Opinión: OPIN-04 Alerta alimentaria mundial

El encarecimiento de los alimentos básicos en todo el mundo preocupa tanto a gobernantes como a especialistas, muchos de los cuales pronostican el comienzo de un "largo período de disturbios e inestabilidad". Por ejemplo, el relator de la ONU para la Alimentación, Jean Ziegler, dijo que "el mundo está ante un período muy largo de disturbios, conflictos y olas de inestabilidad regional incontrolable marcadas por la desesperación de la población más vulnerable".

Los ejemplos de los analistas son variados. Pero en algo coinciden: antes de que comenzara la crisis, un niño menor de 10 años moría cada 5 segundos en el mundo y 854 millones de personas se encuentran gravemente desnutridas. Además, mientras los gobiernos del mundo occidental gastan sólo entre el 10 y el 20 por ciento de sus presupuestos en alimentos, las de los países más pobres emplean entre un 60 y un 90 por ciento de los mismos.

¿De quién es la responsabilidad? La respuesta puede ser la indiferencia de los gobernantes del mundo, que desde hace décadas anteponen crecimiento y desarrollo por sobre cualquier otro objetivo social.

No se puede dejar de pensar en nuestro país. Los economistas sostienen que la crisis puede ser una gran oportunidad para una Argentina proveedora de alimentos. Pero una mirada hacia adentro hace surgir el alerta inmediato sobre la cada vez más importante presencia de subalimentados que registra el país, si se tienen en cuenta los bolsones de indigencia que no se han podido superar desde la última crisis económica y social (2001-2002). El valor de los alimentos es una nueva preocupación mundial. Una alerta.