Salud: SALUD-02
Qué dice la OPS sobre su abordaje

A continuación transcribimos un listado de las recomendaciones de la OPS para hablar (y escribir) correctamente sobre VIH, para no estigmatizar ni discriminar a las personas infectadas con el virus.

VIH (usar en vez de Sida o VIH/Sida): el uso de los dos términos es innecesario y hace que, lejos de ser más fácil, sea más difícil explicar la forma en que se transmite el VIH y las diferentes etapas de la infección. Utilícese "sida" sólo cuando sea necesario referirse a la "etapa avanzada de la infección por VIH".También se recomienda usar este término por las siguientes razones: debido a que el tratamiento está cada vez más disponible, son menos las personas que desarrollan las manifestaciones clínicas del sida; por lo tanto, el término se torna menos útil. En países que proporcionan tratamiento, los medios de información se refieren ahora principalmente al VIH; no hay ningún significado universal para sida; VIH es un término preciso: es el nombre de un virus; es un instrumento más preciso para medir la epidemia y la respuesta a ella; ayuda a centrarse en la prevención y en el diagnóstico precoz; puede usarse en todos los contextos, incluida la transmisión maternoinfantil. Sida (sólo en español y no con mayúscula, aunque es preferible VIH): en español la palabra sida forma ya parte de la lengua vernácula oficial y se escribe en minúscula, como la mayoría de las enfermedades. Sin embargo, se debe dar preferencia al término VIH.Además, la Real Academia Española de la Lengua incluyó el término sida en la 22° edición de su diccionario, de modo que ha pasado a formar parte de la lengua vernácula oficial. La gran mayoría de las enfermedades se escriben en minúscula. El hecho de incluir el sida en este grupo ayudará a normalizar esa situación de salud. Personas con VIH (en vez de personas que viven con VIH/Sida): antes se utilizaba "personas que viven con VIH" para hacer hincapié en que la infección por VIH puede tratarse. Dicha frase es ahora innecesaria, ya que cada vez son más las personas conscientes de ese hecho.Se promovió el uso de personas con VIH como una forma lingüística de contrarrestar la percepción de que las personas con VIH morirían de inmediato. Aunque esta terminología podría haber contribuido a lograr tal propósito, ahora su mensaje es confuso. Cada vez son más las personas conscientes del hecho de que la gente puede vivir con VIH y usar la palabra vivir puede poner en duda esta percepción, en lugar de reforzarla. No usar la sigla PVVS: el uso de la sigla PVVS (personas que viven con VIH/SIDA) y sus variaciones intentaban centrar la atención en las personas más que en la enfermedad. Estos términos eran mejores que "víctimas del sida", "enfermos de sida", "pacientes con sida". La desventaja de las siglas, en particular cuando se usan para referirse a personas, es que son etiquetas, y las etiquetas pueden contribuir a estigmatizar a aquellos a los que denominan. Para reducir el estigma de las personas con VIH y normalizar la epidemia, es aconsejable no usar siglas para referirse a ellas. Varias ONG abogan ahora por este cambio y aducen que reducir a letras a las personas con VIH les priva de su dignidad. También se deben evitar los términos "VIH-positivos", "personas infectadas" y "seropositivos", dado que indican que el agente infectante es la persona y no el virus. HSH (y también hombres homosexuales, gay, bisexual, transgénero y otros términos que no sean despectivos y sean culturalmente apropiados): úsese HSH para descripciones epidemiológicas y para explicar las estrategias de prevención. Para referirse a individuos que se identifican a sí mismos como hombres que están orientados sexualmente hacia individuos de su mismo sexo se debe utilizar hombres homosexuales, gays y otros términos que sean culturalmente apropiados y no despectivos y estigmatizantes.La OPS utiliza la expresión hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres (HSH) en el marco de la vigilancia epidemiológica y principalmente para referirse a la repercusión de la epidemia en dicho grupo. Sin embargo, utiliza la expresión hombres homosexuales para referirse a las personas cuya orientación e identidad es homosexual, incluidos los gays y los transexuales. Transmisión(en vez de contagio): contagio sugiere que el VIH se transmite fácilmente y también puede tener connotaciones morales, mientras que transmisión se limita al mecanismo biológico por el cual el VIH pasa de un cuerpo a otro. Niños/as huérfanos/as debido al VIH: este término puede tergiversarse para indicar que el niño tiene VIH. El niño o niña pueden no tener VIH pero al menos uno de sus padres puede haber muerto a causa del VIH. Respuesta al VIH o tratamiento y prevención del VIH (en vez de usar términos militares como lucha, combate, guerra, objetivo): las metáforas militares dan a la gente una comprensión inexacta de la epidemia. Cuando sea posible, inténtese usar terminología de salud pública. Entre las opciones se encuentran respuesta al VIH y tratamiento y prevención del VIH. Usuario de drogas inyectables (en vez de usuario/a de drogas por vía intravenosa): este último término ya no se usa debido a que muchos individuos se inyectan la droga en un músculo y no en una vena. Infecciones de transmisión sexual (ITS) (en vez de enfermedades de transmisión sexual o ETS): las enfermedades se asocian generalmente a manifestaciones clínicas. Muchas ITS pueden no tener síntomas evidentes, especialmente en las mujeres. El término infecciones de transmisión sexual es más amplio y abarca más que enfermedades de transmisión sexual. Persona con más de un compañero/a sexual o no monógama (en vez de promiscuo/a): se trata de un juicio de valor que se debe evitar. No refleja con exactitud el contexto social de la transmisión. Trabajador/a del sexo (en vez de trabajador/a comercial del sexo): comercial tiene connotaciones negativas, porque implica que el ser humano puede ser un bien o mercancía vendible, mientras que trabajador del sexo se percibe como menos sentencioso. Entrevistas y retratos fotográficos de las personas con VIH: se recomienda que no se presente a las personas con VIH con nombres falsos o con la cara cubierta, desenfocada o sin mostrar su rostro. Ocultar el nombre y la imagen de una persona con VIH puede proteger al individuo de la discriminación. Sin embargo, esta práctica es nociva para millones de personas con VIH, ya que connota vergüenza y la necesidad de esconderse de la gente. Esta manera de abordar el tema, deshumaniza y estigmatiza a las personas con VIH.