Area Metropolitana: AREA-07
El gobierno y el conflicto con el campo
Binner dice que la provincia deber ser parte de la solución
Habló por TN mientras que en Plaza de Mayo de nuestra ciudad, en Rosario y en todo el interior se sentían los cacerolazos reaccionando al discurso de la presidenta. Otras voces como la de la Iglesia también piden diálogo.

Poco antes de las 21 de ayer, autos de distinto porte comenzaron a dar vueltas manzana a la Plaza de Mayo de la capital de la provincia. Al mismo tiempo, dos bombas de estruendo indicaban que comenzaba en ese sitio histórico una movilización de vecinos. El discurso de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, había movido voluntad de reacción y de protesta. En un forma absolutamente pacífica, familias enteras y muchos jóvenes se acercaron a expresarse (ver página 6).

La Casa Gris lucía con las luces apagadas y las ventanas cerradas. Luego se dijo que había funcionarios en ella trabajando y que se había ordenado que se encendieran las luces del patio. En un momento se vio la presencia del ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Dr. Antonio Bonfatti.

Desde su residencia y por teléfono, en lo que viene siendo una costumbre de hablar con los medios metropolitanos y evitarlas en la prensa local, el gobernador Hermes Binner hizo declaraciones telefónicas a TN, en las que reiteró que "la única forma de encontrar solución a este problema es el diálogo, como elemento de entendimiento entre los sectores del campo y del gobierno". Reiteró, asimismo, que quien debía llamar al diálogo era el gobierno nacional porque es el que tiene mayor responsabilidad.

"Nosotros no queremos ser mediadores, queremos ser parte. Las columnas vertebrales de la economía de la provincia de Santa Fe como la de Córdoba están vinculadas al campo, a la producción agropecuaria. Nosotros no queremos ser parte de la discusión del problema petrolero, ni del problema del tabaco, pero sí queremos ser parte del debate vinculado a nuestras economías fundamentales", expresó el mandatario, volvieron sobre una posición conocida de su gobierno sobre el fin de la semana pasada.

"Esto lo hemos planteado en su momento dentro de nuestras posibilidades pero tenemos limitaciones. Lo que podemos asegurar es que a través del diálogo, el ministro de la Producción, Juan José Bertero, logró reunir a la cadena de la lechería para encontrar una alternativa y lo mismo se hizo con la producción de carne, pero esas alternativas cuesta trabajo incorporarlas a las políticas de gobierno nacional, que sería el camino adecuado".

"El campo hoy no niega la existencia de la retención, pero si esas medidas se aplican a partir de un diálogo se sustentan también un proceso de entendimiento entre el gobierno y los sectores productivos. Cuando estas medidas surgen de manera inconsulta, generan crispación", aseguró.

"No me parece mal que el campo gane dinero", aseveró Binner. "Si rescatamos nuestra historia vemos que el proceso de industrialización de la Argentina se dio por los excedentes del campo, con la incorporación de esos excedentes a la industria como sucede en muchas localidades de Santa Fe, como Amrstrong y Las Parejas".

"El país necesita consenso y ese consenso se logra a través del diálogo", remató el gobernador.

Sabios y estadistas

El arzobispo de Santa Fe, Mons. José María Arancedo, indicó a El Litoral que lamentaba la situación a la que se había llegado.

"Se debe instaurar el diálogo y éste debe ser convocado por el Gobierno. Porque está en juego el bien común. Necesitamos, fundamentalmente a nivel nacional, la designación de espacios donde se empiece a conversar y, a partir de esos aportes, se podrán encontrar las soluciones. Un diálogo que facilite salir de esta situación, donde las posiciones se observan muy endurecidas.

"No hay que temer cambiar de opinión; es también de sabios hacerlo. Es propio, además, de estadistas", remarcó.

"Espero que el diálogo encuentre el ámbito donde vayan surgiendo las soluciones, pero a esto hay que crearlo", indicó el prelado.

La Iglesia llama al diálogo

La Conferencia Episcopal Argentina, que preside el cardenal Jorge Bergoglio, llamó al diálogo para superar el conflicto entre el gobierno y los productores agropecuarios, y reiteró que es necesario superar la "excesiva fragmentación que debilita a nuestra sociedad".

"Ante el conflicto suscitado en el sector agropecuario, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina quiere exhortar al diálogo que es el gran instrumento de construcción y consolidación de la democracia", aseveró en un comunicado difundido tras las versiones de que la Iglesia podría mediar entre las partes.

Tras insistir en que urge "priorizar" el diálogo en "todos los órdenes de nuestra convivencia", el Episcopado subrayó que "sólo así, podremos superar la excesiva fragmentación que debilita a nuestra sociedad y nos dispondremos a encontrar los consensos necesarios que nos ayuden a reafirmar nuestra identidad y crecer en la amistad social".

La declaración, que contiene citas del documento "Bien común y Diálogo", fechado en noviembre de 2006 llegó poco después de que en diferentes ámbitos se consignara la necesidad de que la Iglesia oficiara de mediadora en el prolongado conflicto.

Por otra parte, el arzobispo de Paraná, monseñor Mario Maulión, fue más permeable a un pedido de mediación, y dijo ayer que "sólo a través del respeto de los derechos legítimos de todos se llegará a superar esta situación" y expresó disposición para facilitar una mesa de diálogo entre las partes en pugna, al menos en la provincia.

"Esa actitud de disponibilidad no sólo la tengo yo, sino todas las personas que buscan la solución por la vía del diálogo", aseguró el prelado en declaraciones periodísticas.

No obstante, Maulión aclaró que "la mediación no en un sentido de intervención, como de un juez, sino de un acercamiento, como de hecho lo hice en 2002 (cuando era obispo de San Nicolás), cuando tuvimos la gravísima crisis. Un acercamiento para que a través del diálogo se vayan superando las dificultades".