar que históricamente tuvo como ciudad portuaria de ultramar, nodo multimodal de cargas, industrial y punto de encuentro provincial e interprovincial de actividades comerciales, sociales y culturales.

La jerarquización de la hidrovía Paraná-Paraguay como eje vertebrador del crecimiento provincial y de la integración interprovincial regional, en el marco de la Región Centro junto a Córdoba y Entre Ríos, que el gobierno de Obeid fijó como estratégico, ubicó a nuestra ciudad en el favorable cruce combinado de ambas políticas.

Si la hidrovía avanza hacia el norte, el Nuevo Puerto Regional Santa Fe adquiere viabilidad económica comercial, porque con poco se convierte en uno de los puertos ultramarinos más mediterráneos del mundo con todo lo que ello implica en costos de flete, y como servidor de un área de producción gigantesca que genera lo que el mundo precisamente necesita. De allí a la decisión de trasladar el puerto a la vera del río Paraná hubo un paso, y la ley de expropiación de los terrenos para su emplazamiento y la autorización para endeudarse con el FonPlata por 25 millones de dólares para empezar las obras, fueron los instrumentos elegidos para iniciar el camino y ya los tenemos.

Si se consolida la unión regional en el marco de la Región Centro, el Puerto de Santa Fe se transformará automáticamente en puerto de la provincia de Córdoba, para lo cual es imprescindible una segura y rápida vía de comunicación. De allí a la decisión de hacer la autovía Santo Tomé-San Francisco hay sólo un paso y el cambio de destino y afectación que Obeid decidió dar a un crédito internacional de 127 millones de dólares -junto al aporte de 100 millones de pesos de fondos provinciales para financiar dicha obra estratégica- fueron los instrumentos elegidos para lograrlo, y también ya lo tenemos.

Ahora todo está en marcha y sin retorno. Nada podrá cambiar este rumbo que los santafesinos de Santa Fe elegimos y pusimos en marcha, como una meta ciudadana para un futuro mejor.

Celebramos que el nuevo gobierno haya manifestado su voluntad de continuar con estas líneas estratégicas. El nuevo puente Santa Fe-Santo Tomé, las autovías Santa Fe-San Justo y Santa Fe-Rafaela, el nuevo parque industrial y la inauguración de la autovía 168 hasta el Colastiné, entre otras, están allí esperando decisiones que no deberían demorarse.

En la búsqueda y puesta en marcha de ellas, a todos nos encontrarán generosamente juntos.

(*) Diputado provincial por Frente para la Victoria.