Ruralistas dicen que la protesta seguirá por tiempo indeterminado Ayer lo resolvieron las cuatro entidades del campo, que nunca habían sostenido una posición consistente durante tanto tiempo. Las bases desbordaron a los dirigentes del sector, y se enardecieron más tras el discurso de la presidenta.
De la redacción de El Litoral
El conflicto del campo contra el aumento de las retenciones recrudeció ayer con la decisión de los ruralistas de mantener la protesta por tiempo indeterminado y las reacciones generadas por el discurso de la presidenta Cristina Fernández, que motivó numerosos cacerolazos en distintos centros urbanos del país.
A trece días del inicio de la protesta rural, las cuatro entidades (Federación Agraria Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas, Sociedad Rural Argentina y Confederación Intercooperativa Agropecuaria), resolvieron prolongar el paro sin fecha de finalización y condicionaron el inicio de una negociación a que el gobierno nacional revea el aumento en las retenciones.
La decisión de los dirigentes estuvo condicionada por la movilización de las bases a las que representan, que ayer multiplicaron los cortes de rutas y, más allá de las recomendaciones institucionales, cortaron en muchos casos totalmente los pasos.
Si no quedaban dudas de la falta de espacio para el diálogo, todo optimismo quedó sepultado cuando horas después la presidenta criticó a los "piqueteros de la abundancia", lo que enardeció más los ánimos chacareros.
La continuidad de la protesta fue anunciada por Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA); Mario Llambías, titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA); Eduardo Buzzi, titular de Federación Agraria (FAA) y Carlos Gareto, vicepresidente de Coninagro.
La protesta incluye la obstaculización del transporte de carnes y cereales, permitiendo el traslado de camiones de leche y productos perecederos hacia los centros de producción, mientras crece el temor al desabastecimiento de alimentos.
Miguens dijo que es necesaria la intervención de algún "intermediario" para destrabar el conflicto, al cual calificó de "círculo vicioso" donde gobierno y productores se reclaman mutuamente dar marcha atrás con sus posiciones como condición para negociar.
Buzzi dijo que los gobernadores "están preocupados" por el conflicto que afecta a la economía de sus provincias, pero que no asumen una posición más firme "por temor a que se vean afectadas las obras públicas" en sus territorios.
Afirmó que "el paro seguirá hasta que sea necesario" y aseguró que se mantendrá "hasta que se vuelva para atrás con el aumento de las retenciones y se habilite una mesa democrática, amplia y generosa para el diálogo".
A su vez, le reclamó a la presidenta, Cristina Fernández, que "alguna vez incluya en sus discursos la palabra campo".
A su turno Llambías advirtió que "evidentemente es la política del gobierno la que está dejando sin alimento a la gente" y que es "el gobierno quien tiene que rever la medida".
El titular de CRA dijo que "no es signo de debilidad reconocer errores" y señaló que el gobierno tiene que rever su posición "porque la gente ya no cree en sus promesas".
Consideró que con la protesta "pierde el país en su conjunto" por cuanto señaló que "se desaprovecha la oportunidad de tener carne, leche y granos en abundancia".
Violencia física
Tras el anuncio de la continuidad de la protesta, las palabras de Cristina Fernández incrementaron el descontento de los productores que seguían el discurso desde los piquetes, por lo que muchos dirigentes advirtieron sobre los peligros de que la violencia verbal derive en violencia física.
En ese sentido se expresó el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, quien responsabilizó a Cristina Fernández sobre lo que pueda llegar a suceder en los piquetes, teniendo en cuenta las fricciones que ya hubo con representantes del gremio de camioneros.
El paro por tiempo indeterminado incluye la obstaculización del transporte de carnes y cereales, permitiendo el traslado de camiones de leche y productos perecederos hacia los centros de producción, mientras crece el temor al desabastecimiento de alimentos, que ya se palpa en algunos centros urbanos.
Orden.
El Ministerio de Defensa ordenó esta mañana al Ejército y a la Armada que suministren carne a los frigoríficos, lo que ya comenzó a producirse, informó una alta fuente de esa cartera. La medida responde a una "expresa directiva" impartida en ese sentido por el gobierno nacional, añadieron las fuentes. De esa forma el Poder Ejecutivo busca proveer del vital producto de la canasta alimentaria, habida cuenta que esta semana no ingresó ganado al Mercado de Hacienda de Liniers.
Los números de la soja y la carne
La producción de soja en Argentina, tercer productor y exportador mundial del grano, alcanzó 47,5 millones de toneladas en la cosecha 2006/2007, lo que representó un nuevo récord para el principal producto de exportación del país sudamericano, según datos oficiales.
El cultivo del grano de soja ocupó 16,6 millones de hectáreas, más de la mitad de las 30 millones de hectáreas de superficie sembrada con granos en el país sudamericano, entre ellas unas 5,6 millones con trigo y 2,6 millones con girasol.
El rendimiento promedio en el caso de la soja alcanzó los 2.980 kilos de la oleaginosa por hectárea, unos 300 kilos más que en la cosecha anterior, indicó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (Sagyp).
Los productores de soja y sus derivados embolsaron 13.463 millones de dólares en exportaciones durante 2007, lo que representó un 24 % de las ventas totales argentinas al exterior, que totalizaron 55.933 millones de dólares, un 20,4 % más que en 2006, según el organismo oficial de estadísticas.
Argentina es además el primer proveedor mundial de aceite y harina de soja, y tiene a China como principal polo de consumo de la oleaginosa.
En el sector cárnico, se faenaron en 2007 unos 14 millones de reses vacunas, de las cuales casi un 70 % se destinó al consumo interno, y el resto a la exportación.
La carne vacuna es un alimento fundamental en la dieta de los argentinos, con un consumo per cápita de 74 kilos.
Las exportaciones de materias primas agrícolas y productos agroindustriales representan más del 50 % del total de las ventas externas del país.