Nosotros: NOS-07
El perfume
Un producto de lujo
Su origen se sitúa en la Edad de Piedra. Fue la ofrenda indiscutible de los egipcios a sus dioses. Y con el tiempo, se consagró de la mano de alta costura. Cocó Chanel vio en él su mejor negocio y, en la actualidad, las celebrities mueren por ser las caras de las fragancias más costosas del mundo. + por Georgina Lacube

Las anécdotas que dan cuenta del origen del perfume son muchas. Una de ellas tiene como protagonistas a los Reyes Magos. Cuenta la historia que, fieles a una cultura en la que las resinas aromáticas eran muy valoradas, homenajearon al niño Jesús con una ofrenda de mirra, incienso y oro.

Su nombre no es casual: perfume o per fumun. Literalmente, significa "por medio del humo".

La Edad de Piedra lo vio nacer junto al descubrimiento del fuego, lo que explica que el olor a madera quemada sea su componente más antiguo, a la vez que sustancia mágica por su carácter invisible.

Otra cultura -la de los egipcios- lo empleaban en todas sus ceremonias religiosas como ofrenda para interactuar con sus dioses y rendirles culto. Por eso, la fumigación de especias era una práctica habitual en los templos y para cada celebración había una fragancia específica. Lo mismo sucedía en los rituales funerarios: para estos casos, su fórmula mezclaba sándalo, almizcle, canela, jazmín, limón, lavanda y ámbar.

Hasta en la tumba de Tutankhamon

Los historiadores cuentan que en 1922, cuando se penetró la tumba de Tutankhamon, se hallaron innumerables recipientes que, al destaparlos, continuaban emanando aromas tan delicados como frescos. Esta costumbre egipcia fue apropiada por los griegos, quienes se encargaron de perfeccionar las técnicas de maceración de flores y prensado de pétalos, y se la transmitieron a los romanos.

Se dice que esta civilización se encargó de otorgarle al perfume su carácter profano. Ellos perfumaban todo: animales, paredes, los ejércitos y hasta los imponentes telones de los teatros.

Con la caída del Imperio Romano, el perfume vio su ocaso. El cristianismo y sus dogmas de pudor y humildad lo desterraron de toda Europa. En cambio, la realidad en Arabia era otra. Allí el perfume se desarrolló y perfeccionó como nunca antes y, cuando los árabes invadieron España, lo trajeron de regreso a todos los países del mediterráneo que, además, contaban con un clima ideal para el cultivo de sustancias aromáticas. Fue así como Grasse, ciudad francesa, se convirtió en la capital del perfume desde el siglo XVII. Sus campos de lavanda y rosas eran únicos.

El perfume moderno

Varios motivos permitieron que a finales del siglo XIX, Francia se consolidara como la cuna de la perfumería. Uno de ellos, fue el lujo que se había convertido en un gran valor para una sociedad avanzada que lo consideraba un signo de desarrollo.

La elaboración de fragancias llegó a equipararse con la creación de una obra de arte y cuando el frasco, el packaging y la publicidad comenzaron a ser parte de su mundo, potenció su status.

Otro hecho que lo consolidó fue la alta costura. Una nueva camada de perfumistas -la de los modistos- lo catapultaron como objeto de vanidad, capricho, refinamiento y placer.

El primero en asociar el perfume a la alta costura fue Paul Poiret que, además de ganarse fama por haber liberado a la mujer del corsé, complementó sus diseños con una línea de perfumes bautizada "Les Parfums de Rosine". Pero fue la gran Gabrielle Cocó Chanel quien supo hacer del perfume un negocio. Se propuso democratizar el lujo y lo logró con su famoso y legendario Chanel Nº 5, que sigue siendo récord en ventas en el siglo XXI.

El Chanel N° 5 fue creado en el año 1921 por Ernest Beaux y tuvo una composición inigualable. Pionero en incorporar aldehidos, productos sintéticos eficaces que le otorgaron, amén de su aroma, un gran poder de difusión.

Marilyn y el Chanel

El clásico perfume alcanzó su máxima popularidad y fama cuando Marilyn Monroe comentó a la prensa que entre ella y sus sábanas sólo había una gota de Chanel Nº 5. Otras firmas de la moda como Lanvin, Nina Ricci, Christian Dior y Hubert de Givenchy, HermŽs se hicieron eco del fenómeno y no tardaron en incluir fragancias propias.

En la actualidad, el perfume es una verdadera industria del lujo y no hay celebrity que se resista a ser cara publicitaria. Así, Nicole Kidman para Chanel, Kate Winslet para Trésor de Lancome, Chlo‘ Sevigny para Chloé, entre otras, encabezan la lista.

Se sabe: hoy la ropa ha dejado de ser el eje del negocio al igual que la alta costura. Sin embargo, se han convertido en el principal recurso para sostener el imperio de los accesorios, la cosmética y, por supuesto, los perfumes.

Una fragancia atesorada

El colmo del perfume: una fragancia encerrada en un frasco que sea imposible abrir. Lo menos que se puede esperar de los holandeses Victor & Rolf. Conocidos como los enfants terribles de la moda por su manera artística y escandalosa de crear colecciones, lanzaron en el año 2004 un perfume sin olor, envasado dentro de una botella símil Chanel Nº 5 que no se podía abrir y que, aún así, vendió las 200 unidades de su edición limitada.

Dieron revancha cuando a fines de 2006 lanzaron el perfume Flowerbomb. Expuesto a la luz, el envase funciona como un prisma que irradia reflejos por su doble forma de diamante - granada.

En Argentina se lo encuentra en las principales cadenas de perfumerías.

Curiosidades perfumadas

El mundo del perfume ya tiene su fragancia más costosa. Salió a la venta al precio de $ 221 mil dólares por una botella de casi medio litro. Se trata del Imperial Majesty, una creación del inglés Clive Christian para homenajear los 50 años en el trono de la reina Isabel II.

La actriz Katie Holmes lo eligió en su casamiento con el excéntrico Tom Cruise. Tan exclusivo es, que se debe pedir con antelación, viene envasado en un frasco con forma de la corona real británica y en cristal de la firma Baccarat con diamantes blancos incrustados y fragmentos de oro de dieciocho quilates.

En su composición, gotas de vainilla fermentadas en Tahití, limón, vainilla, cardamomo, jazmín, bergamota y clavel.

Se lo consigue en versión for women y for men, y las tiendas Saks de la Quinta Avenida en Nueva York ya levantan pedidos.

Habrá que hacer el sacrifico si se quiere oler de manera exclusiva.