De la redacción de El Litoral
Mediante un proyecto de ley, el senador provincial Felipe Michlig, propuso que la provincia de Santa Fe adhiera a la ley nacional Nº 26.141 que establece un Régimen para la Recuperación, Fomento y Desarrollo de la Actividad Caprina y establezca como autoridad de aplicación "al Ministerio de la Producción a través de la Secretaría de Sistema Agropecuario, Agroalimentos y Biocombustibles o el organismo que la reemplace", dice el texto presentado en la Cámara Alta.
La iniciativa, que fue ingresada en la sesión del pasado 28 de febrero pasado, está destinada a lograr la adecuación y modernización de los sistemas productivos basados en el aprovechamiento del ganado caprino, en un marco sostenible en el tiempo y que permita mantener, desarrollar e incrementar las fuentes de trabajo y la radicación de la población rural con una mejor calidad de vida.
La llamada Ley Caprina fue reglamentada mediante decreto nacional Nº 1.502/07 y publicada en el Boletín Oficial el 27 de octubre de 2007, y fomenta el aprovechamiento de la hacienda caprina con vistas a su autoconsumo y/o comercialización, tanto a nivel local, provincial y nacional como de exportación, ya sea de animales en pie, carne, cuero, fibra, leche, semen y embriones y otros derivados de la actividad primaria o industrializada, que se realice en cualquier parte del territorio nacional, en condiciones agroecológicas adecuadas.
Para ello, determina el apoyo económico reintegrable y/o no reintegrable para la ejecución del plan o proyecto, variable por zona, tamaño de la explotación, tipo de plan o programa y actividad propuesta, según lo determinado por la autoridad de aplicación de acuerdo con lo establecido en su reglamentación.
"Lamentablemente diversas circunstancias han llevado a una merma tanto del ganado caprino como de las actividades conexas a la explotación en las zonas donde tradicionalmente se desarrollaban este tipo de actividades, principalmente radicadas en el norte santafesino", dice Michlig en un comunicado de prensa.
Agrega que "desde hace algunos años, el sector atraviesa una profunda crisis y necesita de instrumentos reales y concretos para paliar tal realidad y, en definitiva, revertir esta situación".
Esta actividad "es la principal fuente de ingresos de una parte de la población, residentes especialmente en aquellas zonas que cuentan con grandes extensiones semidesérticas o de baja calidad de suelos y agua no aptas para otras actividades agrícolas o ganaderas. Se realizan en forma precaria, casi artesanal, con pocos o casi ningún fundamento científico, todo lo cual ha llevado a que los fundos que se dedican a la cría de este tipo de ganado obtengan magros a casi nulos beneficios económicos".