Con la firma de un convenio de colaboración y asistencia recíproca se abre a partir de ahora una instancia de trabajo conjunto entre la Defensoría del Pueblo y Cáritas Santa Fe.
El objetivo primordial es coordinar acciones para prevenir situaciones de conflictos y detectar y abordar litigios que puedan generar hechos de violencia.
El organismo estatal se comprometió a poner a disposición de la institución los recursos humanos y didácticos necesarios para formar y capacitar no sólo a los equipos de Cáritas sino también a la comunidad en donde la pastoral realiza su obra.
El padre Axel Arguinchona, vicepresidente de Cáritas Santa Fe, y el defensor del Pueblo de la provincia, Carlos Bermúdez, rubricaron esta mañana el convenio, que tendrá una duración de cinco años.
"Cáritas realiza una acción de solidaridad muy grande, y para nosotros va a ser importante colaborar con ellos en lo que hacen en cada barrio. Sabemos que la gente se acerca con dificultades y problemas que tienen que ver con la violencia de todo tipo, ya sea maltrato infantil, abuso o violencia contra la mujer", sostuvo Bermúdez.
La institución espera, por su parte, aunar esfuerzos y brindar una mejor asistencia a la comunidad. "Cáritas intenta hacer un trabajo nuevo, relacionándose con otras instituciones sean del Estado o no, para no superponer esfuerzos. Como la Defensoría tiene un trabajo desarrollado sobre temas como la violencia familiar, los derechos del ciudadano, discapacidad y la trata de personas; nos parece importante unir los esfuerzos y que nuestros equipos de la ciudad y del interior puedan tener acceso tanto a la capacitación como a la consulta y el trabajo con los profesionales de la Defensoría", sostuvo Silvia Arias, asistente social y coordinadora general de Cáritas.
Cáritas está preocupada por la violencia y quiere aportar alternativas para construir una sociedad más pacífica. "La violencia está instalada en la sociedad. Uno observa que, incluso en los niveles altos, existe mucha violencia y lo vemos en la calle, en el trato diario. Pero evidentemente, en los barrios tienen menos posibilidad de acceder a determinadas situaciones que permitan, por ejemplo, tratar el tema de la violencia y encontrar soluciones. Creemos que a través de la Defensoría -que trabaja dentro de la provincia, y que tiene los medios necesarios y los capacitadores-, podemos hacer un acción en conjunto", sostuvo Arguinchona.
Cáritas conoce los problemas de la gente y apuesta a ser, mediante este convenio, un nexo entre la gente y el organismo estatal. "Cáritas sería la institución que canalice las necesidades para que la Defensoría pueda conocerlas y aportar soluciones. Sabemos que ellos pueden dar muchas respuestas y nosotros podemos hacer que la gente acceda a esas soluciones", remarcó el párroco, quien advirtió la importancia de la acción coordinada entre el Estado y las organizaciones.
Finalmente, Liliana Loyola, defensora adjunta de la Zona Norte, destacó la importancia de poder dar "una respuesta programada a la gente" no sólo por temas de conflicto y violencia sino también en situaciones en que los derechos sean vulnerados.
"Siempre hemos tratado de acercarnos a la gente sin esperar que ellos vengan a nosotros. Coordinando con Cáritas, vamos a poder atender en algunos lugares la demanda con profesionales", destacó Loyola.