Opinión: OPIN-06
Llegan Cartas
Nosotros y el lenguaje

Señores directores: Se ha establecido que el 23 de abril sea el Día del Idioma en conmemoración de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra, ocurrida hace 392 años en Madrid, y en homenaje a quien es considerado como el máximo escritor del idioma de Castilla y uno de los más ilustres de las letras universales. Recordemos que este reconocimiento se debe por haber sido el creador de un personaje símbolo del hombre generoso, con propósitos llenos de nobleza, defensor de los débiles, idealista hasta la locura, pero que al chocar con la cruda realidad ve reiteradamente frustradas sus mejores intenciones, que le son recompensadas con agravios y burlas. Este arquetipo se llamó don Quijote de la Mancha, el ingenioso Hidalgo, el loco Manchego, y hoy, a cualquiera que emprende una misión difícil o casi imposible, se dice que se "manda" una quijotada, o bien, si desea introducir sus ideales vanamente, ante el total escepticismo de los demás, se dice que lucha contra molinos de viento, y hay otros apotegmas que se derivan de esta obra, así como nosotros repetimos muchas sentencias que se derivan de nuestro Martín Fierro.

Pero en este día debemos recordar los hispanohablantes no menoscabar el idioma con palabras groseras o impropias que apuntan al empobrecimiento del habla y de la escritura, en una sociedad que desprecia los niveles simbólicos del lenguaje, que es un documento social de identidad histórica, y que hoy se ve agredido por los aspectos lamentables del orden social en que vivimos. Es sabido que las palabras dan cuenta de una cultura, de sus valoraciones y del modo de relacionarse, y que existe la Real Academia Española, que emite normas para evitar el caos lingüístico; y que hay académicos a los que podríamos llamar guardianes de la lengua, que se escandalizan por el empobrecimiento del habla y la escritura que utilizan los jóvenes, con lenguaje acotado, extraña ortografía y haciendo añicos la sintaxis, sobre todo en los mensajes de texto o por Internet. No estoy seguro de que esto sea un grave pecado contra el idioma. No olvidemos que el lenguaje es un instrumento que se encuentra en permanente evolución, y cualquier cambio, si es funcional a una eficaz comunicación, bienvenido sea. Nuestro idioma se habla en 20 países y son casi 500 millones de personas las que hablan español en distintas regiones del mundo, donde se van incorporando expresiones con formas propias de cada lugar que se llamaron "barbarismos", y que hoy se denominan de acuerdo con su origen (galicismos, anglicismos, argentinismos, americanismos, etcétera). Nosotros poseemos un rico vocabulario derivado del habla gauchesca, del tango, del compadrito, del idioma quichua, guaraní, lunfardo y otros, palabras que usamos a diario sin saber que nos pertenecen y que han sido incorporadas a la Academia Argentina de Letras. Las nuevas palabras referidas a la tecnología y a la informática, que ingresan cada vez más asiduamente, son otra cuota de neologismos que se introducen al español y merecen un debate y comentario aparte, lo mismo que el mencionado mensaje del texto y el chat.

Alberto de Luján Castillo - DNI: 6.212.519.