Política: POLI-05 16° aniversario del atentado a la embajada de Israel

La DAIA filial Santa Fe, en representación de las instituciones judeo sionistas santafesinas que la componen (comunidad israelita, Escuela J.N. Bialik, Círculo Israelita Macabi y Asociación Hebrea Sefaradí) dio a conocer el texto que se trascribe, en recordación del décimo sexto aniversario del atentado a la embajada de Israel.

"Doron Meherete tenía 26 años. Yehonadav Haim Hirchfeld, 19, Yochai Lifschitz y Ro'i Roth, 18, Avraham David Moses y Yonatan Yitzhak Eldar, 16, Noria Cohem y Segev Peniel Avihail, tan sólo 15.

"Boulos Farahd Rahjo había sido designado obispo de Mosul, Irak, en noviembre pasado. ¿Qué los une? ¿Acaso su vocación religiosa? Los primeros eran estudiantes del Mercaz Ha Rav, instituto de formación rabínica de Jerusalem. El segundo, un sacerdote católico. Lamentablemente, no. El rasgo común de sus vidas es que todas acabaron en las `valientes' manos de cobardes asesinos.

"¿A qué grado de enfermedad ha llegado la mente humana para poder suponer que se ha abatido un enemigo cuando se mata a ocho adolescentes dentro de su escuela o a un sacerdote tras casi diez días de secuestro?

"¿Cuál es el grado de perversión que permite no sólo matar sino salir a festejarlo por las calles, disparando nuevas balas y regalando dulces a otros adolescentes, tan adolescentes como los que murieron `en el otro bando'?

"No hay explicación posible para el accionar del terrorismo. Resulta un insulto a la inteligencia escuchar las profundas elucubraciones que efectúan vastos sectores de la intelectualidad, torciendo la realidad de los hechos y colocando a las víctimas como culpables y a los culpables como víctimas.

"Sin tapujos debemos decir que el fundamento del fundamentalismo es la muerte. ¿De quién? Del otro. Y en la definición de `otro' engloba y unifica a todo cuanto se oponga o discrepe con su manera de ver el mundo, única verdad posible de existir.

"Y en la búsqueda de la muerte, siembra el terror, la desconfianza, el prejuicio y el odio. Ya todos somos sospechosos. Transitar un aeropuerto es someternos a las más humillantes vejaciones, que terminan pareciéndonos normales porque son hechas en aras de `nuestra seguridad'. Tratar de subir a un avión con una botella de agua mineral es considerado un intento de homicidio porque ese inocente objeto puede encerrar hoy un arma mortal.

"Hoy todos somos víctimas. De los que matan. De los que mandan matar. De los que festejan las muertes. De los que usan niños o civiles como escudos y así disfrazarse de corderos. De los gobiernos que instigan y apañan las fuerzas del terror.

"Se cumplen dieciséis años del atentado a la embajada del Estado de Israel en la Argentina. Un lapso de impunidad, de silencio, de complicidades, de esperanzas de justicia desvanecidas.

"Cada nuevo hecho que se repite en el mundo nos encierra más en la oscuridad y el silencio. Las fuerzas del mal parecen tenernos definitivamente atrapados.

"Combatiéndolas con la palabra, el entendimiento, la aceptación y la compresión. Unámonos en su repudio".