Los combates entre las fuerzas de la coalición y los milicianos chiítas continuaban el martes en Bagdad, donde una manifestación norteamericana prevista el miércoles fue anulada por el líder radical Moqtada Sadr, quien también amenazó con anular su tregua, vigente desde agosto de 2007.
Esta violencia se produce mientras el general David Petraeus y Ryan Crocker, el embajador norteamericano en Bagdad, se disponían a recomendar el martes al Senado de Estados Unidos que hiciera una pausa en la retirada de las tropas estadounidenses.
"Llamo al pueblo iraquí a postergar esta marcha", organizada en ocasión del 5° aniversario del derrocamiento de Saddam Hussein, declaró el clérigo radical Moqtada Sadr en un comunicado publicado por sus servicios en la ciudad santa de Nayaf (centro-sur).
Poco antes, un portavoz del movimiento, Salá Al Obeidi, había acusado a las autoridades iraquíes de bloquear los accesos a Bagdad de todos sus partidarios.
En su comunicado, Moqtada Sadr amenazó con poner fin a la tregua en las operaciones de su milicia, el Ejército del Mahdi, vigente desde agosto de 2007, que contribuyó a una clara reducción de la violencia en los últimos meses.
"El Ejército del Mahdi trabaja mano a mano con el pueblo iraquí para la seguridad, la estabilidad y la liberación" del país, declaró Sadr.
"Si hay un interés en poner fin al cese del fuego para alcanzar nuestros objetivos, entonces eso será anunciado en un próximo comunicado", advirtió.
El gobierno del primer ministro iraquí Nuri Al Maliki, apoyado por Estados Unidos, enfrenta desde fines de marzo a Moqtada Sadr y su milicia.
Violentos combates se registraron del 25 al 30 de marzo en las principales ciudades chiítas del país, mientras los milicianos de Moqtada Sadr combatían contra las fuerzas regulares iraquíes, apoyadas por el ejército norteamericano.
Estos enfrentamientos, que costaron la vida a más de 700 personas, según la ONU, fueron particularmente violentos en el gran puerto petrolero de Basora (sur), y en Ciudad Sadr, donde los choques se reanudaron el domingo.
En este bastión sadrista del nordeste de la capital, el enfrentamiento entre tropas estadounidenses y milicianos duró toda la noche del lunes e incluso aumentó de intensidad la mañana de martes, según un corresponsal de la AFP.
Los milicianos del Ejército del Mahdi colocaron numerosos artefactos explosivos para impedir el avance de las fuerzas de la coalición, que hasta ahora se limitaba a las grandes avenidas del barrio.
En las callejuelas hostigan a los soldados norteamericanos, emboscándolos con armas livianas y lanzacohetes RPG-7.
Los combates se concentran en el sector sur del barrio, que sigue totalmente acordonado por las tropas estadounidenses y las fuerzas de seguridad iraquíes. Ciudad Sadr y sus dos millones de habitantes, privados de electricidad, comienzan a sufrir graves dificultades de aprovisionamiento, según sus habitantes.
Durante toda la noche del lunes se escucharon explosiones de origen indeterminado procedentes del centro de Bagdad, sobrevolada regularmente por helicópteros y aviones caza.
La Zona Verde, un sector bajo fuerte protección donde se encuentran la embajada de Estados Unidos y las instituciones gubernamentales, fue blanco de 52 disparos de cohetes y obuses de mortero en una semana, precisó el ejército iraquí.
De acuerdo con una fuente oficial, el ejército iraquí dio el martes un ultimátum de tres días para lograr el desarme del barrio de Kazimiyá, otro bastión de Moqtada Sadr en Bagdad.
El ejército norteamericano anunció que el martes murió en Bagdad el octavo soldado estadounidenses desde que se reanudaron los enfrentamientos, el domingo pasado.