Educación: EDUC-02 El juego y la danza en la educación
Ely Eichenberger, Rossana Ingaramo y Judith Savino rescataron la importancia de la pedagogía lúdica. Foto: Néstor Gallegos

Si como dijera un reconocido pedagogo suizo: "Educar es abrir perspectivas", la iniciativa promovida desde la Municipalidad y dos reconocidas fundaciones de nuestra región, se inscriben en este objetivo. Justamente, el curso para la capacitación y formación de facilitadores lúdicos que se realizó durante dos sábados seguidos en las instalaciones del Liceo Municipal se orienta en esa dirección. Participaron docentes, estudiantes y aspirantes en experiencias a apoyo escolar. Dijimos que la actividad estuvo auspiciada por la Municipalidad de Santa Fe y fue organizada por las fundaciones Línea Verde y El andén de la duermevela.

Para para dar a conocer los alcances y posibilidades de esta iniciativa pedagógica, estuvieron en nuestra redacción Rossana Ingaramo, subsecretaria de Educación de la Municipalidad de Santa Fe; Ely Eichenberger, de la Fundación Línea Verde y Judith Savino de la Fundación El andén de la duermevela.

Ingaramo señaló que se proponen capacitar docentes en alternativas educativas destinadas a los niños con el objeto de incluirlos en el sistema educativo. Se señala que el objetivo es la formación de facilitadores lúdicos, es decir, grupos de trabajo con capacidad para articular los diferentes lenguajes para abordar la pedagogía lúdica, iniciativa que contempla juegos simbólicos y humor.

Eichenberger sostuvo que se parte del principio de que el ser inteligente es el que puede solucionar problemas y que la inteligencia es móvil, se puede estimular. "Estamos a favor de una educación biocéntrica, que se apoya en un nuevo paradigma, en tanto que antes era antropocéntrico en la medida que consideraba al hombre como el ser más evolucionado".

Para nuestras visitantes, la opción a la educación antropocéntrica es aquella que pone a la vida en el centro, la vida en cualquiera de sus manifestaciones, lo cual constituye una nueva ética cuyo eje es la defensa y el cuidado de la vida.

Sabino señala que estos objetivos educativos están mediatizados a través del juego y la biodanza. Se trata de defender el instinto de vida cuyas manifestaciones más vitales son el juego y la danza. Importa entender al conocimiento como movimiento y desarrollar dos tipos de inteligencia, aquella que tiene que ver con la relación con los semejantes y la que se relaciona consigo mismo. "Estas alternativas no fueron ni son consideradas por la escuela tradicional", concluye.