Región: REG-22
El impacto del paro en los mercados
"El último que apague la luz"
El jueves y el viernes no se hicieron operaciones en la Bolsa de Comercio de Rosario.

Campolitoral

El recinto de la Bolsa de Comercio de Rosario está vacío: no hay absolutamente nadie. Es la primera vez que esto pasa en los últimos treinta años. Es uno de los símbolos más fuertes del paro que lleva adelante el sector agroindustrial por el aumento en las retenciones para la soja y el girasol.

"Los operadores con más experiencia, y tienen más de cincuenta años, no recuerdan que haya pasado una cosa así", comentan los empleados de la Bolsa de Comercio de Rosario, en comunicación telefónica con Campolitoral.

La imagen es fuerte, porque lo habitual es que cerca de las tres de la tarde haya entre 150 y 180 operadores, vestidos de traje y corbata, pulseando por conseguir las mejores cotizaciones -con sus blackberrys, notebooks y palms- para comprar y vender soja, girasol, maíz y trigo.

Pero el ritmo se paró el jueves. Cuando se conoció el acuerdo entre las cuatro entidades del campo para protestar contra el nuevo paquete de retenciones.

Ese día, los productores no emitieron ordenes de venta de granos. Los operadores no entraron al recinto. Es más, durante un buen rato, y como una forma de protesta, se concentraron en la puerta de la Bolsa rosarina, sobre calle Paraguay, para mostrar que no se realizaban transacciones. Y los compradores, es decir: los exportadores, molinos, fábricas y cooperativas, no pasaron precios.

La posición de las bolsas

Las bolsas de comercio y cereales de Bahía Blanca, Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Rosario elaboraron un documento para protestar por la decisión del Gobierno.

Dicen que el nuevo sistema destruye los incentivos para concretar negocios futuros, en el mercado físico, como así también, las operaciones de los mercados a término institucionalizados, "únicos mecanismos genuinos y transparentes de descubrimiento de precios", destacan.

Además, advierten que "el comercio granario se retrotraerá a mecanismos precarios y primitivos, concentrando los negocios al tiempo de las cosechas, con la consecuente caída de precios, perjuicios financieros y logísticos y pérdida de competitividad del único sector que ha demostrado poseerla, a los más altos niveles internacionales".

En síntesis concluyen en que estas medidas provocarán una notable transferencia de recursos no coparticipables "del interior productivo a las arcas del gobierno central, restando posibilidades al desarrollo equilibrado y armónico del país".

¿Qué pasa con el asado?

Los dirigentes de las entidades rurales no creen que vaya a faltar carne en las góndolas a pesar de que se extendió hasta el miércoles la medida de fuerza para reclamar por el nuevo esquema de rentenciones.

En declaraciones a radio Mitre, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, negó -esta mañana- que el paro vaya a producir desabastecimiento de carne y reconoció que "a nadie le gustan este tipo de medidas".

"Los stocks de carne son fuertes hoy en distintos frigoríficos", agregó. Además, recordó que en Semana Santa el consumo de los bifes y costillares "no es el que más demanda tiene".

En relación al paro, Miguens señaló que la Sociedad Rural "nunca ha sido afecta a este tipo de medidas". Pero, el dirigente ruralista volvió a quejarse de que el campo "no tuvo la posibilidad de sentarse en una mesa para discutir los precios de los productos básicos. Todo el sector está buscando que se reconozca el esfuerzo que ha hecho".