Región: REG-06
La visión gremial del conflicto
El trabajador rural en el problema agropecuario
En medio de la tregua declarada entre el gobierno nacional y la dirigencia del campo luego de la protesta que duró veintiún días, uno de los máximos referentes santafesinos de Uatre-Osprera planteó la necesidad de discutir un modelo productivo que contemple al eslabón más vulnerable de una cadena que genera riqueza pero con flancos de inequidad.

Tras plantear la postura conciliadora en el conflicto agropecuario del secretario general de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), Gerónimo Venegas, el referente de la entidad en Santa Fe y delegado provincial de su obra social, Alberto Balbi, aportó su visión a Campolitoral respecto de una protesta que mantuvo en vilo a la población durante veintiún días.

""Nosotros hablamos de los cortes de rutas, porque paro del campo no vimos. La cosecha de soja siguió su marcha y nosotros observamos en los departamentos San Martín o Belgrano a los camiones en la puerta de las cooperativas cargando los granos" aclaró como premisa básica para discutir la problemática, Balbi reconoció de todos modos que la aplicación de retenciones móviles ha sido una medida ""muy fuerte" y que ""sacarle" al productor casi un 50 por ciento ""es una cosa demasiado absurda". Sin embargo, desde su posición gremial, habló de ""patrones buenos y patrones malos. Hay muchos trabajadores en negro, a los que no se le paga lo que se le debe pagar, que trabajan más horas de las que están establecidas por ley y que no reciben la ropa de trabajo correspondiente" advirtió.

El dirigente valoró la importancia del campo en Argentina, ""todos hablamos del campo" reflexionó, pero planteó también la necesidad de hablar de ""cómo vive nuestro trabajador rural", realidad que Uatre y su obra social Osprera, conocen a partir de la prestación de servicios en los lugares más recónditos de la geografía provincial.

Sincerar el sistema

Balbi remarcó que la entidad gremial defiende las condiciones del trabajador del campo, ""aunque también defendemos al patrón para que no se mate la gallina de los huevos de oro. Pero cuidado: el trabajador del campo cobra un sueldo básico de 1080 pesos; algunos cobran más pero en negro, mientras a otros se los inscribe como monotributistas para evadirles la antigüedad de 10 años".

El dirigente -quien a su vez es vocal del secretariado nacional de Uatre- completó la idea con un ejemplo concreto: ""El día de mañana, el patrón le dice a ese trabajador que no lo necesita más, y como presta un servicio de acuerdo a su condición de monotributista, luego no tiene ninguna relación (laboral) para reclamar. Hay muchas situaciones del campo que hay que corregir" aseveró.

Respecto del trabajo en negro, aseguró que en la provincia de Santa Fe oscila entre un 75 y 80 por ciento en todos los rubros del sector agropecuario. ""Por ejemplo en la cosecha: se llama al maquinista y se lo blanquea por tres meses con su sueldo básico, pero el patrón luego le da un porcentaje en negro. Ahora, cuando termina la cosecha, debemos dar al trabajador desde Osprera, seis meses de cobertura porque trabajó tres. En cambio, si el patrón lo hubiese inscripto como corresponde, tendría la cobertura en salud todo el año y todos podríamos estar mejor" describió.

""Por eso" -argumentó- ""cuando se discuta un modelo agropecuario, queremos que se contemple un vivir mejor para todos, particularmente para el trabajador rural que hace una vida muy rústica. A propósito, y pensando en las negociaciones entre el gobierno y las entidades, el campo se tiene que preparar con un factor político fuerte para discutir las economías regionales. Esto tiene que llegar a buen puerto, pero cuando este negocio se arregle, que se mire un poco más a los trabajadores" concluyó.

Desequilibrios

Para graficar las asimetrías que hay en el campo, otro aspecto que debe entrar en la discusión, habló de los 60 quintales que rindió la soja por hectárea en el dpto. Belgrano, que no se puede comparar con Tostado o Fortín Olmo, ""donde las condiciones de ese peón rural son muy distintas, de por sí adversas". En ese sentido, recordó las atenciones que la obra social ha realizado por picadura de vinchucas.

Exequiel Kay