Deportes: DEPO-12
Desde que juega la generación dorada
La serie más complicada
No fue fácil. David Nalbandian no jugó un buen partido y pasó momentos complicados ante Johansson. Sin embargo, logró la victoria y aportó el punto para Argentina. Foto: DyN

Argentina culminó igualada con Suecia en la primera jornada del choque por cuartos de final de Copa Davis, merced a la victoria que obtuvo David Nalbandian y a la derrota que sufrió José Acasuso. Desde que el equipo es conformado por esta camada de tenistas, es la primera vez que, como local, llegan al sábado sin ventaja. Todo un desafío.

Como si fuera un presagio misterioso, conforme se acercaba la hora de inicio del partido que abría la serie de segunda fase de la Copa Davis por BNP Paribas entre Argentina y Suecia, amenazantes nubarrones fueron cercando el horizonte visible desde el barrio de Villa Soldati, donde se yergue el majestuoso estadio multipropósito enclavado en pleno parque Julio Argentino Roca de la Ciudad de Buenos Aires.

Apenas eran las 9 de la mañana y el sol acariciaba tibiamente el despertar de la ciudad más grande de nuestro país. Pero en poco más de una hora, desapareció la intensa luminosidad del día y la temperatura cayó ostensiblemente.

En principio, todo un buen augurio. La intención del elenco nacional que compite en este jerarquizado torneo internacional por países era la de presentar un campo lo más lento posible, con pelotas pesadas que hicieran descender la velocidad del juego cuanto más se pudiera. Para ello, nada mejor que nubes, humedad y hasta algún que otro amague de lluvia. Sin embargo, hay veces que nada extradeportivo sirve, sólo hacer bien las cosas en el rectángulo de juego.

Irregularidad

De acuerdo al resultado del sorteo llevado a cabo el jueves a las 10, David Nalbandian abrió la serie frente a Thomas Johansson, el número 1 de nuestro país ante el número 2 del elenco nórdico europeo. Está claro que este ordenamiento responde a los rankings del momento; sin embargo, Johansson demostró que sigue en plena vigencia.

Nalbandian comenzó muy seguro, firme y decidido. En contrapartida, el sueco dio muestras de inconvenientes a la hora de acomodarse a las condiciones contextuales.

El primer set comenzó parejo hasta el sexto juego, cuando el argentino apretó las clavijas y se quedó con el saque de su rival. Ahí pareció crecer desmedidamente, a punto tal que no sólo confirmó la ventaja con su servicio, sino que no le dio tiempo a Johansson para que volviera al trámite. Nuevo quiebre y set en el bolso albiceleste. Fue 6-2 y todo asomaba sencillo, como en otras oportunidades.

Sin embargo, el unquillense perdió consistencia de manera sorpresiva. Se puso 2-0 en el segundo capítulo, pero decayó, perdió movilidad en sus piernas y no sólo se dejó igualar el marcador, sino que le dio la posibilidad a su oponente para que ganara en confianza.

David nunca perdió la peligrosidad de su revés, pero su derecha perdió peso y consistencia, y con ella cometió varios errores. Para completar el bajón, comenzó a fallar los primeros servicios y a cometer dobles faltas que le costaron caro. Como la que le hizo perder su saque en el undécimo juego, que dejó a Johansson 6-5 y con la pelota en su poder. No desaprovechó el europeo y se llevó el set. Fue un baldazo de agua para la multitud, que con esta circunstancia empezó a involucrarse más con el espectáculo.

Muchos nervios

El inicio del tercer segmento mostró otra vez al argentino en buen nivel, lo que confirmó la complejidad que conlleva jugar este tipo de partidos en este torneo. Incluso, llegó a ponerse otra vez 5-2. Pero llegó un nuevo bajón del tenista local (y su consiguiente inverso en el visitante) y con dos sólidos juegos, Johansson quedó 4-5 y con su servicio.

Como es de imaginar, ese décimo game fue atrapante. Extenso y plagado de errores (los nervios en los protagonistas se hicieron muy notorios), David consiguió recuperar la ruptura sufrida el juego anterior y logró así llevarse el tercer set.

Más dudas que aciertos

El cuarto capítulo fue un dechado de errores por ambos lados. Con el brazo más contenido, los puntos se generaban más en los desaciertos que en las virtudes de cada uno.

En ese contexto, el argentino logró quedarse con el sexto juego y luego pudo confirmar su prevalencia para ponerse 5-2. Tres fallas consecutivas del nórdico le ofrecieron la misma cantidad de puntos de partido al unquillense, que no pudo aprovechar el primero pero sí el segundo para desatar los festejos y reescribir la historia en Parque Roca, que siempre supo de triunfos locales el día viernes. El marcador final fue 6-2, 5-7, 6-4 y 6-2.

"Juego para darle puntos a Argentina"

La historia se repite en Copa Davis para David Nalbandian. Posicionado definitivamente como el valor más importante del equipo, se ha llegado casi al punto de descontar con su victoria, algo realmente peligroso. Sin embargo, el cordobés responde con creces, incluso cuando no desarrolla su acostumbrado nivel, como ocurrió ayer ante Thomas Johansson.

"Empecé bien y después se me complicó. Al final pude levantar un poco. No jugué un gran tenis, fui irregular, pero fue suficiente para ganar el primer punto de la serie", señaló Nalbandian en la conferencia de prensa posterior al choque que dejó inaugurada la serie ante Suecia.

Con evidentes signos de fastidio, el oriundo de Unquillo se refirió a un tema que fue muy discutido durante la semana. "Estuvo complicado el tema de pelota y cancha. Al estar nublado, la pelota se puso más pesada y así el juego se hizo más lento. Y el piso... la verdad es que está muy malo. Eso me hizo desconcentrar un poco porque me enojé con la cancha, y me costó un set", explicó. Pero fue más allá en su argumentación. "El problema más grande es que te da inseguridad jugar con un piso así. Te da miedo hasta para correr, porque podés lastimarte. A mí, me pasó el martes pasado, en un entrenamiento: me doblé la pierna. Es una pena que teniendo un estadio tan lindo, no podamos tener una cancha en condiciones", se quejó.

Con referencia al partido, y a las características del segundo set, David afirmó que "yo ayudé a que Johansson levantara. Si hubiera seguido sólido cuando me puse set arriba y 2-0, habría ido camino a ganar en tres sets y más fácil. Pero aflojé y le di la posibilidad para que volviera. Jugó un poco mejor, más largo y más pesado, pero yo bajé muchísimo".

También tuvo algunas palabras sobre su nuevo récord copero de 13 victorias sin ninguna derrota como local en esta competencia, que ostentaba en soledad Gastón Gaudio hasta ayer. "Yo juego para darle el punto a Argentina, más allá de cualquier récord. Hubo muchas series que jugamos de local y no estuve en el quinto punto, así que podría tener más victorias aún. Simplemente, me dedico a darle los puntos que sirven al equipo e intento ganar las series. Me enteré hoy (por ayer) de eso, pero no le doy demasiada importancia", recalcó.

La sorpresa

"Tenemos mucha fe en Robin Soderling. Cuando jugamos aquí en 2006, él era muy chico, tenía poca experiencia, pero ahora ha crecido mucho y sabemos que puede quedarse con su punto el día viernes". Esas palabras, optimistas por donde se las mire, fueron escuchadas en la semana de boca de Mats Wilander, el capitán del elenco europeo. En un primer momento, pareció un típico guiño cómplice para insuflar ánimo en el mejor jugador que trajo Suecia a Buenos Aires. Pero después, cuando se echó a rodar oficialmente la pelota en su choque ante José Acasuso, Soderling demostró que esas declaraciones no vertían una opinión infundada.

El tenista de 23 años, conocido por su temperamento difícil dentro de la cancha, se dedicó a jugar, y lo hizo muy bien. Desde el mismo inicio del pleito se posicionó como el dominador absoluto del trámite, y merced a su consistencia desde los dos costados y a la potencia (peligrosamente combinada con precisión) que descargó, avasalló a Acasuso, que nunca pareció sentirse cómodo en la pista. El marcador del primer set hacía mucho que no se veía en contra de un argentino. Fue 6-0 incontestable.

Como era de esperar, el misionero ajustó algunos puntos clave en su tenis, sirvió mejor e hizo descender su porcentaje de errores no forzados, pero nunca le alcanzó para constituirse en el dueño de las acciones. Con mucho esfuerzo logró llegar en paridad hasta el 4-5, pero no pudo mantener su servicio (no tanto por los errores propios como por las virtudes ajenas) y Soderling pasó a comandar por 2 sets a 0.

La cuesta se hizo muy empinada hacia arriba, y si quedaban todavía vivas algunas ilusiones de dar vuelta el choque, se despedazaron apenas iniciado el tercer parcial, que lo vio al nórdico tan sólido como en el inicio. A su vez, "Chucho" pareció bajar definitivamente los brazos, superado ampliamente por un tenista al que le salían todas.

Así llegó el inevitable traspié, absolutamente irrefutable desde el juego como en el marcador. Fue 6-0, 6-4 y 6-1, lo que produjo algo que hacía mucho tiempo no ocurría en una serie de Copa Davis en nuestro país: hablar (al final del primer día de acción) de las posibilidades para un hipotético quinto punto el domingo. Por el momento, lo que es seguro es que no habrá definición en la jornada de sábado, y eso desconcertó un poco a Mancini y compañía, que tendrán que afrontar con total entereza una situación nunca vivida en los últimos seis años en nuestro país.

Alejandro Galetto(Enviado especial a Buenos Aires)