Opinión: OPIN-04
Al margen de la crónica
Semana Santa, miles de años después

Arsenal y San Lorenzo disputándose un partido de fútbol de primera división en Buenos Aires, Libertad de Sunchales y Ben Hur de Rafaela haciendo lo mismo pero en la segunda fase de la división superior de la liga nacional de básquetbol y Almagro y Anzorena de Mendoza jugando en Esperanza a dicho deporte pero en dos categorías inferiores caracterizaron, entre otros partidos, al Viernes Santo. Pero la actividad deportiva no fue lo único: también hubo cortes espontáneos de ruta llevados a cabo por el sector agrario y gente que se fue de sus hogares para disfrutar de unas mini vacaciones en algún lugar del país y "olvidarse de todo".

El Viernes Santo, considerado por la Iglesia Católica como un día donde debe predominar el silencio, recuerda la Crucifixión de Cristo y es para la única ocasión del calendario cristiano que no se celebran misas.

"Veinte años atrás, en Viernes Santo se oía música sacra y no se podía encender ni siquiera el televisor", se escuchó al mediodía en la mesa de una familia cristiana donde sus integrantes miraban el partido de fútbol entre San Lorenzo y Arsenal, atribuyendo que su transmisión no la habían decidido ellos y que en nada cambiaría no verlo.

La Semana Santa, al igual que muchas fechas patrias, parece haber perdido respeto. Y la frase, aunque a más de un lector le parezca fuerte, tiene que ver con todas las situaciones narradas anteriormente que se produjeron y hasta la dejaron en un segundo plano.

Por último, cabe recordar que hoy, Domingo de Pascua, se conmemora la Resurrección de Cristo y es la fecha más importante para la Iglesia Católica. Sin embargo, y lamentablemente, también hoy serán muchos los que, como al Viernes Santo, la pasen inadvertida y sólo disfruten de los huevos o gallinitas de chocolate que ofrece el mercado y que nada tienen que ver con la Pascua.