Agencia Télam / De la redacción de El Litoral
Rosario Central logró tres puntos de oro en su lucha por no descender al derrotar a un rival directo en esa contienda, Olimpo de Bahía Blanca, por 3 a 1, en cotejo correspondiente a la sexta fecha del torneo Clausura. El equipo rosarino nunca había podido siquiera anotar un gol en esta ciudad del sur bonaerense y logró quebrar la racha en un cotejo clave.
Los primeros minutos del partido ofrecieron más atractivo en las tribunas que en el campo de juego. Mientras el duelo de hinchadas (llegaron unos 600 simpatizantes desde Rosario) arreciaba, en el terreno del estadio Roberto Carminatti había poco y nada de fútbol. Aislado Ángel "Matute" Morales, el local se repetía en los centros para la cabeza de Leonardo Ulloa, quien no logró dar nunca con el balón en esa etapa.
Enfrente, Central tampoco creaba peligro, pero al menos ofrecía el perfil de esos boxeadores que no lucen, aguantan y esperan el momento para dar el golpe justo. Y logró asestarlo a los 35 minutos, cuando Emilio Zelaya sorprendió a Leonardo Cauterucchi con un disparo lejano que encontró adelantado al arquero aurinegro.
En el complemento, el técnico Roberto Saporiti metió dos cambios de entrada y logró modificar la actitud anodina y sin espíritu que su equipo había mostrado en la etapa inicial. Con tres delanteros en cancha, Olimpo comenzó a acercarse al fondo rosarino, que igual soportaba bien los embates desde la eficiencia de Walter Ribonetto.
Corrían 17 minutos, cuando se dio una jugada crucial: centro de Morales y cabezazo al gol de Josemir Lujambio, pero la jugada quedó anulada, erróneamente, a instancias del línea Rodolfo Retta, por una supuesta posición adelantada del uruguayo.
En el ataque posterior, Martín Arzuaga se la robó a Javier Páez y puso el centro para que Zelaya definiera de derecha con gran maestría. Duro y doble golpe para los locales que no aflojaron y lograron descontar por intermedio de Lujambio a los 25 minutos. Esta vez, el gol valió, pero al uruguayo lo traicionaron los nervios y fue a gritárselo en la cara al asistente Retta, quien inmediatamente denunció el acto al árbitro Néstor Pitana. Las consecuencias fueron lógicas: expulsión para el delantero local.
Pero Olimpo no se entregó y fue por más, hasta que estuvo cerca de empatar. A los 31 minutos, un disparo de Javier Robles dio en el travesaño y un tiro posterior de Ulloa -que Cristian Alvarez desvió y la pelota rebotó en el palo- fueron las opciones.
Cerca del cierre, a los 39 minutos y en otro ataque aislado, Ignacio Ithurralde derribó a Lucas Moya en el área y el árbitro sancionó el pertinente penal. Cristian González ejecutó el castigo y selló el resultado.
Olimpo 1
Rosario Central 3
Olimpo: Cauterucchi; Ithurralde, Páez y Mancinelli; Araujo, Barrado, Pinto y Tavio; Morales; Olivi y Ulloa.
D.T.: Roberto Saporiti.
Central: Álvarez; Espinoza, Fassi, Ribonetto e Imperiale; Costa, Borzani, Méndez y González; Arzuaga y Zelaya.
D.T.: Leonardo Madelón.
Goles: en el primer tiempo, a los 35 min Zelaya (C). En el segundo tiempo, a los 18 min Zelaya (C); a los 25 min Lujambio (O) y a los 41 min González (C), de penal.
Cambios: en el segundo tiempo, antes del comienzo, Lujambio por Mancinelli y Robles por Barrado (O); a los 19 min Caraglio por Zelaya (C); a los 30 min Moya por Costa (C); a los 34 min L. González por Olivi (O) y Calgaro por Arzuaga (C).
Incidencia: en el segundo tiempo, a los 26 min expulsado Lujambio (O).
Cancha: Olimpo.
Árbitro: Néstor Pitana.