Política: POLI-06
Perspectivas
Presente y futuro del modelo económico K
Durante el seminario, ambos ex titulares del BC mencionaron que la actual es la fase temprana del agotamiento del modelo oficial.

De la redacción de El Litoral

Casi por inercia, la economía argentina seguirá creciendo en 2008, pero el modelo económico oficial está agotado y los efectos comenzarán a sentirse hacia fin de año, coincidieron ayer dos ex presidentes del Banco Central: Javier González Fraga y Alfonso Prat-Gay, en un concurrido seminario organizado por Compass Group, una empresa especializada en la gestión de inversiones.

La recesión y crisis económica de Estados Unidos se va a sentir a fin de año e impactará a pleno el próximo, vaticinó González Fraga, quien señaló que la clave es ver si el gobierno va hacia una "mayor racionalidad" para evitar el "estancamiento" en el bienio 2009/2010. La actual es la fase temprana del agotamiento del modelo oficial. Una seria dificultad es la ansiedad cortoplacista de acumulación de poder del kirchnerismo, observó.

Aun así, el ex funcionario estimó que en 2008 el PBI crecerá entre 6 y 7 % y la inflación verdadera (no la del Instituto Nacional de Estadística y Censos, Indec) será similar a la de 2007, en torno de un 20 por ciento. La principal fuerza a favor del crecimiento es el alto precio de los commodities, que le permitirá al gobierno un superávit fiscal superior al 4 % del PBI y uno comercial de unos 14.000 millones de dólares. No obstante, González Fraga advirtió que la política económica "no puede seguir en piloto automático" y que para empezar a combatir en serio la inflación, el gobierno debe primero arreglar la situación en el Indec y contener la puja distributiva.

El crecimiento será inferior al de 2007, explicó el economista, porque no hay clima de inversión, las exportaciones netas de retenciones se han estancado y la inflación erosiona el poder de compra de los ingresos. Del lado de la oferta, completó, hay baja capacidad instalada, serias restricciones energéticas y fuerte aumento de las importaciones. La inflación no será muy superior a la de 2007, prosiguió, porque se dejó de lado la idea de devaluar nominalmente el peso respecto del dólar, el Banco Central aplicará moderación monetaria y el consumo, liderado por los sectores de mayores ingresos, dejará de crecer al ritmo al que lo venía haciendo.

La apreciación real del peso (por inflación con dólar quieto), ya ha provocado la aparición del déficit en el intercambio con China y la presión de sectores que piden otra devaluación para mantener su "competitividad", explicó el ex titular del BCRA. Las actuales turbulencias internacionales serán "navegables" para la Argentina, completó, si se mantiene la debilidad internacional del dólar.

González Fraga se mostró decepcionado porque la promesa de la presidenta Cristina Fernández de "reinsertar" a la Argentina en el mundo se está diluyendo, debido a la renuencia oficial a enfrentar cuestiones como el ajuste de las tarifas de las empresas de servicios, los juicios a la Argentina en el Ciadi (un tribunal del Banco Mundial que entiende en conflictos de inversión) y la situación de los bonistas que no aceptaron la reestructuración de la deuda externa.

Negar la crisis

Prat-Gay, un "discípulo" de González Fraga, dijo que la recesión en EE.UU. será profunda y prolongada y rechazó la idea del "desacople" a la que parece adherir el gobierno argentino para sostener que la economía argentina está inmunizada.

"Hay todavía un Estado de negación de la crisis", sostuvo Prat-Gay. El gobierno "está montado sobre los 50 mil millones de reservas, que no son muy diferentes de los que teníamos en la convertibilidad; medidas en euros, están en el mismo nivel que en el mejor momento de la convertibilidad. Entonces nos agarró México, ¿qué pasaría ahora si nos agarra Estados Unidos?", inquirió.

El modelo económico oficial, aseguró, "está agotado" y el gobierno está desaprovechando la oportunidad de hacer ajustes para frenar la inflación y resolver los cuellos de botella productivos y las futuras necesidades financieras. Esa negación, coincidió con González Fraga, se sentirá muy fuertemente en 2009.

En la apertura del seminario, Juan Bosch, director de Compass Group Argentina, había atribuido la actual volatilidad de los mercados al choque de dos fuerzas contrapuestas: la crisis en EE.UU. y el dinamismo de las economías emergentes; y Manuel Balbontín, el CEO del grupo, destacado el rol "estabilizador" de las economías emergentes en la actual coyuntura global, destacando su capacidad para "desengancharse" de la economía estadounidense. Los dos invitados, sin embargo, refutarían luego ese punto de vista.

Condicionamiento a la expansión

La escasez de financiamiento a largo plazo se presenta como el principal problema en la expansión de negocios en la Argentina, según un estudio privado.

El Reporte Internacional de Negocios elaborado mundialmente por la consultora Grant Thornton destacó que "la escasez de financiamiento a largo plazo desplaza a la burocracia como la principal restricción para la expansión de los negocios en Argentina".

"El costo del financiamiento se ubica en segundo lugar mientras que a nivel mundial la escasez de trabajadores calificados es el motivo que más preocupa a la hora de expandir lazos comerciales", indicó el relevamiento.

Argentina tiene el mayor porcentaje de empresas entre los 34 países encuestados que citaron a la escasez de financiamiento como un punto fundamental a resolver para el crecimiento de los negocios.

El 60 % de los encuestados mencionó a este factor como la principal restricción para el crecimiento, un dato mayor al 47 % del año anterior, y triplicando el promedio global de 20 %.

El costo de financiamiento se ubica en segundo lugar entre las restricciones para el crecimiento, con un 47 % de menciones, mayor nuevamente al 32 % del año pasado.

La burocracia, restricción más importante para los empresarios argentinos en la edición anterior de la encuesta (con un 48 %), se ubicó este año como el tercer factor más importante con un 39 %, mismo porcentaje que obtuvo la escasez de trabajadores calificados.

Otros factores mencionados fueron la escasez de capital de trabajo (32 %) y la reducción de la demanda (17 %).

La venta

de autos 0 kilómetro durante la primera quincena de marzo ya lleva un crecimiento de 7 % con respecto a igual lapso del año pasado, y se prepara a finalizar el trimestre con unas 180.000 unidades vendidas, según estimaciones de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara). A los cerca de 47.600 unidades que se esperan para este mes se suman las 46.534 unidades 0 Km de febrero y las 85.819 de enero.