"La caracterización que los fascistas hacían de su Estado y sociedad giraba en torno de los conceptos de `Estado autoritario y totalitario', `partido único', como supuesta `selección' de `los mejores', presencia de `un jefe responsable' en lo más alto de la pirámide y `economía corporativa' o `conducida por sus propios jefes"'. Ludwig Mises presenta al fascismo como un episodio "en la larga serie de luchas respecto del problema de la propiedad", es decir pone el acento en el rol histórico que el conservadurismo asignaba al fascismo. Los comunistas simplificarían "al extremo esta compleja relación, sosteniendo que los nazis y fascistas no serían más que `agentes' de la `dictadura terrorista de los elementos más reaccionarios del capital financiero'... Un demócrata auténtico como Hermann Heller veía en estos regímenes ante todo la injustificable destrucción del Estado de derecho en aras del `Estado de excepción' por tiempo indeterminado".
En "El fascismo en el siglo XX" el argentino Cristian Buchrucker compone una historia comparativa guiada por interrogantes como: individualizar las causas del auge de cierto tipo de nacionalismo antidemocrático en la Europa de entreguerras; las tendencias específicas o universales del fascismo; las relaciones del fascismo con los legados doctrinarios y corrientes clásicas como conservadurismo, liberalismo y socialismo; las derivaciones o "residuos" del fascismo tras la derrota de los regímenes "clásicos" en 1945.
Buchrucker estudia el contexto histórico de la aparición del fascismo, desde sus primeros síntomas durante la dictadura de Primo de Rivera en España, la eclosión italiana con Mussolini, el extremismo nazi y las maneras encubiertas en la dictadura de Franco. Analiza otros movimientos y regímenes entre las dos guerras mundiales, los intentos de supervivencia de este sistema en una nueva situación histórica, y la cuestión del fascismo en América Latina durante la Guerra Fría, entre otros. Publicó Emecé.