Una polémica de U$S 4 mil millones
Lousteau debe avalar garantías millonarias para el tren bala
El ministro debe poner su firma para un proyecto de ley que autorice el endeudamiento. Pero las dudas jurídicas y financieras se suman a los serios cuestionamientos sociales, políticos y económicos del emprendimiento impulsado por los Kirchner.
De la redacción de El Litoral
El ministro de Economía, Martín Lousteau, deberá decidir en los próximos días sobre la emisión de bonos del Estado nacional por unos 4 mil millones de dólares, para garantizar la construcción del polémico tren bala entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba. Si bien no hubo pronunciamiento oficial al respecto, la operación pone al ministro en una encrucijada entre sus propias evaluaciones y el proyecto que fue concebido por Néstor Kirchner, Julio De Vido y Ricardo Jaime, y adjudicado por Cristina Kirchner -a mediados de enero- a la empresa francesa Alstom. El emprendimiento costaría unos 11 mil millones de pesos según el presupuesto 2008. Sería financiado por el banco Société Générale, pero el crédito debe ser avalado por el Estado nacional, que además debe aportar subsidios para la sustentabilidad operativa del servicio. Economía debería pronunciarse en dos semanas más sobre la emisión de los bonos en un momento de crisis financiera internacional. Ya en su momento el ex ministro Miguel Peirano se mostró reticente a avalar la operación, y ahora Lousteau es quien padece las presiones del secretario Ricardo Jaime, pieza clave del emprendimiento, que sin embargo no deberá comprometer su firma en la iniciativa. De aprobarse técnicamente la emisión de los bonos desde el Ministerio, la iniciativa deberá de todas maneras ser elevada al Congreso de la Nación para que el endeudamiento se apruebe por ley, tal como lo ordena la Constitución. El gobierno tiene mayorías suficientes, pero afrontará un debate de difícil digestión.
Denuncia penal y críticas
Elisa Carrió anunció ayer en Rosario que su sector político formalizará una denuncia penal por el proyecto del tren bala, en tanto varias organizaciones de la sociedad civil solicitaron una audiencia con Lousteau para plantear sus cuestionamientos. La Fundación Poder Ciudadano, la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia, la Fundación Metropolitana, la Fundación Ciudad, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales, y la Red del Conurbano Bonaerense solicitaron la reunión con el ministro para pedir que se frene el proyecto. Por su parte Carrió dijo que los diputados de la Coalición Cívica van a formalizar una denuncia penal para frenar el "escándalo" del tren bala. Expuso que con la garantía de U$S 4 mil millones "estaríamos empezando a solucionar el problema de la pobreza en la Argentina". Para la dirigente opositora, el proyecto "es un negocio hecho a costa del Estado con costos que no se explican; es un escándalo a todo el Estado argentino".
Fuertes cuestionamientos
Alstom es una empresa que en medio de un proceso de quiebra fue rescatada por el Estado francés, mientras que el Société Générale es un banco estafado este año en 5.000 millones de euros. La arquitectura elegida por el gobierno argentino para impulsar la iniciativa y avalarla con U$S 4 mil millones del Estado alienta la polémica. Pino Solanas advirtió en su momento que "estamos en condiciones de reponer un tren seguro y confortable de 120 kilómetros por hora como tuvimos. Con U$S 3.200 millones se pueden reponer a nuevos los 7 mil kilómetros de vías de los cinco corredores ferroviarios al interior del país y los 12 mil kilómetros de corredores cargueros. Así se relanzaría la industria pública del ferrocarril". Por su parte, el santafesino Pedro Morini comentó que con el dinero comprometido se hubieran podido "recuperar más de 15 mil kilómetros de vías férreas y poner en marcha servicios indudablemente más importantes desde el punto de vista económico, social y federal". El secretario del bloque radical de diputados nacionales acotó que "los anuncios del gobierno sobre el tren bala son como los viajes de Menem a la estratósfera". Dijo que "ninguna locomotora diésel corre a 300 kilómetros por hora. El tren bala tiene que ser eléctrico, y con la crisis energética que sufre la Argentina, tendremos que pedirle a Moreno que haga llover energía", ironizó. Por su parte, las organizaciones que solicitaron la audiencia a Lousteau reclaman porque el tren bala privilegiará a pocos pasajeros mientras millones de usuarios del conurbano y de capital sufren ineficiencias, y el resto del país padece la ausencia.
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