DE LA REDACCIÓN DE EL LITORAL
El Centro de Rehabilitación Integral Alpi, cuya sede se encuentra en Primera Junta 3033, aloja una gran estructura en la que tienen lugar distintas especialidades que hacen a la rehabilitación de una persona, desde lo motriz hasta lo educativo o lo emocional.
Servicios de kinesiología, gimnasio, terapia ocupacional, hidroterapia, psicología, fonoaudiología, fisioterapia y rehabilitación computacional, además del área educativa, forman parte de esta casa, que hoy tiene más de 60 años de vida, destinados a atender a personas que atraviesan problemas de motricidad.
Recientemente visitó las instalaciones la diputada Alicia Gutiérrez (ARI), quien "quedó gratamente impresionada por todos los servicios que aquí se brindan", consignó Martha Vergara, vicepresidenta de Alpi.
"La diputada forma parte de la Comisión de Salud, y nosotros teníamos mucho interés en que ella conociera nuestras instalaciones, porque realmente el servicio es óptimo. Ella se mostró muy interesada en el tema discapacidad; nos causó muy buena impresión" opinó Silvia Gigante, protesorera.
La idea de las autoridades de la entidad es poder poner a disposición de la comunidad, a través de las vías correspondientes, los servicios que allí se brindan.
Actualmente no resulta posible aprovechar al máximo toda esa capacidad: "Si bien se reciben afiliados de todas las obras sociales, la población no es la misma que la de hace algunos años, cuando Pami derivaba sus pacientes", explican las integrantes de comisión directiva.
"Nos faltan recursos materiales para poder ocupar esas instalaciones maravillosas que tenemos", explicó Martha Vergara.
El Centro de Rehabilitación Computacional, por ejemplo, funciona desde 1991. Fue el primero que hubo en Santa Fe. "Allí se rehabilita, se educa y se capacita: la rehabilitación se hace con un profesor; la educación, con maestras; la capacitación, a través de cursos de computación que se les da a los jóvenes sobre computación (operador de PC e Internet), que son reconocidos por el Ministerio de Educación", explican las mujeres.
La entidad no recibe ningún tipo de subsidio estatal. "Necesitamos ingresos. Los costos de mantenimiento de la institución son muy elevados, ya que cuenta con un gran plantel de profesionales: dos médicos, una fonoaudióloga, una psicóloga, siete kinesiólogos y una terapista ocupacional. Hidroterapia es, por su complejidad, otro de los servicios que tiene un costo alto, porque el consumo de gas de la caldera es muy grande y el personal que la atiende es especializado", explican las mujeres. También cuentan con un transporte que traslada a los pacientes, que "resulta cada vez más difícil mantener, por el precio del gasoil".
"Los beneficios que hacemos, como los té-bingos y las rifas, no alcanzan para solventar todo esto. No queremos un subsidio para salir del paso, sino generar una prestación que nos permita seguir creciendo institucionalmente, sin depender de ayudas externas", sostienen.
de esta organización civil sin fines de lucro fue creada en enero de 1946, por iniciativa del Dr. Carlos Vera Candioti.
El desafío, por aquellos años, era posibilitar la rehabilitación de quienes habían sido afectados por la poliomielitis.
Las campañas de vacunación desplazaron esa problemática, y hoy día el trabajo se centra en la rehabilitación integral, con atención desde distintas disciplinas.
La atención al público es: lunes, miércoles y viernes, de 8 a 10, y de lunes a viernes de 15 a 19. Para más información, comunicarse al Tel. 4525787.