Región: REG-11
La mala noticia
Retenciones móviles por cuatro años
El miércoles se anunció el nuevo sistema, que fija automáticamente el impuesto según el valor FOB de los granos. La medida significó un incremento de 9.1% para soja, que ahora paga 44.1% por derechos de exportación. Para el girasol, el tributo se incrementó 7.1% y se fijó en 39.1%. Es para evitar "la sojización", dijo el Ministro de Economía.
CMI
El gobierno nacional anunció el miércoles 12 de marzo un nuevo esquema de retenciones a la exportación de los principales productos agropecuarios, con alícuotas móviles en función de la evolución de los precios internacionales de los cuatro principales cultivos: soja, girasol, maíz y trigo. A los actuales valores, el nuevo esquema implica un alza de 9,1 puntos porcentuales (de 35 a 44,1 por ciento) en el impuesto promedio a las ventas al exterior de soja y de 7,1 puntos en el promedio sobre las colocaciones de girasol (de 32 a 39,1 por ciento). En cambio, representa una baja mucho más modesta en el impuesto promedio a las ventas de maíz (a los valores actuales, la incidencia disminuye 0,8 puntos, de 25 a 24,2 por ciento) y de trigo (cae 0,9 puntos, de 28 a 27,1 por ciento). El nuevo sistema empezó a regir el jueves, aunque ese día -y ayer viernes- las Bolsas de Cereales se plegaron al paro dispuesto por las cuatro entidades madre del campo (Coninagro, FAA, CRA y SRA), por lo que no hubo operatoria en la plaza granaria nacional. En conjunto, precisó el propio ministro de Economía, Martín Lousteau, que hizo los anuncios junto al secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, el impacto fiscal de la medida (siempre calculado sobre los precios actuales) es un aumento de la recaudación de 0,4 por ciento del PIB, dinero que seguirá yendo íntegramente a las arcas del gobierno nacional.
Estimulos K
Tanto Lousteau en su presentación como otras fuentes de Economía insistieron, sin embargo, en que no se trata de una medida fiscal, sino de una forma de dar previsibilidad a los productores y de disociar los precios internos de la suba de los precios internacionales de los alimentos. "En el último año, la tasa de inflación internacional de los alimentos se duplicó", dijo el ministro. En las planillas que distribuyó para explicar y justificar la medida, Economía precisó que el precio internacional de la soja aumentó 68 por ciento en los últimos 6 meses, el del girasol 91, el del maíz 39 y el del trigo 38 por ciento. Las subas, para los últimos 12 meses, fueron de 73, 111, 30 y 92 por ciento, respectivamente. Como si se tratara de algo benévolo, tanto Lousteau como sus voceros dijeron que las medidas buscan "apenas" retrotraer el precio interno a los valores que regían hacia fines de 2007 y principios de 2008. Además, en el decreto se detallan las alícuotas para los subproductos (pellets, harinas, aceites, etcétera), que en todos los casos serán inferiores al impuesto del producto sin elaborar. Así entiende el gobierno K el "estímulo" al Valor Agregado, que incluso celebró en un oportuno encuentro de la presidenta Cristina Fernández con la Unión Industrial Argentina (UIA).
Marginalidad y progresividad
El nuevo esquema aplica los principios de marginalidad (las alícuotas se computan por tramos) y progresividad (son cada vez más altas) del impuesto a las ganancias, en el que las tasas "marginales" se calculan sobre precios superiores. Así, por caso, la soja tributará una alícuota "marginal" de 81 por ciento, entre los 501 y 600 dólares que pasará a un confiscatorio 95 por ciento si el precio excede los 600 dólares, pero sólo sobre ese último tramo. La retención "media" (o efectiva) es la que resulta de sumar los valores retenidos en los diferentes tramos y calcular su incidencia sobre el total exportado. Una novedad de ayer fue que Lousteau dijo expresamente que el Gobierno busca combatir la "sojización" y estimular actividades competitivas, como la producción de carne y leche. Además, señaló que el Gobierno trabaja para que en la próxima campaña agrícola (2008/09), los productores trigueros reciban el precio "pleno".
|