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Deportes: DEPO-09
El crimen del hincha de Vélez
Sin pistas firmes sobre el asesino
La investigación del asesinato de Emanuel Álvarez, simpatizante del equipo de Liniers sepultado ayer al mediodía, no tiene todavía pistas firmes para su esclarecimiento, dijeron fuentes tribunalicias. Los restos del infortunado de 21 años fueron sepultados en el cementerio de la Chacarita.
Agencia Télam/Redacción El Litoral
No existen aún elementos concretos que puedan encaminar las investigaciones sobre el crimen de Emanuel Álvarez, el joven simpatizante de Vélez Sarsfield que fue asesinado el sábado pasado cuando se dirigía a la cancha de San Lorenzo en un micro fletado por los hinchas. Tanto a la inhumación como al responso previo que se realizó en la Iglesia Nueva Apostólica, ubicada frente al cementerio de la Chacarita, asistieron los futbolistas Sergio Sena, Damián Escudero, Hernán Pellerano, Maximiliano Bustos, Mariano Uglessich y Sebastián Peratta, así como el entrenador Hugo Tocalli. A tres días del asesinato, la muerte de Álvarez sigue sin aclararse. Una fuente tribunalicia dijo a la agencia Télam que habían descartado la versión de una socia velezana sobre "el atacante con la camiseta de San Lorenzo que tripulaba una camioneta Fiat Fiorino". Y además se duda del calibre de la bala, "que tuvo un recorrido ascendente-descendente", por lo que se la envió para realizar una pericia. "Podría ser de 635 o de 22", indicó la fuente.
Análisis de videos
También se mandaron a auditar los videos de la autopista Ricchieri y de la policía que custodiaba a los micros, en uno de los cuales se trasladaba Álvarez rumbo a la cancha de San Lorenzo. Las versiones que maneja ahora la Justicia como línea investigativa son tres, una menos de las que existían ayer: que el disparo partió del predio de Huracán llamado "La Quemita"; de la parrilla que está enfrente de ese predio; o de unos pastizales cercanos.
Lo que dijo Castrilli
"La policía actuó bien. Es imposible detectar de dónde proviene un disparo aislado en medio de una caravana de hinchas, porque todos van gritando y lanzando bengalas o petardos", argumentó el titular de la Subsecretaría de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos (Subsef), el ex árbitro Javier Castrilli. "No me parece que deba pararse el fútbol", opinó el funcionario, a quien el juez del encuentro suspendido, Héctor Baldassi, responsabilizó por estos episodios. Castrilli fue respaldado por el ministro de Justicia de la Nación, Aníbal Fernández, quien calificó el asesinato del hincha de Vélez como "un hecho criminal que no tiene que ver con el deporte porque no hubo ninguna gresca, enfrentamiento o cosa que se le parezca". "Violencia en el deporte es la que nosotros veníamos siguiendo y controlando, con el cuidado del caso, y que el domingo derivó en la detención de 174 mayores y nueve menores hinchas de Boca", puntualizó el ministro. Al respecto, de los 183 hinchas de Boca que protagonizaron un enfrentamiento en inmediaciones de la Bombonera, ayer por la tarde sólo uno seguía detenido. Cabe recordar que el Ministerio de Justicia de la Nación ofreció ayer 100.000 pesos para quien aporte datos sobre el asesino de Álvarez.
Niña baleada
La adolescente de 13 años baleada el domingo en un enfrentamiento entre hinchas de Godoy Cruz y habitantes de un barrio de Mendoza se encuentra "estable, pero con pronóstico reservado", según el último parte médico. El hecho sucedió cuando los hinchas pasaron por una esquina de la localidad de Villa del Parque, una zona dominada por hinchas del club Independiente Rivadavia, informaron fuentes policiales.
Otros disturbios
Los violentos episodios ocurridos el domingo durante un enfrentamiento entre dos facciones de la barrabrava de Boca Juniors, que dejaron el saldo de un hincha apuñalado, 183 detenidos, un micro incendiado y varios destrozos en el barrio, no fueron el punto de partida ni el desenlace lógico de una "guerra fría" entre sectores que se disputan el control de la "Doce". Por el contrario, ya tuvieron antecedentes que fueron denunciados por un grupo de socios de la entidad de la Ribera y que no salieron a la luz pública. Según una nota presentada a los dirigentes de Boca, con fecha 21 de marzo de 2006, ya se habían producido violentos enfrentamientos debido a una interna en la barra el 25 de febrero de ese año, cuando hubo "intercambio de disparos, corridas y un momento de pánico" dentro de las instalaciones del club. Por lo que queda claro que es un hecho de larga data que no puede ser manejado ni por dirigentes ni por autoridades.
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