Un espacio en el organigrama de gobierno
Proponen un cambio cultural que destierre mitos sobre la mujer
Beatriz Fullone asumió ayer como directora provincial de la Mujer. Dijo que los problemas más frecuentes son maltrato familiar, temor y trabas para denunciar, y discriminación. Prometió trabajar para terminar con el sentimiento de culpa que culturalmente pesa sobre muchas mujeres.
Una mujer se sintió culpable porque estaba enferma y su esposo debió plancharse la camisa. La experiencia, narrada por una vecina en la reunión de una ONG, fue recuperada por la nueva directora provincial de la Mujer, Beatriz Fullone, para explicar hasta dónde están arraigadas determinadas pautas culturales que marcan a fuego la cotidianeidad de miles de mujeres. "Lo que proponemos es un cambio cultural de raíz; un cambio de cuestiones culturales muy arraigadas. No podemos seguir formando a nuestros hijos con los mismos estereotipos que nos impusieron a nosotras, como que el color rosa es indicador de sexo femenino, y el celeste del varón. Muchas mujeres viven con un sentimiento permanente de culpa", dijo la funcionaria a El Litoral. La dirección depende del Ministerio de Desarrollo Social, y entre las problemáticas que se propone abordar se encuentran la violencia familiar, la discriminación laboral, el liderazgo, la participación social activa e igualdad de oportunidades. Su objetivo será "velar por el cumplimiento de todas las leyes y tratados nacionales e internacionales, que defiendan los derechos de las mujeres". También, formular políticas de género que garanticen igualdad de oportunidades y una "democratización" en las relaciones laborales, culturales, de salud, de vivienda y de educación. Fullone asumió ayer, en un acto al que asistió el gobernador Hermes Binner, la vicegobernadora Griselda Tessio, gran parte del gabinete provincial, legisladoras, representantes de municipios, comunas y ONGs.
Maltrato
La nueva funcionaria comentó cuáles suelen ser las principales problemáticas y dificultades que deben enfrentar las mujeres. "Un gran problema es la violencia familiar -señaló-. Un planteo frecuente es que las medidas autosafisfactivas no se otorgan como corresponden porque hay profesionales que no están formados en el tema. Por eso, nuestra tarea es enseñar a esas mujeres en riesgo por violencia familiar que esas medidas deben ser urgentes porque de lo contrario, la mujer sigue soportando el maltrato". Otras -opinó- lo siguen soportando por desconocimiento. "Por tradición, la mujer cree que tiene que ser sumisa y dulce, mientras el hombre es el fuerte. Todos estos mitos que se vienen transmitiendo históricamente van generando discursos que hoy se sostienen y hacen que en la práctica, por ejemplo, la mayoría de los cargos en distintos ámbitos sean ocupados por varones", contó. Para Fullone, esto es una paradoja, sobre todo, si se tiene en cuenta que en cualquier facultad "quienes egresan son más mujeres que hombres". "Sin embargo, cuando la mujer llega a un cargo es porque está sobrecalificada, mientras hay varones que ocupan Direcciones Generales en el Estado con apenas un secundario. Esto es discriminación lisa y llana", denunció. Ante esta realidad, dijo que uno de los principales desafíos será cambiar la "naturalización" de esta situación, que se ha construido con los años. "No debe ser así -sentenció-. Las mujeres tienen las mismas oportunidades que el hombre. Y no se trata de rechazar al varón, sino de sumarlo pero para una sociedad igualitaria y sin subordinados".
Denuncia y culpa
Otra de las denuncias frecuentes de las mujeres, según dijo Fullone, es por las trabas que encuentran a la hora de denunciar los maltratos. "Una de las principales preocupaciones es lo difícil que les resulta hacer presentaciones judiciales por violencia familiar. Hay incomprensión de los funcionarios judiciales sobre el riego que se corre en un entorno así", dijo. También es un problema la insuficiente cantidad de comisarías atendidas con mujeres. "En los barrios, hay muy pocas. Entonces, cuando hay hombres, las mujeres suelen ser disuadidas para que no hagan la denuncia, y advertidas de que si lo hacen, va a ser peor", expresó. Más allá de esa "resistencia", Fullone contó que en función de su experiencia, cuando la mujer deja el hogar por violencia familiar "la policía les imputa abandono de hogar o no hacen figurar el maltrato, sino que apelan a la figura de `incompatibilidad de caracteres', que no refleja la violencia". "La culpa aparece mucho en la cuestión del cuidado de los hijos, y hasta en los casos de violencia familiar. Por eso, se sienten culpables también a la hora de hacer la denuncia", sostuvo. La funcionaria recordó que muchas mujeres han perdido la vida por defender y hablar de sus derechos, e invitó a repensar la situación. "El Estado solo no puede ni debe revertir esto. Tiene que ser una política integradora, con el compromiso de los tres poderes del Estado, de la sociedad, de las ONGs y de los medios de comunicación para que se reconozca el rol de mujer y no sólo para fechas emblemáticas", concluyó.
La nueva directora de la Mujer dijo que uno de sus objetivos desde el área que conducirá, es hacer comprender que la recreación también es un derecho de las mujeres. "A veces sentimos que cuando no estamos haciendo algo para el otro, no estamos haciendo nada. Es porque no fuimos formadas para el ocio, el entretenimiento, la cultura. Soy licenciada en Trabajo Social y tengo 21 años de trabajo en la provincia. Y puedo decir que hay mujeres que no conocen los lugares principales de su ciudad porque sienten que no son para ellas. Creen que su lugar es la casa, el hogar. Hay que ofrecerles la posibilidad de salir de lo privado para ir a lo público", explicó.
Más espacios
Para Fullone, la creación de la Dirección que estará a su cargo es un hecho histórico, porque hasta ahora no existía un espacio para la mujer. "Culturalmente, las mujeres les hemos dado prioridad a la familia, a los hijos, a la pareja, postergando la formación personal. Y aquellas que pudieron darle prioridad, lo hicieron con mucho esfuerzo y no siempre acompañadas por su entorno familiar", dijo la nueva funcionaria. Una de sus metas, según contó, es poder generar espacios en todas las localidades para a tender problemáticas como la violencia contra la mujer. "Yo que vengo de una formación de género y de trabajo social desde hace veinte años en Rosario, puede decir que allí tenemos la demanda cubierta porque hay lugares para albergar a mujeres en situación de riesgo y oficinas descentralizadas en barrios de la ciudad. Pero en el resto de la provincia esto no sucede. Hay que empezar de cero", confesó.
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