+ por Pedro Elías
Los champiñones son unos hongos muy apreciados por su agradable sabor y su aspecto blanquecino. Esta seta, que despierta el entusiasmo de aficionados y gastrónomos, necesita crecer sobre materia orgánica y aprovecha la llegada del otoño para crecer salvajes en los frondosos bosques, ocultándose bajo las hojas caídas.
Como los champiñones carecen de clorofila no sintetizan almidón al no poder utilizar la luz solar, prefieren las zonas sombreadas. Esto justifica que su valor calórico sea tan bajo, siempre que se preparen asados, a la parrilla o salteados con poco aceite, y no fritos. Buena fuente de fósforo y de vitamina B2, estos hongos también poseen proteínas ricas en purinas, por lo que su consumo se debe moderar en caso de ácido úrico elevado y gota.
Antes de consumir champiñones se los debe dejar bien limpios de tierra. Cuando son muy tiernos pueden comerse crudos en ensaladas, cortados en finas láminas y rociados con jugo de limón o con unas gotitas de vinagre para evitar que ennegrezcan.
Estos hongos también son sabrosos salteados en un buen aceite de oliva o guisados con verduras, para lo cual requieren un escaso tiempo de cocción (unos pocos minutos).
Para preparar las brochettes que hoy nos presenta nuestro chef, Pedro Elías, colocar en un bol los champiñones, los tomates cortados en cuatro y los daditos de berenjena.
Salpimentar, agregar el ajo y perejil picados y el aceite de oliva. Marinar durante media hora.
Ensartar los champiñones, los tomates y las berenjenas intercalándolos en los palitos de brochettes. Rociar con el jugo que quedó en el bol donde realizó la marinada. Poner en la parrilla o en el horno bien caliente durante cinco minutos, ir dando vuelta permanentemente.
100 grs. de champiñones chicos
3 tomates peritas cortados en cuatro
12 dados de berenjena sin cáscara
Aceite de oliva
Sal
Pimienta
Ajo
Perejil.