Los ministros de Economía, Martín Lousteau, y de Planificación Federal, Julio de Vido, se pusieron de acuerdo y definieron la "estructura de financiamiento" que se pondrá en marcha para conseguir el financiamiento necesario para construir el tren de alta velocidad a Rosario y Córdoba, y el soterramiento del ferrocarril Sarmiento.
De acuerdo a lo publicado hoy por el diario Clarín, las diferencias quedaron superadas esta semana a partir de un trabajo elaborado por la Secretaría de Finanzas de la Nación, que define las condiciones que deberán cumplir las propuestas de financiación de los bancos que trajeron los grupos adjudicatorias de las obras.
Los dos megaproyectos ferroviarios costarán U$S 5.500 millones, U$S 4.000, el tren de alta velocidad, y U$S 1.500, el soterramiento del Ferrocarril Urquiza. Cabe destacar que las entidades bancarias tienen tiempo hasta el próximo 26 de marzo para presentar en esa dependencia oficial los esquemas de financiamiento que utilizarán para financiarlos.
De acuerdo con la información obtenida por Clarín, los bancos financiarán la totalidad de las obras con préstamos que serán, como mínimo, a 15 años de plazo con un período de gracia de siete años, lo que asegura que el repago de los créditos comenzará después que se terminen las obras.
Además, los préstamos ingresarán al país en cuotas anuales y se depositarán en una cuenta especial que administrará el Banco Nación, que será el encargado de pagarles a los constructores y proveedores.
Para garantizar la devolución del crédito y reducir los costos de financiación -informa el matutino porteño-, el gobierno dará a los bancos bonos de deuda que ingresarán a los bancos al mismo tiempo en que se concretan los desembolsos crediticios anuales.
Para el caso del tren bala, se prevé la emisión de dos clases de bonos: en pesos y en euros. En tanto, para el Sarmiento, habrá uno en moneda local.
Los bonos que entregará el Estado podrán ser vendidos por los bancos en los mercados de capitales o tenerlos hasta su vencimiento. En caso de que los coloquen en los mercados, los títulos que no sean devueltos al Estado, serán descontados en la cancelación de los créditos.
Los funcionarios de Planificación aseguran que, con esta ingeniería financiera, no se necesita contar con una ley especial para aprobar el endeudamiento de las obras. Sostienen, además, que ambos proyectos ya fueron aprobados como "obras plurianuales" en el Presupuesto 2008, con el nivel de endeudamiento de este año. En los próximos años, en cada Presupuesto se incluirán los montos parciales de las "operaciones de crédito público" que se usarán para entregar los bonos a los bancos.