| |
De la redacción de El Litoral/DyN
Las cuatro entidades rurales convocaron para hoy y mañana a dos jornadas de protesta sin comercialización de productos agropecuarios y solicitaron al gobierno nacional que revise la decisión de aumentar las retenciones a la soja y el girasol.
La medida fue refrendada por los presidentes de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías; de la Sociedad Rural (SRA), Luciano Miguens; de Federación Agraria (FAA), Eduardo Buzzi, y de Coninagro, Fernando Gioino. Los ruralistas anunciaron que se volverán a reunir mañana para conocer cuál será la actitud del gobierno y adelantaron que, en caso de mantenerse la medida anunciada en la víspera en la Casa Rosada, se adoptarían nuevas acciones de protesta. Al respecto, Llambías afirmó que "todo el campo unido muestra su rechazo y repudio a las medidas adoptadas por el gobierno nacional y una política, que se viene, que va a afectar a los argentinos".
El dirigente de CRA afirmó que las cuatro entidades acordaron realizar "mañana y pasado dos jornadas de protesta en las cuales no se comercializarán productos de campo" y consideró que esta iniciativa "no va contra la sociedad, sino para cambiar la política agropecuaria".
Para Buzzi, con la no comercialización de productos por el término de 48 horas, el campo mostrará "su repudio y rechazo al aumento a las retenciones porque, bajo la propuesta de evitar la sojización, se adoptan medidas recaudatorias y fiscalistas.
"Así, proponemos la no comercialización de granos y carne por los próximos dos días", afirmó Buzzi. Miguens manifestó que un alza en las retenciones a la exportación de productos oleaginosos "es una medida que preocupa". Más allá de la acción de protesta acordada entre las entidades, consignó que "tenemos (en el agro) esperanzas de que se disponga una revisión de esta medida".
El titular de la SRA expresó también que, "a tres meses de asumir el nuevo gobierno, aún las entidades agropecuarias no hemos tenido una audiencia con el ministro de Economía, Martín Lousteau", y comentó que se busca revertir la estrategia oficial con "estas dos jornadas de reflexión.
"Ir en contra del campo -afirmó Miguens- origina una protesta muy fuerte del sector, si no hay una revisión de esta medida" que impone un ajuste de entre el 7 y 9 puntos porcentuales en la soja y el girasol.
Durante la conferencia de prensa conjunta realizada en la sede de CRA, ubicada en la calle México al 600 de Capital Federal, Gioino afirmó que "nos hemos amanecido con una medida de la cual no hemos participado y con la que no estamos de acuerdo". Por su parte, la gente de Federación Agraria convocó a una concentración en la autopista entre Buenos Aires y Villa Constitución.
"Los productores están muy enojados y consideramos que se debe hacer un alto en el camino: así, los pequeños y medianos productores (que integran Coninagro) promoverán dos jornadas de reflexión" frente a las medidas gubernamentales adoptadas, afirmó Gioino.
En tanto Alejandro Krumm, delegado regional de FAA en el centro norte santafesino, convocó a los productores a la concentración en la intersección de la autopista entre Rosario y Buenos Aires y la Ruta 90, a la altura de Villa Constitución, donde se realizará un acto mañana, a las 10.
Si bien no se prevé que se corte la ruta, los productores repartirán volantes para explicar su posición contra las medidas oficiales.
El secretario de Agricultura y Ganadería de la Nación, Javier de Urquiza, precisó que la alícuota de retención a los aceites bajará 4 puntos respecto de la que corresponde ala exportación de productos primarios, mientras que la harina de trigo será 10 puntos inferior y para el biodiésel será de 20 por ciento con una tasa fija.
El gobierno busca así incentivar la exportación de materias elaboradas a partir de productos primarios, pero en cambio pone barreras arancelarias para los biocombustibles en un contexto de mayores necesidades para el mercado interno.
"Cada sector tiene la facultad de tomar la decisión que crea", dijo De Urquiza en referencia con la protesta de las entidades ruralistas. En cambio, salió a defender el nuevo esquema de retenciones móviles al sostener que genera un "marco de previsibilidad a futuro" e incentiva una producción agrícola "más diversificada" y no sólo atractiva para el cultivo de soja.
En el marco de una jornada de fuertes caídas en las cotizaciones del girasol y la soja, el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, afirmó que "durante mucho tiempo hemos venido escuchando que la soja desplazaba otras actividades y con estas medidas buscamos lograr un equilibrio en la ecuación económica para evitar ese traslado".
El titular de la cartera agropecuaria y el secretario de Política Económica, Gastón Rosi, ofrecieron una conferencia de prensa en la que rechazaron las críticas del campo luego de las medidas anunciadas ayer por el gobierno, al término de la rueda de negocios en el Mercado a Término de Buenos Aires donde el girasol bajó sus precios en 50 dólares y la soja en 15 dólares.
Consultado sobre cómo el gobierno podrá convencer a los productores de que esta medida será mantenida en el largo plazo, Rosi señaló: "Ayer, el ministro fue contundente. Ésta es una medida a largo plazo y por 4 años".
Rosi insistió en que pese a la decisión de aumentar las retenciones a la soja, los precios que recauda el productor se retrotraen a diciembre de 2007. "Por lo tanto -evaluó- si era negocio producir soja en diciembre también ha de serlo ahora".
Insistió en que el nuevo esquema "genera una diferencial que potencia la tendencia a producir trigo y maíz en lugar de soja". De Urquiza añadió que la dependencia a su cargo seguirá trabajando para que existan "medidas complementarias para incentivar otras producciones como las de carne y leche, evitando el traslado hacia la soja".
La Bolsa de Comercio de Rosario destacó que la decisión del gobierno de establecer derechos de exportación móviles afectó particularmente la cotización de la soja, cuya retención con los valores FOB actuales pasó de 35 a 45,7%.
Según la entidad, la medida oficial "no hace más que establecer un precio máximo al que se pueden negociar los productos agrícolas, a pesar de que disminuyó levemente la retención para el trigo y el maíz".
En lo que respecta a los mercados internacionales, la bolsa rosarina señaló que los futuros en Chicago volvieron mostrarse muy volátiles y el trigo finalizó con fuertes mejoras, mientras que hubo nueva tomas de ganancias en el maíz y la soja.
En ese contexto, no se escucharon ofertas compradoras para el trigo disponible, aunque un exportador pagó 200 dólares la tonelada para el cereal con entrega en diciembre correspondiente a la próxima cosecha.
Para el maíz, la exportación pagó 510 pesos la tonelada con descarga inmediata, mientras que para entrega en abril un comprador pagó 162 dólares. Por el sorgo disponible los exportadores interesados pagaron 450 pesos la tonelada con entrega inmediata, aunque no hubo ofertas para entregas más diferidas.
La soja disponible no se negoció, pero las fábricas pagaron 850 pesos la tonelada con entrega hasta el 19 de este mes y no se escucharon ofertas para la oleaginosa de la nueva cosecha. Para el girasol disponible, en tanto, las fábricas cercanas a Rosario pagaban 1.130 pesos la tonelada.
Córdoba pide obras
El ministro de Agricultura, Ganadería y Alimentos de Córdoba, Carlos Gutiérrez, opinó que las retenciones "no son un buen impuesto" por no ser "coparticipable". En línea con lo reclamado por el gobierno santafesino, el funcionario cordobés apuntó que la provincia mediterránea aportará casi 700 millones de dólares más a las arcas federales, en recursos que no se coparticipan. Gutiérrez se reunirá hoy con Martín Lousteau para señalarle que "la provincia necesita el retorno de gran parte del esfuerzo de los cordobeses en materia de obras, que precisamente en el caso de nuestro sector son fundamentales para mejorar los costos de nuestros productores".
Sin perjuicios.
El lockout agropecuario que se inició hoy y se extenderá hasta mañana, inclusive, no tendrá alto impacto en los consumidores. Así lo admitieron los propios convocantes, teniendo en cuenta que la oferta se mantendrá prácticamente inalterable dada la existencia de stock en las cadenas de comercialización. Las miradas estarán puestas en el Mercado de Liniers, el próximo lunes.