Edición del Miércoles 26 de marzo de 2008 Edición impresa | Área Metropolitana
Area Metropolitana: AREA-03
El gobierno y el conflicto con el campo
La presidenta dijo que no piensa ceder ante "ninguna extorsión" Ratificó la política oficial de retenciones agropecuarias y endureció el discurso contra las protestas. Habló de "piquetes de la abundancia" y recordó que la rentabilidad del campo es sostenida "por todos los argentinos", mediante el dólar alto, el combustible subsidiado y los costos en pesos.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró que no va ceder "a ninguna extorsión" al referirse al paro agropecuario y afirmó que las protestas de los ruralistas en las rutas son "piquetes de la abundancia. "Recuerdo esa Argentina donde desesperados cortaban calles porque les faltaba trabajo o, tal vez, en 2001, porque se habían quedado con sus depósitos. Eran los piquetes de la miseria", dijo Cristina durante un acto en Casa de Gobierno, en el que la firma estatal Aysa anunció un plan de inversiones para el conurbano bonaerense. "Este último fin de semana vimos la contracara, los piquetes de la abundancia", remarcó luego la Presidenta.
Como contrapartida a la situación actual, recordó a "aquellos argentinos que, desesperados por la falta de trabajo, se lanzaron a las calles y fueron denostados por algunos medios, que pedían al gobierno que diera palos; infinidad de editoriales pidiendo orden para los que no tenían trabajo".
En ese marco, dijo que, "curiosamente, aparecen piquetes violentos y protagonizados por sectores de mayor rentabilidad de los últimos cuatro años".
Recordó cuando los productores rurales, durante la convertibilidad, se debatían "por el remate de sus campos" y ahora, "cuando las vacas vienen gordas, las vaquitas, para ellos, y las penitas, para los demás", enfatizó.
"Allá por 1991, cuando se instauró la convertibilidad, el uno a uno, no había retenciones en la Argentina, pero casi nos quedamos sin productores. Me acuerdo de los movimientos y surgimiento de mujeres que luchaban porque se remataban los campos. Me acuerdo de los primeros tiempos, cuando los dirigentes ruralistas, que hoy amenazan -no al gobierno, sino a la sociedad- con el desabastecimiento de comida, venían a pedir que por favor tuviéramos una política de recuperación", dijo la presidenta.
Otro escenario
Tras defender la actual política de tipo de cambio alto, Cristina preguntó: "Imaginen lo que sucedería si el dólar no estuviera más a 3,17. ¿Qué sucedería si el Estado no se dedicara a comprar dólares?". Dijo que este modelo macroeconómico, criticado por los productores, es lo que les ha posibilitado tener una "rentabilidad nunca vista".
Cristina dijo que el campo debe tener en cuenta que sus ingresos por exportaciones son en "euros y dólares" y que sus costos son "en pesos argentinos", para luego remarcar que, a pesar de esa diferencia, el "empleo rural es el peor pagado de toda la escala salarial.
"Uno puede ser peronista, antiperonista, comunista... Uno puede ser cualquier cosa. En política, se puede ser cualquier cosa, pero, en economía, hay que tratar de ser lo más sensato y racional posible: es precisamente a partir del gobierno que se inicia en 2003, cuando realmente comienza a tener competitividad el sector" agropecuario, sostuvo la jefa de Estado. "Si no hubiera retenciones, al pollo, la carne y la leche, los argentinos los verían por televisión", remarcó Cristina.
Redistribución
Señaló que "nadie critica que puedan comprarse una 4x4, que vivan bien y que tengan lo que tantos argentinos quisieran tener. Lo que no me parece bien es que, además, quieran hacerlo a costa de que otros argentinos no puedan acceder a las cuestiones más que elementales.
"Las retenciones son medidas redistributivas del ingreso. ¿Qué es la distribución del ingreso, si no es sobre aquellos sectores que tienen rentas extraordinarias? ¿A quién les vamos a pedir, a los países limítrofes?", ironizó.
"Yo entiendo los intereses de sector, pero soy presidenta de todos los argentinos, y para que los argentinos sigamos teniendo costos también argentinos", subrayó.
La mandataria advirtió que, "si alguien que tiene rentabilidad actúa con ese grado de violencia, ¿qué podemos esperar del que no tiene trabajo, de esos pibes sin trabajo y sin familia para los que se pide bala y palo?.
"Sepan que voy a seguir representando los intereses de todos los argentinos. Lo pienso ejercer con todos los derechos que me da la Constitución y el voto popular", finalizó.
Principales argumentos
-"Allá por 1991, cuando se instauró la convertibilidad, el uno a uno, no había retenciones en la Argentina, pero casi nos quedamos sin productores".
-"Es como que, cuando hay pérdidas, la sociedad debería absorberlas. Una suerte de socialización de las vacas flacas y, cuando las vacas vienen gordas, las vaquitas, para ellos, y las penas, para los demás".
-"Sostener el tipo de cambio competitivo, como lo hace el gobierno argentino, en un sistema no de regulación cambiaria, sino de administración cambiaria. Absorbemos dólares cuando entra y se liquida toda la cosecha porque, si no, el dólar se cae. Se hace con una política que está sustentada por todo el gobierno y forma parte de la utilización del superávit fiscal".
-"Además del tipo de cambio, imaginen por un instante que este dólar no estuviera más a 3,17 ó 3,18, que de repente estuviera similar a la relación del real con el dólar, tampoco hubiéramos desacoplado el precio del combustible. El campo consume aproximadamente 4.000 millones de litros de gasoil, que no tienen a un precio internacional, sino a precio argentino; subsidiado por todos los argentinos".
-"Sigamos imaginando que los salarios no fueran en pesos o las tarifas no fueran en pesos argentinos. Y es el sector que exporta prácticamente todo, en euros y en dólares, y los costos son en pesos argentinos, que sostienen el empleo rural, que es el peor pagado de toda la escala salarial. El peor pagado y del que mayor empleo en negro hay, pese a las constantes inspecciones".
-"Se habla también de la voracidad fiscal. En principio, si no hubiera retenciones, quiero decirles a los argentinos que al pollo, la carne y la leche los verían por la televisión. Este superávit fiscal lo ayudan a sostener todos los argentinos. Incluso, los que menos tienen son los que más aportan, porque al IVA, que es el principal ingreso del gobierno argentino, lo pagan todos; hasta el desocupado, cuando va a comprar un litro de leche o un kilo de pan".
En auto
La presidenta se retiró anoche, a las 22.25, de la Casa de Gobierno rumbo a la residencia de Olivos, luego de mantener una extensa reunión con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Economía, Martín Lousteau. Esta vez no lo hizo en helicóptero, como es su costumbre, sino en automóvil, para no ser detectada por los manifestantes.
"Están llevando a un punto imposible"
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, culpó anoche al titular de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi; a la titular de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, y al PRO por las protestas surgidas tras el discurso de Cristina Fernández contra el paro del campo.
"Están llevando la situación a un punto imposible", afirmó Fernández en declaraciones al Canal 7 y C5N. El funcionario señaló que los dirigentes ruralistas "tienen que reflexionar sobre lo que han hecho", los llamó a "recuperar la cordura" y señaló que los cortes "son lo que fractura a la Argentina y no un discurso.
"Hago responsables a Buzzi y demás dirigentes que están promoviendo esto. Lo mejor ahora es recuperar la cordura de los que han llevado a esta instancia el reclamo", dijo Fernández.
Por otro lado, calificó a las declaraciones de Elisa Carrió sobre la necesidad de que la ciudad apoye al reclamo del campo como "una nueva irresponsabilidad" de la líder de la Coalición Cívica. Consideró que los manifestantes que salieron a las calles de la Capital Federal "deben ser los seguidores de la señora Carrió".
Además, justificó la contramarcha convocada por agrupaciones kirchneristas, como la Federación de Tierra y Vivienda, de Luis D'Elía. "Cuando uno rompe la cordura, la rotura de la cordura se generaliza: el primero que rompe la cordura es quien llama a un paro por tiempo indeterminado; después, quienes aprovechan la situación y llaman a la ciudad a protestar con el campo, como hizo Carrió; luego, quienes aprovechan la oportunidad, como está haciendo el PRO, y finalmente, quienes reaccionan", enumeró.