Nosotros: NOS-09
DE RAÍCES Y ABUELOS
Textos escritos al calor del debate
Concejo de Esperanza. Un libro recopila la traducción y transcripción de las primeras actas redactadas en francés por los concejales de Esperanza, colonos de habla francesa y alemana. textos de Mariana Rivera

"Actas del Concejo Municipal de la Colonia Esperanza, 1861-1865" es libro que surgió de la investigación de dos profesoras que pretendieron -y creo que lo consiguieron- llevar a los lectores a través del túnel del tiempo, a los inicios de la primera colonia agrícola organizada del país.

Graciela Russi y Rosa Vrancken de Donnet fueron las encargadas de realizar la transcripción y traducción -según la época- de las actas de creación y los primeros temas que fueron debatidos por aquella flamante población integrada por las primeras familias de habla alemana y francesa.

Contaron el apoyo de CPN Víctor Lang, presidente del Concejo Municipal. Además, la Cámara de Diputados de la provincia declaró de interés provincial a esta publicación, y el Concejo esperancino hizo lo propio a nivel municipal.

La publicación fue presentada por el Concejo Municipal de Esperanza durante un acto realizado a fines del año pasado, con motivo de haber celebrado esta ciudad 150 años de su fundación durante 2006 y en conmemoración del 145º aniversario de su creación durante 2007. En la oportunidad fue colocada una placa conmemorativa en el Monumento al Primer Concejo Municipal ubicado en la plaza San Martín.

El libro permite al lector acceder en forma sencilla y amena a un texto clave para la interpretación del pasado esperancino. Su lectura lo trasladará a otros tiempos, lo remontará al inicio de la vida institucional de la colonia, ligando de manera inconsciente el pasado al presente para comprobar que los debates de antaño no difieren de los actuales. Está a la venta en el Museo de la Colonización de esa ciudad y fue distribuido en escuelas, instituciones, archivos y bibliotecas.

Una traba: el idioma

Graciela Russi es la jefa de departamento en el Museo de la Colonización y explicó que "el material es parte del archivo del Concejo Municipal y no del museo. El trabajo se inicia a instancias de Rosa: la idea surgió para hacer una tesis de maestría. Empezamos a ver el material y la primera dificultad fue que los textos estaban en francés. Tengo un traductorado de francés pero es una lengua contemporánea. También tuvimos problemas con la terminología del siglo XIX, las expresiones y ciertos dichos del alemán, ya que la comunidad era bilingüe en ese momento. Algunos términos se confundían y en la primera parte no había nada escrito en castellano".

Por su parte, Rosa aseguró que "los registros de los años 1864 a 1865 están en un castellano medio, mezclado con el francés. Iniciaban las actas en español para explicar que esa documentación se iba a redactar en castellano, pero se mezclaban o cortaban las palabras y continuaba la redacción en francés. A ellos mismos les costó acostumbrarse a esta lengua. Por eso hemos transcripto la parte que está en ese castellano medio. Posteriormente, los secretarios de actas empezaron a dominar la lengua española, también. Por este motivo, en el libro se aclara que se incluye la traducción (hasta junio de 1864) y luego es una transcripción, teniendo en cuenta las características de la lengua moderna, para que estas actas fueran accesibles a la lectura para todas aquellas personas interesadas".

Cortes e interrupciones

Las profesoras explicaron que "no es un trabajo de traducción paleográfica. Se trató de guardar la fidelidad del texto y que fuera un trabajo científico, de manera que no hubiera tergiversación ni dejar filtrar subjetividades, más allá de lo necesario. A pesar de que hay un año en castellano hay un trabajo de corrección de una profesora de Lengua, Carmen Mijno de Oyarzábal, de Esperanza, que controló la sintaxis. El texto está redactado al calor del debate y por eso hay interrupciones, cortes, redacción un tanto confusa. Es un trabajo conjunto entre todos. El lector podría tomar el original y podría hacer una lectura directa; no se pierde el espíritu del texto".

Por este motivo, aclararon que "este trabajo está a disposición de todas aquellas personas interesadas en el tema, tanto quienes investigan sobre la historia hasta aquellos que les interesa el tema por ser esperancinos, santafesinos o argentinos. Incluso, pueden ser fuentes utilizadas en el nivel primario porque tratan temas de la vida cotidiana, de los colonos de aquella época. También se pueden ver reflejados temas que ellos aún hoy perciben, como el lugar donde está ubicada la plaza, las características que tiene, temas de los primeros debates del Concejo esperancino".

Asimismo, destacaron que "nos parece importante remarcar el carácter liberal de las instituciones de la época, y en este caso particular del Concejo, porque en él tuvieron la posibilidad de participar extranjeros en la vida política local. Habían llegado un acuerdo para elegir representantes tanto del habla francesa como alemana, en los primeros tiempos. Participaron de una manera conjunta para recepcionar las demandas que tenían del pueblo, que elevaban al gobierno provincial para lograr mejorar que iban a redundar en beneficio de toda la colonia Esperanza".

Y agregaron: "Algunos de estos extranjeros tenían una experiencia previa en sus lugares de origen y otros que la fueron adquiriendo de esta práctica. Tuvieron que armonizar lo que ellos conocían con la nueva realidad que se les presentaba en la zona. Los colonos tuvieron la posibilidad de elegir y ser elegidos, una forma importante de participación política en el orden local. Alemanes y franceses estaban representados en partes iguales. Tenían esa posibilidad de participación política que les otorgaba la ley orgánica de 1858 de Rosario, que decía que podían ser nativos o extranjeros".

Además, remarcaron que "entendían que uniendo los esfuerzos de ambos grupos iban a conseguir mejoras por parte del gobierno provincial, más atención a sus pedidos. uno de los propósitos será integrar a la colonia a la capital y luego con las otras colonias, como San Jerónimo y San Carlos".

Otros datos curiosos

El libro incluye en el prefacio una contextualización de los hechos históricos que se sucedían en la provincia y la Confederación Argentina durante esa época.

Las autoras explicaron que "el presidente del Concejo Municipal era el juez de paz del pueblo, designado por el gobierno provincial. Actuaba con funciones de los tres poderes del Estado: ejecutivo, legislativo y judicial. En realidad, el juzgado de paz trabajaba aparte, no dentro del Concejo, pero atendía temas menores, como reclamos, temas de huérfanos, etc.. Pero algunos temas se filtraban en los debates por el pedido de la población para resolver algunos casos".

Entre los "datos curiosos" que destacan de la lectura de las actas, las investigadores plantearon que "al esperancino le interesan datos que hacen a la vida cotidiana, como por ejemplo cómo estaban organizadas las fosas en el cementerio, cómo debía ser mejorada la plaza, los terrenos comunales, entre otras cosas muy interesantes. Nos parece importante el tema de la obligatoriedad escolar que ellos establecieron a través del Concejo en la Colonia Esperanza, como una manera de obligar a los padres a enviar a sus hijos a la escuela".

También se habla -agregaron- de la construcción de los edificios del Templo Protestante, que es posterior a la fecha que nosotros investigamos, y del Católico; cómo se forma el Concejo de Fábrica (se ocupó de la construcción del edificio de la nueva iglesia católica); cómo se van llevando las cuentas, especificando cuáles son los ingresos y las salidas del Concejo, qué multas se cobran, entre otros.

Otros temas de debate

Las actas analizadas también hablan del sistema de comunicación, del correo y otros temas que hacen a la vida cotidiana. "Eran temas que ellos necesitaban para organizarse como pueblo. Se nota en el Concejo el interés por ir organizando lo que ellos llamaban el centro administrativo, la parte pública, delimitar la plaza y establecer la ubicación de los edificios públicos y los destinados al culto. Incluso se indicaba dónde debía colocarse el aviso público, en la puerta del Concejo o de la Iglesia, adonde concurría la mayor afluencia de personas. también se atendían cuestiones referidas a la moralidad".

Por último, agregaron que "el período de las actas analizado coincide con el momento de la concesión de las tierras a los colonos, cuando obtienen las escrituras, de manera que asegura el arraigo a la colonia. Hacía 5 años que se habían establecido. Es una fuente analizada y quizás puede ser el punto de partida de otras investigaciones".

Realidad histórica

Víctor Lang opinó sobre el libro: "Apostamos por este libro porque da cabida a gran parte de la historia de la ciudad como pueblo y la relevancia institucional que tuvo su fundación y la creación del primer Concejo Municipal, el tercero en la provincia, después de Santa Fe y Rosario".

Advirtió que "a pesar de que los concejales estaban divididos físicamente en la colonia y practicaban diferentes cultos, tenían la misión común de llevar adelante Esperanza como gran proyecto de pueblo. Quienes tenían esta responsabilidad supieron dejar de lado estas diferencias y luchar por un proyecto en común. El libro muestra un acontecimiento de gran trascendencia, producto de la política inmigratoria promovida por la provincia de Santa Fe y la naciente República conducida por Justo José de Urquiza, que sentó las bases de la organización institucional de la colonia Esperanza compuesta por extranjeros".