Viviana Mariño (CMI)
La alianza del líder de la CGT, Hugo Moyano, y el gobierno, aquel vínculo que debió sortear algunos tropiezos en el inicio de la gestión de Cristina Fernández, quedó ayer finalmente ratificada. Fue en el acto de celebración de los veinte años de Moyano al frente del gremio de camioneros, una clara demostración de fuerza en medio de la pulseada por su sucesión en la central obrera y apenas tres días antes del Congreso Nacional del Partido Justicialista.
Aspirante firme a la vicepresidencia del PJ que comandará Néstor Kirchner, Moyano consiguió reunir en una misma tribuna a la presidenta y a su marido y antecesor.
Detrás del matrimonio Kirchner, el dirigente camionero anotó las presencias de buena parte del elenco ministerial -el titular de Planificación, Julio De Vido, aliado incondicional de Moyano, tuvo un lugar de privilegio junto a su colega de Trabajo, Carlos Tomada- y de los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli, y de La Rioja, Luis Beder Herrera. Todos presenciaron la poderosa movilización del jefe de la CGT en la foto del repleto estadio de Deportivo Español, en el porteño barrio de Flores.
La ubicación en las primeras filas de dos de los funcionarios más controvertidos del universo kirchnerista -los secretarios de Comercio, Guillermo Moreno, a quien Moyano llenó de elogios en las últimas horas, y de Transporte, Ricardo Jaime- mostró el juego de alianzas que el dirigente cegetista tejió durante los últimos cuatro años y parece decidido a extender a la gestión de Fernández en el inicio de una etapa de negociaciones salariales clave.
El respaldo de la mayoría de los miembros del consejo directivo de la CGT instaló ayer la idea en el escenario sindical de que Moyano parece tener ahora el camino allanado para enfrentar la interna con los denominados Gordos y el gastronómico Luis Barrionuevo. Esto es, quedarse por un nuevo período de cuatro años al frente de la central obrera, a partir de junio próximo, para cuando está prevista la renovación de autoridades cegetistas.
Aguardada con ansiedad por los organizadores, la presidenta llegó al mediodía en helicóptero desde la Casa Rosada y cerró el acto con su discurso. La mandataria defendió la política de "pleno empleo" a la que aspira su administración. "Para poder tener mejores salarios, es necesario que todos tengan trabajo", afirmó.
Siguió con una nueva exhortación a los empresarios para "mejorar la distribución del ingreso". Y, en un claro guiño a Moyano y la CGT por su rol de "árbitro" en la puja salarial que el poder central aspira a fijar en un aumento del 20 por ciento promedio para los diferentes sectores durante todo 2008, reivindicó "el esfuerzo que los dirigentes sindicales están haciendo para darle sustentabilidad al modelo de desarrollo económico y social".
Algo nervioso por el éxito de la convocatoria, Moyano repartió agradecimientos y elogios entre Kirchner y su esposa.
El jefe sindical advirtió que el gobierno encarna "un proyecto para que la Argentina sea lo que soñaron Eva y Juan Perón: una patria con justicia social. Estamos recuperando el salario al nivel histórico que tuvieron los trabajadores. Claro que todavía falta. Son momentos de definiciones, o seguimos con un proyecto nacional y popular o vuelven los que nos llevaron al desastre en la década del 90", dijo, en una argumentación musical a los oídos kirchneristas.
Rosario (C).- El acto que realizó ayer el sindicato de Camioneros en Buenos Aires en honor a Hugo Moyano tuvo una repercusión inesperada en Rosario. En gran parte de la ciudad no hubo anoche recolección de basura, luego de que unos 400 empleados de la empresa Cliba, que pertenecen al Sindicato de Trabajadores Obreros y Empleados de Servicio de Recolección y Barrido Manual de Calles y Afines, se movilizaron hasta el club Deportivo Español, donde el líder de la CGT festejó sus 20 años al frente del gremio de camioneros.
Hoy a la mañana, el secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad de Rosario, Gustavo Leone, adelantó que "habrá sanciones para la empresa Cliba" ante la falta de prestación del servicio de recolección de residuos. "La empresa es la responsable de garantizar la prestación, por lo que se va a proceder al descuento de los servicios no prestados, y más allá de eso, se aplicará una multa, de acuerdo con lo previsto en el sistema de contratación", afirmó el funcionario, quien agregó: "La empresa debió haber previsto la situación y contratado un servicio de emergencia".
Lejos de negar el impacto que tuvo en las calles, repletas de basura, la decisión de ir a respaldar a Moyano al acto en Buenos Aires, el titular del Sindicato de Trabajadores Obreros y Empleados de Servicio de Recolección y Barrido Manual de Calles y Afines, Marcelo Andrada, reconoció que "la ciudadanía tiene derecho a enojarse, pero fuimos en respaldo a Moyano. Es la representación que buscamos hace años".
Desde hace un tiempo surgieron varios enfrentamientos -que no sólo incluyeron cruces de palabras sino también disparos- entre los dirigentes que viajaron ayer a Buenos Aires y los que responden al histórico Sindicato de Recolección, Barrido y Limpieza, que comanda Humberto Díaz.
Sucede que hoy el convenio de los camioneros es uno de los más beneficiosos para el bolsillo de los trabajadores. El sueldo de un recolector de residuos se ubica en el orden de los 1.700 pesos, mientras que el salario promedio de un afiliado a Camioneros acaricia los 2.500 mil pesos.
El desembarque de Moyano en Rosario -como en varias ciudades del país- incomoda a la administración de Miguel Lifschitz, porque el cambio de convenio colectivo de trabajo de los recolectores de basura le significará un desembolso de unos cuantos millones de pesos más por año. Además, el convenio de camioneros contempla otras reivindicaciones laborales, como menor recorrido y menos horas de trabajo, lo que generaría que las empresas concesionarias del servicio se vean en la necesidad de incorporar personal.
UTA
Los dirigentes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) alcanzaron ayer un acuerdo con el sector patronal, para recomponer en cerca del 22 por ciento los salarios de los choferes de colectivos. El acuerdo fue firmado durante un encuentro que mantuvieron los dirigentes gremiales, los empresarios y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la Sala de Situación de la Casa Rosada. Este es el tercer acuerdo firmado en Casa de Gobierno, en el marco de una discusión paritaria por sectores de actividad y que ya recompuso los salarios de los camioneros en un 19,5, Uocra en 19,5, taxistas 20 por ciento y ahora los choferes de colectivos de línea.