Dos temibles sujetos terminaron presos ayer a poco de cometer un asalto a mano armada contra un comercio de la zona norte. Pero el hecho no terminó allí, por cuanto al cabo de unos allanamientos se encontraron en poder de los rufianes varias motos de dudosa procedencia.
Todo comenzó pasado el mediodía de la víspera cuando una pareja de rufianes, que se conducía a bordo de una moto de más de 100 cc, irrumpió en la estación de servicios ubicada en la intersección de la avenida Blas Parera y Estanislao Zeballos, del barrio San Martín.
Eran las 14 cuando los sujetos descendieron del vehículo color bordó y, sin mediar palabra, golpearon con las culatas de las armas al playero que atendía a un ocasional cliente.
El gran movimiento que se observaba en la calle debido a la cercanía del local con la escuela Di Carlo hizo que sean varios los testigos del violento atraco.
Mientras los asaltantes despojaban de dinero y efectos personales a todos los usuarios y empleados, los consumidores que se encontraban dentro del minimercado utilizaron sus teléfonos celulares para comunicarse con los servicios de emergencias.
En simultáneo, un agente policial observó desde la ventanilla de un colectivo -donde venía como pasajero- lo que estaba sucediendo por lo que se decidió a bajar de la unidad y salir al cruce de los malvivientes.
Pero cuando los ladrones advirtieron la presencia del policía se dieron a la fuga a toda velocidad con la moto, no sin antes realizar varios disparos en plena calle.
A la espera de refuerzos, el uniformado dio la voz de alto sin que ésta sea oída. Al mismo tiempo instaba a transeúntes a que se alejaran del lugar y relataba las características del motovehículo a sus compañeros que se trasladaban en autos y camionetas y ya estaban orientados en la persecución.
A todo esto, los delincuentes respondían con una andanada de disparos de arma de fuego.
Por último, los cacos ingresaron en barrio Villa Hipódromo con el objeto de perderse en esas calles.
Sin embargo, el despliegue policial los siguió hasta pasaje Lamadrid al 6100. En su poder se halló el cargador de una pistola 9 mm. y dos carabinas calibre 22. Una carabina estaba con el caño recortado y la otra con la culata, de modo tal que puedan ser fácilmente transportables entre las ropas.
Ambos fueron acompañados hasta sus domicilios particulares en los cuales se encontraron cuatro motos de dudosa procedencia que luego se confirmaría, poseían pedido de secuestro de distintas seccionales de policía por haber sido robadas.
Las motos
Lo que sigue es el detalle de las motos que fueron encontradas tras los allanamientos en Villa Hipódromo.
* una Honda Wave, que tenía pedido de secuestro desde el 5 de abril del corriente, a requerimiento de la seccional 5ta.
* Una moto Gilera Stilo, con pedido de secuestro desde el 10 de abril del corriente, a requerimiento de la seccional 10ma.
* Una Honda Biss 110 cc, sustraída el 6 de abril del corriente, en jurisdicción de la seccional 11ma. Esta última había sido arrebatada en ocasión de un robo calificado.