Opinión: OPIN-03
Al margen de la crónica
Sustos con tradición europea

Ir a ver una "buena película de terror" al cine en estos días significa, la mayoría de las veces, adaptar los sentidos para exponerse a una serie de truculentas muertes, golpes bajos de dudosa veracidad, fórmulas repetidas hasta el hartazgo y sustos que brillan por su ausencia. Incluso en varias ocasiones, son los mismos malvados los que repiten sus andanzas en tres, cuatro o más filmes consecutivos.

El aluvión de propuestas de este tipo, casi todas olvidables, conlleva una cierta -y casi se podría decir necesaria- nostalgia por el trabajo de los grandes creadores que marcaron al terror en sus distintas vertientes. Dentro del cine norteamericano, John Carpenter, Wes Craven o George A. Romero, entre otros ofrecieron secuencias memorables de los sesenta para adelante. Y en Europa, autores como Darío Argento, Mario Bava, Narciso Ibáñez Serrador y más recientemente Alejandro Amenábar dejaron también un legado genial.

Encolumnada en esta última tradición, mañana llega al país "El orfanato", la ópera prima del catalán Juan Antonio Bayona. Este film, que lideró las taquillas españolas el año pasado, superando incluso a un monstruo del marketing pochoclero como "Piratas del Caribe", se alzó con siete premios Goya, y narra el regreso de una mujer, junto a su familia, al orfanato en el que se crió.

Surgida bajo la misma concepción de los mejores exponentes europeos -incluso su título remite al clásico de Ibáñez Serrador de 1969, "La residencia"- el propio director reconoció las influencias recibidas de las populares y notables "Sexto sentido" de M. Night Shyamalan y "Los otros" de Alejandro Amenábar. Lo cierto es que "El orfanato", con un argumento interesante que supone un giro respecto de los lugares comunes del género, promete dosis de miedo genuino.