Continúan alojados en sede policial y a disposición de la Justicia los dos jóvenes que fueran detenidos ayer en un allanamiento en el complejo Fuerte Apache por el crimen de Diego Migueles, el joven secuestrado mientras hacía un "delivery" y asesinado a balazos cuando habría querido escapar.
En tanto se pudo saber que otros sospechosos están siendo buscados por orden de la Justicia. Fuentes judiciales no lo confirmaron, pero trascendió que uno de los detenidos habría asegurado a los investigadores que a Migueles, de 21 años, lo mataron cuando salió corriendo del auto y en momentos en que la banda discutía por el rescate que terminaban de cobrar y que a algunos les parecía poco.
La versión sobre esta confesión no legal surgió tras la detención de los dos jóvenes, concretada ayer en un procedimiento realizado en el barrio Ejército de los Andes de Ciudadela, conocido como "Fuerte Apache".
Ese procedimiento se concretó luego de que un llamado al 911 diera datos concretos sobre los supuestos responsables del crimen, indicaron voceros policiales.
Si bien los datos aportados por el detenido no tienen peso legal y recién mañana se concretarían las declaraciones indagatorias ante el fiscal federal de San Martín, Jorge Sica, los investigadores escucharon la versión sin descartar ninguna hipótesis.
Según esas informaciones, el joven habría querido despegarse del homicidio presuntamente diciendo que estaba "muy drogado" cuando el domingo por la noche, en Santos Lugares, interceptó junto a sus cómplices la camioneta en la que iba Migueles para hacer una entrega de la parrilla de su cuñado.
De acuerdo con esa versión, pidieron el rescate y la familia habría entregado el dinero en el lugar pactado, pero tras cobrar la cifra combinada, a algunos les habría parecido poco y se habría generado una discusión para exigir más dinero.
Fue allí que, según ese dato, el chico quiso escapar corriendo y le habrían disparado en las nalgas y el cuerpo, aunque el disparo fatal lo recibió en la cabeza.
Según se indicó, anoche se hicieron nuevas diligencias y procedimientos en diferentes zonas del conurbano para intentar localizar más sospechosos. Mientras, los familiares de Diego Migueles inhumaron ayer los restos del joven asesinado y, en el marco de un profundo dolor, dieron a conocer una carta en la que reprocharon a aquellos que quisieron "ensuciar" a la víctima planteando sospechas sobre él.
"Diego era una personita de 21 años, trabajador, sin maldad alguna. Esta familia hoy pide justicia por su vida y que este hecho no sea uno más al que la prensa, la policía y la gente olviden", dijeron.
En ese marco, la familia reclamó que aparezcan testigos para poder esclarecer el secuestro y homicidio del joven y sostuvo que desde el primer momento hizo la denuncia para encontrarlo.
Diego Migueles salió el domingo por la noche de la parrilla "Víctor", ubicada en la avenida La Plata 3684 de Santos Lugares, para hacer un "delivery"; su cadáver fue encontrado ayer, lunes, en la calle Mosconi, entre Rositti y Matienzo, detrás de la Escuela Militar, con un orificio de bala detrás de la oreja y otros tiros en el cuerpo.
DyN