En el primer caso, la detección presentaba una incidencia de 2,5% y una severidad de 1% y fue confirmado su diagnóstico en el laboratorio de fitopatología de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral.
Los especialistas recordaron que para evitar pérdidas la única estrategia es el manejo y control con fungicidas y señalaron algunos aspectos a tener en cuenta sobre la enfermedad.
En primer término, que la identificación temprana es el primer paso para un adecuado control. Luego, que las aplicaciones preventivas de fungicidas se deben priorizar cuando: se declaran foco de Roya en la región y/o no se tenga capacidad de realizar diagnósticos precisos en el lote; si los lotes están en estados de desarrollo de mayor susceptibilidad (R3-5) y cuando las condiciones climáticas sean favorables para la infección y desarrollo de la enfermedad; además, cabe saber que los tratamientos muy tempranos pueden determinar la necesidad de más de una aplicación y que los tratamientos tardíos no redundan en beneficios.
Por último, se recuerda que -cuando se detecta la enfermedad en el lote- las aplicaciones son la alternativa técnicamente más aceptable y la de menor riesgo si se realiza el diagnóstico en las etapas iniciales de la enfermedad. Además ofrecen la ventaja, en el caso de que se manifieste en estados fenológicos avanzados (R4-R5), de asegurar una adecuada protección con una sola aplicación.
La irrupción temprana de la Roya de la Soja en la provincia de Santa Fe encuentra a técnicos y profesionales con conocimientos adquiridos a lo largo de las últimas tres campañas y posibilidades de hacer las cosas bien.
Se sabe que no existen cultivares comerciales resistentes a esta enfermedad. Por eso, la única herramienta es el manejo y control con fungicidas a partir de la detección temprana. Aquí, algunas recomendaciones para actuar a tiempo:
1-Infórmese. Los informes semanales de fuentes como el SINAVIMO, la Red Provincial de Roya y el RiiA lo mantienen al tanto de la aparición de la enfermedad en la región.
2-Trabaje con profesionales. a. Para la identificación temprana de la enfermedad es necesaria la actuación de personal entrenado y el uso de equipamiento adecuado. b. Asesórese sobre el fungicida a utilizar. No todos tienen la misma eficacia de acción.
3-Haga aplicaciones preventivas sólo si: a. Se declara foco de roya en la región. b. No puede realizar diagnósticos precisos en el lote. c. Los lotes están en estado de susceptibilidad (R 3-5, nunca antes de R1 o en R7): tratamientos demasiado tempranos pueden determinar la necesidad de otra aplicación y muy tardíos no traen beneficios. d. Las condiciones climáticas son favorables para la infección y desarrollo de la enfermedad.
4-Las aplicaciones cuando se detecta la enfermedad en el lote tienen la ventaja de que si se manifiesta en estados fenológicos avanzados (R4-R5) es posible que no se requiera más de una aplicación.
5-Regule los pulverizadores. Para lograr un control efectivo con cualquiera de las estrategias de prevención hay que contar con pulverizadores bien regulados y realizar aplicaciones con altos caudales de agua y de alto impacto (30-60 gotas/cm2) que aseguren un adecuado mojado foliar. Hay que llegar especialmente a las hojas inferiores, donde se localizan la mayor cantidad de urediniosoros. Es importante evitar la deriva y evaporación de gotas.
6-Controle la aplicación. Mirar para otro lado le puede salir caro. Exija por lo que paga.
7-Evalúe la inversión. Analice las variaciones de los costos por la aplicación de fungicidas. En los lotes de baja productividad o con alto riesgo de poseerla (sobre todo si son alquilados) los márgenes pueden resultar negativos.