Región: REG-19
Mercado de carnes
La liquidación va tomando forma
Con un nivel de faena récord de vaquillonas y terneras, el mercado se está "comiendo" la reposición de los años próximos. Si bien por ahora la liquidación es moderada, el año cerrará con una caída en el stock bovino nacional de alrededor de un millón de cabezas.
Ignacio Iriarte
El nivel de faena de vacas adultas es alto, y por arriba de los niveles de equilibrio, pero parecido a los años 2004 y 2005, cuando el stock de vientres todavía crecía. Lo distintivo de esta fase del ciclo ganadero es la altísima faena de terneros, unos 2,7 millones de cabezas en 2007. Se duplicó la faena de terneras, a dos millones anuales y se más que duplicó la de terneros, 700 mil cabezas el año pasado. La faena de machos (novillos, novillitos, terneros y toros) se mantuvo en 2007; pero cuando se mira el perfil de oferta se descubre una caída en novillos (siete por ciento con respecto a 2006 y 30 por ciento en relación con 2005), una caída en novillitos (cuatro por ciento) y un aumento sustancial en terneros machos: 119 por ciento. Esta liquidación ganadera, más que matar vientres útiles, "está matando a cuenta": la faena actual es muy alta, porque estamos aprovechando la oferta genuina de un stock de 56 millones de cabezas (6 millones más alto que a principios de la década) y porque además nos estamos comiendo (bajo la forma de terneros), los novillitos y novillos de los años próximos. En cuanto a las hembras, con una faena récord de vaquillonas y terneras, nos estamos comiendo la reposición de los años próximos. Cualquiera que conozca la realidad de las zonas criadoras sabe que el criador tradicional mayoritariamente no está vendiendo vacas, porque no valen nada para cría y porque además cuesta enormemente venderlas. Está vendiendo vaquillonas y terneras, y en muchos casos, vende la reposición entera, lo que eleva la edad promedio de sus vientres.
Tendencia
Pero por ahora, la liquidación es moderada y la caída de existencias a fines de 2007 podría no llegar siquiera al millón de cabezas, o sea menos de 1,7 por ciento del rodeo nacional. Pero la tendencia parece afirmarse mes a mes. El ganadero, acá y en cualquier parte del mundo, tarda muchos meses y a veces hasta un año y medio o dos años en modificar su perspectiva del futuro, su humor, su conducta. A lo largo de toda esta década, miles de ganaderos proyectaron un futuro pensando que si se superaba el problema de la aftosa, las perspectivas del mercado internacional iban a ser muy buenas. Ahora se advierte que a la actual administración, lo único que le interesa es que el producto carne vacuna no suba al mostrador, y toda la política ganadera está en función de reducir los ingresos del sector. La señal es clarísima, pero el ganadero ha tardado bastante tiempo en aceptar la realidad. El desánimo generalizado da lugar ahora a una caída en el stock de vacas, y a una faena anticipada de terneros machos, de vaquillonas y terneras hembras. De los 15 millones de cabezas que estamos faenando, 14 millones son genuinas y el millón restante lo estamos sacando del capital. Más que del capital actual, del capital futuro. Durante el año pasado, de los 2,7 millones de terneros faenados, dos millones fueron hembras.
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