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Un lugar para recuperar nuestras tradiciones
Instituto Folclórico Argentino Mi Patria.

Desde hace más de 20 años, grandes y chicos se animan a danzar y a cantar sobre los escenarios de nuestra provincia. Son cerca de 120 los que un día dijeron "sí" a esta propuesta cultural que nació en Gessler (San Jerónimo) y hoy convoca a los habitantes de este pueblo y de otras localidades de la zona.

textos de Ivana Zilli. fotos: gentileza de la institución.

Corría el 22 de abril de 1980, cuando el Instituto Folclórico Argentino Mi Patria abrió sus puertas en la localidad de Gessler (San Jerónimo), 65 kilómetros al suroeste de la capital provincial. A partir de ese momento, surgió una interesante posibilidad para que chicos y grandes de la zona -hoy asisten cerca de 120- comenzaran a disfrutar de la música y de la danza folclórica, sin alejarse de su propio lugar de origen.

Este fue el día en que "los niños de mi pueblo comenzaron a conocer que tenemos una identidad y una tradición porque, de forma paulatina, les fuimos enseñando sobre las danzas folclóricas y el conocimiento general del folclore", relató con orgullo el director de esta institución, Juan Kluczkiewicz.

Desde los más chicos, que asisten al Jardín de Infantes hasta séptimo año; y los que luego deciden cursar tres años para finalizar con el Instructorado o Profesorado tienen un espacio en esta escuela. Es que a través de las distintas actividades y viajes que se organizan, "logramos que todos -adultos y niños de distintas localidades- se integren y puedan disfrutar de cada actuación. Y... con el corazón en la mano, corremos el alambrado que hay entre pueblo y pueblo y nos juntamos en un mismo colectivo para compartir desde los festivales competitivos hasta aquellos que no lo son", graficó Kluczkiewicz.

Para los referentes de este instituto, el hecho de que los alumnos de esta escuela puedan estar presentes en distintos escenarios, es muy importante porque "sacamos a nuestro pueblito del anonimato y realizamos una fraternidad muy grande con todos los que se dedican al folclore. Parece mentira ver una juventud tan sana e intocable que todavía no se contaminó", resaltó el director.

A partir de la actividad que realizamos, "nos damos cuenta de que la causa de nuestra tradición e identidad nos une y nos da fuerza". Por eso, "intentamos brindarles una formación integral en el campo del folclore y del arte nativo", agregaron a coro el director junto a otros integrantes de este instituto.

De esta manera, las personas que asisten a esta escuela "adquieren un conocimiento general sobre la danza folclórica por medio de un trabajo cooperativo, en el que compartimos la organización del vestuario, de los viajes y de todos los materiales que tenemos que utilizar en cada actividad".

Hechos que sorprenden

Año tras año, cuando llega el tercer fin de semana de febrero, los integrantes de este instituto, tanto profesores como alumnos, generan una "gran movida" y logran cambiar la fisonomía de Gessler. Es que como viene sucediendo desde hace un tiempo, en esa fecha del año se realiza el Festival Nacional Competitivo "Folclore para todos" en esta localidad del departamento San Jerónimo. Una iniciativa que convoca a folcloristas de siete u ocho provincias que se juntan para mostrar lo que saben hacer en el ámbito musical y cultural.

La idea es que, por medio de este espectáculo, los artistas de la región y del país encuentren un lugar donde puedan dar a conocer sus expresiones artísticas y superarse al ser parte de esta "sana competencia". De esta forma, todos pueden "estrechar vínculos de verdadera confraternidad", resaltó Kluczkiewicz.

Cómo será el entusiasmo de la gente y el impacto que este festival provoca en la zona que, durante estos días, "casi se duplica la cantidad de habitantes de este pueblo. En la actualidad, hay 1200".

Es que de a poco, los lugareños se dieron cuenta de que este encuentro nacional "es patrimonio del pueblo y de la región" y, quizás por eso, quince días antes, la casa se empieza a poner en orden. "Uno ve que la gente comienza a limpiar, a arreglar los jardines y a cortar los yuyos para que todo esté muy bien presentado a la hora de recibir a los visitantes", comentaron con gran alegría.

Además de este festival de trascendencia nacional, en cada localidad (Gessler, Matilde, Desvío Arijón y Barrio Caima) donde está presente la escuela, "se hacen encuentros regionales que permiten recaudar fondos y generar un ámbito para que la gente se exprese y transmita cultura", agregó uno de los profesores, Darío Kluczkiewicz.

Muchas veces, "es más fácil organizar una cena para recaudar dinero"; sin embargo, "con esta actividad logramos abrir distintos espacios artísticos que pueden perdurar en el tiempo".

Presencia regional

En el transcurso de casi 28 años de formación en el arte nativo, el Instituto Folclórico Mi Patria ha tenido filiales en lugares como López, Santa Clara de Buena Vista, Bernardo de Irigoyen, Coronda, San Carlos Centro y San Carlos Sud.

En la actualidad, esta institución mantiene su presencia en tres escuelas filiales que están ubicadas en Matilde, Desvío Arijón y Barrio Caima.

Tras el trabajo y esfuerzo que se ha realizado en cada una de estas zonas, Darío no tuvo más que agradecimientos para dar a todas las comunidades que recepcionaron a este instituto, a los vecinos y a las asociaciones que permitieron que las actividades folclóricas se puedan llevar adelante.

Es que por medio de las diversas acciones que impulsa Mi Patria, se logra enseñar sobre el trabajo corporal y también brindar una formación completa en la que se incluyen las ciencias sociales, la literatura, la cocina, teatro, música, entre otras áreas, que hacen a la tradición y al arte nativo de un pueblo".

Esto refleja que "la transmisión del conocimiento en esta escuela se hace desde el arte en todos sus aspectos", ya que "queremos generar un espacio cultural que es vital para la formación de las sociedades y del hombre que puede interrogarse por lo que siente y necesita", agregó el director de este instituto que identifica y es parte de la población de Gessler.

Distintas opciones

Mucho para elegir

En el Instituto Mi Patria se dictan cursos de danzas tradicionales (históricas y vigentes), danzas originales (de proyección folk), de estilización coreográfica, de argumentación coreográfica, de zapateo norteño y sureño, de puesta en escena, de producción de espectáculos, de historia del atuendo, de historia de la danza, del conocimiento general del folclore (vida social del gaucho, charlas didácticas ilustradas a las escuelas), de entrega de documentación, del cuerpo y de su lenguaje no verbal, del lenguaje del pañuelo, del vestuario y accesorios.

En esta escuela, los alumnos también pueden cursar las carreras de Bailarín (7 años), Instructor (3 años) y Profesor de folclore y danzas nativas (3 años).

Se otorgan boletines, diplomas y certificados.