"Mi papá es argentino, santafesino, pero yo nací en Cuba y, desde pequeño tuve la posibilidad de viajar por todo el mundo... La mía es una familia musical: mi mamá es cantante e intérprete de música internacional. Mi papá igual, hace de todo; además de ser un músico muy famoso en Cuba, ocupaba un lugar dentro de la cultura nacional: fue director adjunto de la sección de Música Popular en el Ministerio del Cultura durante varios años, desde la Revolución (en 1959) hasta fines de los "70. También fue director musical de la EGREM, la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales de Cuba, por 17 años. Por eso desde chiquito, cuando él iba a grabar o a dirigir la orquesta, yo iba con él, siempre estaba en el estudio de grabación. Así nació mi inclinación para la música, a pesar de que papá pretendía otra cosa para nosotros: teníamos otras oportunidades y a él le hubiese gustado que siguiéramos ingeniería o alguna otra carrera. Pero a mi la música siempre me gustó y fue lo que estudié como carrera".
"A los 18 empecé a trabajar con artistas de primera línea de Cuba, y con ellos empecé a viajar por el mundo. Trabajé en Nueva York con Enrique (Kiki) Corona en La Habana y con Anabel López -la hermana de Silvio Rodríguez-, algunas veces como pianista y orquestador, y otras como compositor. Lo que más me gusta es el jazz, un estilo en el cual los músicos desarrollan más su capacidad improvisatoria... Eso siempre me llevó hacia un camino más protagonista. Lo que sucede es que estos artistas con los que me relacioné eran músicos que iban más allá de lo que se hacía en esos años en Cuba, siempre estaban un poquito más adelante y eso era lo que me impulsaba a estar con ellos: me gustaba esa búsqueda de cosas nuevas que no existía en otros artistas, que igual eran buenos y reconocidos, pero que no tenían esas inquietudes. Algunos músicos de las agrupaciones que acompañé se percataron de que tenía inquietudes musicales como solista, arreglador, compositor, y me empezaron a dar un papel más protagónico, incitándome a ser más solista. Así incursioné en los solos... a veces en grupo y otras solo".
"Participé de muchísimos discos, más de veinte de diferentes artistas. Generalmente han sido trabajos conjuntos para otras personas, como orquestador o como productor... Hice desde música infantil hasta discos de Marcos González, uno de los fundadores de Buena Vista Social Club. Hice un disco con él para una obra de teatro en Inglaterra. Fue en el "97, antes de que apareciera lo de Buena Vista que tanto se conoce aquí. Aquel fue uno de los primeros experimentos que hizo y ahí estoy como productor, orquestador e instrumentista; siempre en piano. Mi último trabajo discográfico es una producción conjunta con muchos invitados, como Chucho Valdés -que es uno de los cuatro mejores pianistas del mundo-, Richie Flores, un percusionista importante de Nueva York. Es un disco de música latina de fusión con rock y jazz, uno de los últimos que grabamos con un productor italiano. Tengo varias orquestaciones allí, y un tema con Chucho".
"Alguna vez estuve por acá, un poco para conocer donde había nacido mi papá y en busca de familia... quería conocer el país de donde salió mi familia, porque dice mucho de donde salí yo. Hay muchas cosas en mí que estaban como incógnitas a resolver y quería saber de dónde venían. Un poco por eso y también para experimentar, porque siempre me contó mi papá que en esta ciudad hay una actividad musical intensa, y me llamaba la atención esa incógnita creada alrededor de Santa Fe. También con la idea de poder hacer algo aquí, tal vez un proyecto conjunto con algunos músicos... Conozco a Pedro Casís y algunos de los músicos de la Jazz Ensamble, y me ha llamado muy bien la atención. Hace unos días vi por TV la presentación de Miguel Ángel Estrella en el Centro Cultural ATE-Casa España, y me sorprendió, no sólo el pianista, sino también el hermoso lugar. Me gustaría hacer una presentación allí, lo conozco y es bellísimo".
"Estaré aquí, en Santa Fe, hasta que me boten. Con mi esposa vivimos en grandes metrópolis del mundo... en Cuba vivíamos en Playa del Este, en las afueras de La Habana, pero salimos en busca de lugares con más posibilidades. Las grandes metrópolis no nos gustan, a excepción de Shanghai, donde vivimos un año. Las grandes ciudades generalmente generan inseguridad y otras cosas que no nos gustan.Nos quedamos en Santa Fe porque estoy buscando proyectarme desde aquí a nivel internacional, intentando hacer algún proyecto interesante con músicos de acá. Santa Fe me gusta por la posibilidad que da de ir a cualquier lugar. Es más fácil moverse desde aquí. Estoy en permanente búsqueda, no discrimino ningún tipo de música: para mí la música es todo".