EFE-Télam
El gobierno de Venezuela calificó hoy de acciones "aventureras" recientes comentarios de EE.UU. en su contra y dijo que evidencian la "frustración y amargura" de Washington ante la "victoria de la paz" de las "corrientes progresistas" en la Cumbre del Grupo de Río.
El canciller, Nicolás Maduro, respondió a las afirmaciones del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en las que criticó la "sed de poder" y el carácter "demagógico" de su colega venezolano, Hugo Chávez.
"Los desafíos son elevados en Sudamérica", dijo Bush. "Como lo demostró la reciente crisis en los Andes, la región se enfrenta a una creciente y dura elección: aceptar tranquilamente la visión de los terroristas y los demagogos, o apoyar activamente a dirigentes democráticos como el presidente Uribe".
El canciller venezolano respondió también sobre las "pretensiones" de Washington de incluir a Venezuela en la lista de países que supuestamente apoyan el terrorismo y de advertir un retroceso en su desempeño en materia de Derechos Humanos.
"Nosotros seguimos con atención (las acciones de EE.UU.) pero también con la fuerza que nos da la gran victoria obtenida en la Cumbre de Río, sin caer en las provocaciones de las declaraciones de esta gente (altos funcionarios estadounidenses)", aseveró Maduro en un programa de televisión.
Para el canciller, los recientes ataques de Bush contra Chávez evidencian la "impotencia y la mucha amargura" por no haber podido "revertir las corrientes de cambio latinoamericanas" evidenciadas en la "gran victoria" en la Cumbre del Grupo de Río en Santo Domingo al desactivar el conflicto entre Ecuador, Colombia y Venezuela.
La crisis estalló después de que fuerzas militares colombianas violaron la soberanía de Ecuador en el marco de una operación en la que fue abatido el segundo hombre al mando de la guerrilla de las Farc, "Raúl Reyes".
Argumentó que mientras Latinoamérica "saludaba" los "hermosos logros" de la Cumbre del Grupo de Río y "reconocía el papel" que en ello jugó Chávez, "la primera reacción" de la Casa Blanca "fue la de azuzar la intriga" hablando de presuntos vínculos del gobernante venezolano con la guerrilla colombiana de las Farc.
Respecto del informe estadounidense sobre el supuesto retroceso en el Estado de los derechos humanos en Venezuela y la pretensión de incluirla en la lista de países que presuntamente apoyan el terrorismo, Maduro aseveró que Caracas no acepta calificaciones. "Habría que ver cuál gobierno es el terrorista", declaró.
El embajador de Venezuela ante la OEA, Jorge Valero, calificó el martes de "insólito y aberrante" que en Washington se esté planteando incluir al país en su lista de organizaciones terroristas. "Es una aberración, un despropósito absolutamente insólito que el gobierno terrorista por excelencia pretenda erigirse como conciencia mundial", dijo Valero.
El Pentágono reconoció haber filmado algunos interrogatorios en el que se utilizan técnicas de torturas a sospechosos por terrorismo y aclaró que comenzó a revisar esas filmaciones, según informó el diario New York Times.
Se estima que las fuerzas armadas estadounidenses interrogaron a decenas de miles de prisioneros en todo el mundo desde los ataques terroristas de 2001, pero no está claro cuántas de esas sesiones fueron grabadas.
Es la primera vez que el Departamento de Defensa revela haber grabado algunos interrogatorios, según el periódico. Aunque en el pasado, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) documentó incidentes sobre duras prácticas usadas en los interrogatorios. Una de las cincuenta cintas que volvió a revisarse muestra a un detenido con la boca tapada con cinta adhesiva, escribió el diario citando a una fuente del Pentágono.
Esta noticia se da a conocer mientras el presidente George W. Bush está embarcado en una lucha con el Congreso para determinar si las nuevas reglas militares que prohíben las técnicas duras de interrogatorio también se aplican a la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
La CIA, no obstante, reconoció que filmó interrogatorios y que luego destruyó las cintas.