Luis Rodrigo
La suspendida licitación del programa de grandes acueductos en la provincia podrá volver a ponerse en marcha a mediados de este año, según anunció a El Litoral el ministro de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, Antonio Ciancio.
El funcionario expuso los avances técnicos producto del trabajo de unos 25 expertos que en dos equipos, en Santa Fe y Rosario, han llevado al papel. El ministro se comprometió a desarrollar en unos seis meses un proyecto ejecutivo para continuar con la compulsa de oferentes que había iniciado la gestión anterior y -transcurrida la mitad del plazo- mantiene lo dicho a los senadores santafesinos cuando terminaba el mes de diciembre de 2007: llegar a junio o julio con un proyecto ejecutivo terminado.
En aquella reunión se advirtió que respecto del emprendimiento la gestión Binner heredó "menos que un anteproyecto".
Es que en el esquema de la gestión anterior, eran los propios oferentes (sólo dos estaban en carrera) quienes iban a completar ese paso técnico que define qué obra, con qué diseño y características hacer. Ahora, la planificación queda por entero en manos del Estado.
El objetivo de definir un proyecto en todo lo posible y convocar a más potenciales oferentes no es menor: "nuestra meta -dijo Ciancio- es no tener adicionales".
El programa de acueductos provinciales tiene la ventaja de que ya hay uno en ejecución, que está a cargo del gobierno nacional (el acueducto Centro), que ya muestra que comenzar las obras sin un estudio previo de suelos genera cambios en el proyecto y ulteriores modificaciones presupuestarias.
Los técnicos han preferido en lugar de dos acueductos troncales con sus correspondientes plantas potabilizadoras construir siete, mejor distribuidos respecto de la costa y el valle de inundaciones del Paraná (para aprovechar sus 800 kilómetros de largo).
(Viene de la Pág. 10). Se piensa que al compartimentar las obras (y permitir más potenciales oferentes), habrá además una menor vulnerabilidad en el funcionamiento de los grandes acueductos, ya que habrá más sistemas de producción y transporte de agua potable, que incluso pueden interconectarse para -ante una eventualidad- auxiliarse.
El esquema repite los diagramas de distribución eléctrica, que si bien tienen redes en alta, media y baja tensión como abanicos, en algunos puntos se unen, para crear anillos de distribución. Se procura una solución similar con los caudales de agua, que se deben conducir a las zonas que sufren la ausencia de napas freáticas aptas para la potabilización.
"Si se compara con el proyecto anterior (de la gestión pasada) el dibujo de las redes, sus trazos más generales y el perfil del emprendimiento no cambia mucho... Pero no es así, hay una diferencia grande: antes había dos obras de toma con dos plantas potabilizadoras, para dos grandes acueductos y ahora hay 7 acueductos", explicó Ciancio.
"El concepto es hacer menos vulnerable el sistema, no tan dependiente. La idea es que si hay un problema en algún sitio no se produzca un colapso total del servicio. Ahora son varios sistemas, e interrelacionados, para eventualmente -ante una situación de emergencia- poder asistir unos a otros", comentó.
Si hay una falla en un acueducto o en una planta potabilizadora "desde los demás (mediante interconexiones) podrá asistirse a la zona afectada, al menos parcialmente", señaló.
El dibujo de los acueductos, enfocado desde las secciones de sus tuberías "se parece a un árbol, en el que se parte de un tronco cuyos caudales se reparten por ramas, que cada vez se van afinando más. La idea es que en algún punto sea posible contactarlas para que desde otro lugar se pueda brindar el servicio, al menos parcialmente. Es el mismo esquema que en las redes eléctricas", dijo Ciancio.
Desde el punto de vista económico no es sustancial el cambio, de un esquema de licitación con dos acueductos a siete, aseguró el funcionario.
"En la primera etapa vamos a producir una economía, porque si bien hay más plantas también ahora hay menos sección en los caños", dijo.
"Lo voy a explicar de una manera grosera, en términos muy generales: si tengo la fuente de agua cruda, la toma y la planta potabilizadora en un punto de la provincia y quiero llevarla hasta el otro extremo, las trazas exigen comenzar con una enorme tubería para luego ir bajando sus diámetros hasta llegar a los extremos. En cambio, en el nuevo proyecto al ser más cercanos los extremos a unir se arranca con caños menos grandes. Así se equilibran los números: hay más inversión en plantas y menos en sección de cañerías".
El crecimiento vegetativo está contemplado "el horizonte de la vida útil de la obra es de 30 a 50 años".
Producto del trabajo con la UTN de Reconquista "empezamos con otra faceta, que es la búsqueda de ampliar el esfuerzo mediante la participación regional de otros estamentos; esto significa identificar y comprometer a las capacidades locales para producir la descentralización y la regionalización, es lo que de hecho hacemos con este acueducto para el norte provincial, que no existía en el proyecto anterior".
Su presencia en el proyecto se complementa con otra hipótesis de trabajo, que aún no es definitiva. "Esto es realmente un aspecto interesante: trabajamos con Santiago del Estero para traer del río Dulce un acueducto antes de que ingrese a la laguna Mar Chiquita en Córdoba, que es salada".
"La intención -siguió- es resolver la zona del norte y el oeste provincial, de Ceres hasta Tostado con esa fuente. Así en lugar de recibir agua del Paraná lo haría del Dulce, con las interconexiones que sean necesarias. Es una linda experiencia: en el proyecto trabajamos las provincias de Santa Fe con la de Santiago del Estero y ahora se sumó la de Córdoba para llevar agua a su zona limítrofe con Santa Fe en la zona norte".
Ciancio afirmó que se han estudiado los caudales y aún en su etapa más crítica de bajante el río Dulce vuelca hoy a la laguna Mar Chiquita aguas que "son suficientes" para su posterior potabilización y suministro al norte santafesino.
La licitación que comenzó el gobierno anterior va a seguir. "Se puede sostener -indicó- aunque vamos a hacer cambios técnicos de fondo: y lo digo porque lo hemos conversado con los estamentos especializados en los aspectos administrativos y jurídicos".
"Lo hablamos con el fiscal de Estado y con los abogados que pertenecen al ministerio: hay una situación que nos ayuda mucho y es que no hubo en el proceso licitatorio una presentación de ofertas. Así es que nadie podrá plantear que haya sido perjudicado al momento de competir con los demás oferentes. No hay nadie que pueda decirnos `si hubiera sabido presentaba otra oferta' ".
El gobierno abrirá a más oferentes el proceso licitatorio, con otro cambio de fondo, ahora no habrá un marcado sesgo en favor de sólo dos de los 5 materiales aptos para cañerías de conducción de agua.
"Siempre hemos sido muy claros, necesitamos la mayor transparencia posible, producto de que haya en la oferta el uso de la más amplia gama de materiales que cumplan con las condiciones técnicas que vamos a exigir, pero nuestro propósito es no condicionar desde el pliego para determinados materiales. Todo lo que sirva será bienvenido y podrá competir siempre que cumpla los requerimientos de cada caso", adelantó.
"El proyecto de acueductos requiere no menos de 10 ó 15 años aun contando con los recursos", dijo el ministro Antonio Ciancio, y advirtió que "hay localidades que no pueden esperar tanto tiempo".
"Estamos buscando un mecanismo de financiación sobre el que todavía no podemos dar más precisiones y es del orden de los 43 millones de pesos, para llevar plantas de ósmosis inversa y otros tratamientos muy puntuales sobre las poblaciones", anunció el titular de Agua, Servicios Públicos y Medio Ambiente.
"Son instalaciones de quito y pongo: en la medida en que llega la solución definitiva se las traslada a otras zonas", graficó.
Señaló que "las que están funcionando hace algún tiempo ya tienen problemas, porque hay que cambiarles los filtros, se agotan, exigen un mantenimiento con cierta especialización".
Todavía hoy "para llevar un repuesto de estas instalaciones hay que hacerlo desde la ciudad de Santa Fe. Es una situación de una complejidad que en el día a día produce muchos dolores de cabeza. Se lleva agua con camiones cisterna a las comunas, o directamente se les ha provisto de tanques. Es un trabajo ciclópeo y resuelto casi artesanalmente. Nos asusta que todavía debamos hacer una provisión de agua por medios tan antiguos".